Free - Capitulo Cuatro: El Amor Imposible de Wada Ayaka y ¿Kamei Eri?

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Capitulo Cuatro: El amor imposible de Wada Ayaka y ¿Kamei Eri?

13 de Julio de 2011

¡Hey hey!
Aquí Reina, siendo la primera en despertarse por la mañana. Lo que me he encontrado es un panorama interesante: la parejita están dormidas abrazadas, no os podéis imaginar lo que me ha costado quitarle el diario a Ai. A su lado Makoto duerme con la boca abierta, sin llegar a roncar pero respirando fuerte. Y abrazando mi guitarra se encuentra Wada, con una pequeña sonrisa en su rostro. ¿No es adorable? Me parece una verdadera monada. Y el resto de miembros de S/mileage están desperdigadas por la caravana.
Me pregunto qué habrá de comer, tengo hambre y parece que nuestro amigo GDragon también.
Aunque nos entretengamos en el camino, ¡cada vez estoy más cerca de Corea!
¡Cima del rock, allá vamos!

Tanaka Reina

- Guaaaah~ - bostezó Ai, levantándose y estirándose de la cama. Risa se retorció al dejar de sentir el calor de Ai, por lo que abrió los ojos.
- Buenos días~ - dijo Risa sonriente.
- ¡BUENOS DÍAS! - exclamó Reina, dando un golpe a la sartén, despertando a todo aquel que estuviera durmiendo. Para rematar, GDragon ladró, haciendo imposible que nadie siguiera dormido a esas alturas.
- Ahh, cuánto ruido - se quejó la Cenicienta Reencarnada, Kanon-. ¿Estamos ya en el budokan?
- Creo que lo has soñado - rió Yuuka.
- ¿Desayunamos algo? - pregunta Makoto.
- ¡Reina iba a preparar tortitas Rock para vosotras! - sonrió la estrella del rock coreano.
- Espero que cocine mejor que lo que toca - le susurra Risa a Ai al oído, provocando que Ai reprimiera una carcajada.
- ¡Yo quiero probar las tortitas de Reina! - exclama emocionada Wada. El resto de miembros de S/mileage mira a su líder, sorprendidas por su buen humor mañanero.

Reina comenzó a preparar sus famosas tortitas Rock, lo cual asustaba a Ai y Risa pues no estaban muy seguras de si Reina iba a limpiar el estropicio que pudiera hacer en la cocina. Wada durante el tiempo que Reina pasó en la cocina, abrazaba su guitarra, mientras el resto ponía la mesa y charlaban animadamente.
- Asi que ¿estáis de viaje de camino a Corea? - preguntó Kanon dirigiéndose a Ai y Risa.
- Así es, estamos en plena aventura - sonrió Ai.
- Si no tenéis ropa, podemos hablar con los de vestuario. Suelen tener algo de ropa guardada, y así a ojo parece que tenemos talla parecida - propuso Saki, y Ai parecía emocionada con la idea,, pero Risa parecía no estar muy segura de si era buena idea.
- ¿Qué tipo de ropa tenéis? - preguntó Risa.
- Es ropa normal, no te creas - rió Kanon, sacudiendo la mano-. No es nada del otro mundo, si queréis después de desayunar podeis ir a echar un vistazo.
- Tenemos un ensayo a las diez, ¿vendréis a vernos? - preguntó emocionada Yuuka.
- ¡Por mí encantada! ¿Qué opináis vosotras? - preguntó Ai, mirando a Risa y Reina.
- No soy muy aficionada a la música idol, pero si Wada está en este grupo me gustará como suena - contestó Reina mientras trasteaba con los siropes. A esto Wada reaccionó sonrojándose.
- Yo también me muero de ganas de ver a nuestra Saki en este grupo - sonrió Risa, asintiendo.
- ¡Entonces no hay más que hablar! ¡Iremos a ver el ensayo de S/mileage! - exclamó entusiasmada Reina, con su voz de estrella del rock.

El desayuno fue bien, las chicas parecían contentas con lo que Reina había cocinado. Wada se ofreció voluntaria para limpiar el estropicio que había en la cocina, y obligó con una mirada matadora al resto de miembros para que le ayudaran. Ai, Risa, Reina y Makoto estuvieron hablando tumbadas en el dormitorio de Ai y Risa, recordando viejos tiempos de cuando Makoto y Risa iban al mismo colegio, o cuando Ai practicaba el piano, o las aventuras de Reina desde que se volvió autoestopista.
Risa se fue dando cuenta de que tenía mayor vínculo con Reina de lo que pensaba. Siempre se había mantenido escéptica con la actitud de Reina, mientras que ella siempre había estado animada con ella y no había alucinado al saber de la historia de Ai y Risa. No todo el mundo habría reaccionado así de bien.
Las chicas de S/mileage en los ensayos estaban nerviosas, es por ello que se equivocaron mucho y fueron reñidas por sus instructores  y representantes. En una ocasión, Wada mientras cantaba una de sus líneas miró en la dirección en la que se encontraba Reina.
- Me estaba preguntando... - susurró Risa al oído de Ai.
- ¿Si Wada tiene sentimientos hacia Reina? - preguntó Ai, en un tono de voz normal.
- Sssh - siseó, mirando a Reina, que obviamente se ha enterado de lo que Ai ha dicho-. ¿Cómo lo has sabido?
- Es obvio, no hay más que ver cómo la mira - sonrió-. Sin embargo nos vamos mañana, le dolerá mucho este desamor.
- ¿Qué vas a hacer, Reina?
- Ya se me ocurrirá algo - dijo, restándole importancia-. Por ahora estoy más preocupada con que me esté gustando el concierto.
- ¿Ves cómo la música japonesa no es tan mala? - bromeó Risa sacando la lengua. Reina hizo un aspamiento de fastidio.
- No toda, pero algunas cosas sí son buenas. Pero pocas. Muy pocas. Demasiado pocas - fue diciendo Reina.
- A todo esto, Reina, ¿sabes coreano? - le preguntó de pronto Ai.
- ¡Claro! - después de esto, Reina estuvo como un minuto hablando en coreano, dejando atónitas a Ai y Risa, y al terminar les sonrió-. ¿Qué os ha parecido?
- ¿Lo sabes de memoria o realmente hablas coreano? - preguntó Risa.
- ¡Hablo coreano fluído! - dijo Reina, alzando un poco la voz pues la música de S/mileage estaba subiendo de volumen.
- ¡Eso es genial! ¡Nos ayudará cuando llegemos a Corea! - exclamó Risa.
- ¡¿Nos darías clases?! - preguntó Ai, sin consultar antes a Risa. Era algo a lo que Ai se estaba acostumbrando fácilmente, como lo de invitar a Reina a vivir con ellas con facilidad.
- ¡Dadlo por hecho, colegas!
- ¡Yay! - exclamó Ai, volviéndose a Risa con un símbolo de la paz. Risa suspiró y le dedicó una sonrisa. Al fin y al cabo, no podía resistirse a Ai. En esto acabó la canción final del ensayo de S/mileage y las chicas se despidieron mientras las cuatro aplaudían. Makoto estaba una fila más adelante que ellas, llorando como una magdalena al ver los progresos de su hermana menor.
- Desde sus días de trainee hasta hoy... Cómo ha mejorado... - lloraba Makoto secando sus lágrimas.
- ¡Enhorabuena, Makochan! - le dijo Risa tocando su hombro.
- ¡Tu hermana y su grupo sí que saben roquear! - sonrió Reina. Esto sólo causó más lágrimas de orgullo por parte de Makoto.
- ¿Crees que podríamos ir a verlas al backstage? - preguntó Ai. Risa se volvió a ella con duda-. Quiero verlas y felicitarlas.
- ¡Eso sería genial! ¿Crees que podríamos, Makoto? - se volvió Risa a su amiga, reafirmando la idea que había tenido su novia.
- Por mí encantada. Lo único ayudadme a levantarme... Creo que no siento mis piernas - soltó una pequeña carcajada. Risa pensó que si viera así a un familiar querido, se sentiría igual de orgullosos, y en esto dirigió su mirada a Reina, que sonreía y aplaudía los miembros de S/mileage. Si algún día Reina llegara a cumplir su sueño, sin duda se sentiría orgullosa de ella. Igual que se siente orgullosa de Saki, o de Hitomi por su libro,  o de Ai por enfrentarse al mundo junto a ella. Se paró a pensarlo un segundo, y se dio cuenta de que ya se sentía orgullosa de Reina. Estaba mejorando por ella, pese a que hacía poco que se conocían, estaba cambiando su actitud frente al Jpop por ella.
En una animada charla, llegaron a los backstages de S/mileage, donde el día anterior las habían conocido por primera vez. Había miembros del staff yendo y viniendo, pues tras un descanso de media hora debían repetir el concierto vistiendo los trajes que iban a llevar en el concierto. Los miembros del grupo se veían mucho más nerviosos. Yuuka y Kanon hablaban mientras comian algo y bebían agua, mientras que Saki dormía en una esquina, y Wada miraba por la ventana absorta en sus pensamiento. Ai tocó la puerta para llamar la atención de todas, y lo consiguió parcialmente, pues Saki siguió durmiendo.
- ¡Gran trabajo chicas! - exclamó Risa. Kanon y Yuuka hicieron una reverencia, mientras que Wada devolvió su mirada a la ventana.
- Podríamos haberlo hecho mejor. Nos han reñido mucho, no debemos decepcionar a nadie.
- No lo haréis, no te presiones tanto, Dawachou - le dijo Reina.
- ¿Cómo me has llamado? - preguntó Wada, más bien atónita más que molesta.
- Dawachou. Por Wada al reves, y porque chou me sona bien. Pues entonces es Dawachou - contestó Reina, encogiéndose de hombros. Wada parecía contenta de pronto.
- S/MILEAGEEEEEEEEEE~ - se escuchó gritar de pronto. La puerta de atrás de la habitación se abrió de golpe, revelando a una chica de pelo largo y castaño.
- ¡SEGURIDAD! ¡SE NOS HA COLADO UNA EXTRAÑA! - gritó una chica del staff.
- S/mileage~ Soy una gran fan, por favor, firmadme los CDs - pidió la chica. El ruído había despertado a Saki, que alzó la cabeza y para intentar descifrar que pasaba-. ¡Sakichi! - exclamó la chica extraña-. ¡Soy tu mayor fan! Por favor, fírmame las photocards.
- ¿Quién demonios es esta chica? - preguntó Reina por lo bajo.
- ¡SEGURIDAD! - gritó de nuevo la chica del staff.
- ¡Tranquila, Reiko! - le dijo Kanon-. Puede quedarse un poco. Es una fan al fin y al cabo.
- Y parece agotada - remarcó Yuuka, y tomó una toalla de microfibras y se la dio-. Ten, ¿quieres algo de beber?
- Si así tratan a sus fans, quiero que me digan cómo es el fandom que yo me uno - rió Reina.
- Yuukarin me dio una toalla... - murmuró la chica, en una mezcla de sorpresa, shock y felicidad absoluta. Yuuka le cogió los discos que traía y tomando el permanente fue firmándolos uno detrás de otro, y seguido se lo pasó a Kanon para que hiciera lo mismo. La fan parecía aún sumergida en su propio mundo.
- ¿Quién eres tú? - preguntó Reina directamente-. Y ¿cómo has conseguido entrar? Porque aquí hay más miembros del staff que ni sé. Tiene mérito que hayas llegado hasta aquí.
- Me llamo Eri Kamei, vine de muy lejos para verlas, tuve que hacer autostop y todo, y bueno, sin quererlo ni beberlo he acabado aquí, conociendo a mi grupo de idols favorito - dijo en una tremenda velocidad que tanto Ai como Risa tuvieron que pestañear y detenerse un momento a procesar lo que había dicho, pues no estaban seguras de haberla entendido bien-. Por cierto ¿quiénes sois vosotras? ¡Sois muy guapas! ¿Sois el nuevo grupo que va a producir Tsunku?
- No no, sólo estamos de paso, soy amiga de la infancia de la hermana de Saki, y bueno, una cosa llevó a la otra y hemos acabado aquí - contestó Risa.
- ¡Qué guay! - exclamó sorprendida Eri-. Perdona por entrar tan de golpe, pero estaba muy emocionada por entrar a ver a mis idols favoritas.
- No te preocupes, no le des importancia - sonrió Ai.
- Aquí lo tienes, muchas gracias por apoyar al grupo, de veras - dijo Wada, habiendo sido la última en firmar los discos. Saki aún tenía mucho trabajo firmando la pila de photocards que tenía.
- Muchas gracias a vosotras por existir y hacer que mantenga mi sonrisa - contestó honestamente, con una sonrisa amplia. Wada se sonrojó un poco-. ¡Qué adorable eres!
- Gracias... - murmuró Wada.
- ¿De dónde vienes, Eri? Nosotras vamos mañana al centro de Yokohama, si quieres podemos dejarte en algún sitio - preguntó Ai, de nuevo haciendo proposiciones. Esta vez no sólo RIsa se alteró, sino Reina también.
- ¡Mañana voy a la presentación de Hitomi Yoshizawa! - exclamó Eri llena de orgullo.
- ¡Nosotras también! - exclamó Risa, sorprendida por la casualidad.
- ¿En serio? ¡Qué casualidad! - sonrió Eri llevando sus manos a las mejillas.
- Somos amigas de Hitomi - contestó Ai, y Risa pensó en si era una buena idea decir esa información a una chica que acababa de saltarse la seguridad del Yokohama Arena para ver a sus idols favoritas.
- ¿¡EN SEEEEEEERIIIIIIIOOOOOOOOOO!? - gritó Eri, retrocediendo por la impresión que eso le había causado. Definitivamente, no había sido una buena idea.
- Me recogió haciendo autoestop - contestó Reina sin darle demasiada importancia. Al parecer esto emocionó aún más a la curiosa extraña.
- ¡¿LO DICES DE VERDAAAD?! - volvió a gritar de nuevo, a lo que Yuuka le pidió educadamente que bajara la voz, pues Saki estaba intentando volver a dormirse.
- Lo digo en serio, ¿qué te crees? - pre guntó Reina alzando la ceja-. Fue gracias a ellas que conocí a Ai y Risa.
- ¿Ellas? ¿Te refieres a Ishikawa Rika, la reina de las obras de caridad? - en este punto, Eri parecía tan emocionada que parecía que en cualquier momento se pondría a llorar.
- Ahora que lo pienso, deberíamos pedirles para cenar después de la presentación - recordó Risa, mirando a Ai en busca de respuesta. Ésta asintió sonriente.
- ¿Puedo unirme a vosotras? - preguntó Eri sin pensarselo dos veces. Risa y Reina miraron a Ai, sabiendo lo que esta iba a hacer.
- ¡Pues claro! Cuantas más mejor - sonrió. Risa suspiró y sacudió la cabeza por los impulsos de su novia. Era algo que poco a poco estaba empezando a gustarle mucho, pues le ayudaba a hacer cosas nuevas y a no cerrarse de mente.
- ¡Yaaaaaaay! ¡Qué ganas tengo de que llegue mañana! ¿Dónde quedamos después del concierto? ¿Aquí mismo? ¡Vale! ¡Quedamos aquí mismo después del concierto! ¡Muchas gracias a todas! ¡Ánimo S/mileage, sois las mejores! - exclamó a una velocidad impresionante, sin dejar contestar a Ai, Risa o Reina, antes de salir por la puerta con su merchandising oficial firmado por las S/mileages y una enorme sonrisa en el rostro.
- Parece que tenemos una nueva compañera de aventuras - sonrió Ai, mirando a Reina y Risa. Éstas se miraron entre sí antes de sonreír y ahogar un suspiro.

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- ¡Habéis estado impresionantes! - exclamó Risa cuando llegaron las chicas de S/mileage al backstage. Rauda como el viento también llegó Eri, el triple de sudada de lo que estaban los miembros de S/mileage. Makoto ya había hablado con los de seguridad y le habían dejado pasar, y prometieron no emprender acciones legales por el asalto de antes.
- ¡Habéis estado increíbles, en serio, hoy ha sido el mejor día de mi vida!
- Muchas gracias - sonrió Saki, agotada-. ¿Dónde está Wada?
- Creo que se quedó atrás hablando con un miembro del staff - contestó Yuuka.
- Puff, quiero dormir lo que queda de día - se quejó Saki, tirándose al suelo y tumbándose en una postura extrañamente cómoda. Yuuka se rió y se desplomó a su lado, al igual que Kanon. Eri no pudo evitar sacar su teléfono móvil para tomar una imagen. De haber estado Wada allí, la había reñido por tomar esa imagen, pero estando Wada fuera juego, Eri pudo tomar la foto sin problemas.
- Estoy agotada después de tantas emociones - sonrió Ai, tocando su pecho, notando aún rápidos los latidos de su corazón. Risa le respondió con otra sonrisa y Reina estiró sus brazos, desperezándose.
- ¡Qué bien lo he pasado! Ha sido impresionante, y eso que era un grupo japonés.
- ¿Ves cómo te dije que los grupos japoneses pueden ser muy buenos? - le dijo Risa, dándole un ligero codazo.
- Tenías razón, Risa, tenías razón - le pasó el brazo por los hombros, mostrándose por primera vez en una actitud cariñosa. Risa se sintió agradecida en cierto modo, y pasó su brazo por la cintura de Ai, quedando las tres en un pequeño abrazo. Eri seguía mirando a las chicas de S/mileage desparramadas en el suelo, pero al ver a sus nuevas compañeras de viaje una enorme sonrisa se dibujó en sus labios.
- ¡YO TAMBIÉN QUIEROO! - exclamó, abalanzándose sobre ellas, uniendo a las cuatro en un abrazo.
- No puedo respirar... - murmuró Risa, y Reina comenzó a toser un poco.
- Tanaka-san, ¿estás bien? - preguntó Wada, apareciendo por la puerta. Seguidamente se soltaron y Reina respiró mejor, frotándose el cuello.
- Sí, tranquila, estoy bi... espera ¿qué es eso? - preguntó Reina señalando lo que Wada tenía en su mano. Era lo que parecía una guitarra, envuelta por una fina capa de papel de regalo.
- Mañana os vais y es posible que no nos volvamos a ver... - se sonrojó Wada con un atisbo de tristeza-. Y quería que tuvieras esto para que te acordaras de mí allá donde fueras.

Reina cogió el regalo entre sus manos y comenzó a desenvolverlo. Ante ella se encontraba una guitarra eléctrica, una Les Paul de Epiphone de color sunburst. Era la guitarra de sus sueños, tal y como se lo había comentado a Wada la noche anterior. Al verla, los ojos de Reina se llenaron de lágrimas. Risa puso la mano sobre su hombro para alentarla, al igual que Ai que la abrazó por detrás y le dio un beso en la mejilla.
- No sé qué decir... Esto... - Reina no podía hablar, no podía creer lo que tenía entre sus manos. Era lo que siempre había soñado. Esa guitarra valía una fortuna y su guitarra roñosa que le compró por 6€ a un vagabundo quedaba como una rata junto a un hamster con pedigree. Las chicas de S/mileage miraron la escena desde el suelo, y Eri estaba mirando la escena también con lágrimas en sus ojos y con una gran sonrisa.
- Sólo dime que la conservarás contigo y que al tocarla en un concierto en Corea te acordarás de mí - contestó Wada, aguantando como podía las ganas de llorar. Reina la miró a los ojos y asintió con un intento de sonrisa, y se aproximó a ella para abrazarla, dejándole a Ai su nueva preciada guitarra.
- Muchas... muchas gracias Dawa - le susurró al oído. Wada sonrió ampliamente y no pudo aguantar más sus lágrimas, comenzando a llorar en el hombro de Reina. Ai también se notaba con ganas de llorar, y su novia al notarlo pasó su brazo por su cintura y le besó la cabeza.
- Será mejor que las dejemos a solas - dijo Eri, diciendo por primera vez algo sensato. Todas coincidieron, y se dirigieron al exterior de la habitación, camino a los parkings privados del Yokohama Arena, donde se encontraba la autocaravana. Ai había dejado la guitarra encima de la mesa de maquillaje antes de irse, para que Reina pudiera irse con ella a la caravana.

Reina se quedó en silencio, aún abrazando a Wada, que sollozaba en sus brazos. Pensó en lo que le habían dicho esa mañana sus amigas y no sabía qué hacer. Ahora sabía que verdaderamente Wada estaba enamorada de ella, y que la quería tanto que le había regalado la guitarra de sus sueños, sacrificando su sueldo o el de sus padres. Reina nunca había tenido un regalo así, en general nunca había tenido regalos.
- No sé si puedo aceptar un regalo tan caro - le dijo. Wada negó con la cabeza.
- Tienes que aceptarlo, por favor. Es tu sueño, y quiero que lo tengas - le pidió. Reina no supo rechazarlo, por lo que deshizo el abrazo y volvió la mirada a la guitarra que estaba sobre la mesa.
- No sé cómo agradecértelo - le sonrió y secó sus lágrimas, a lo que Wada respondió dedicándole una pequeña sonrisa.
- ¿Nos volveremos a ver?
- Ahora voy camino a Corea... No sé si podremos encontrarnos de nuevo - a esto Wada respondió bajando la mirada-. Pero espero que sí, y te aseguro que te invitaré a mi primer concierto, y cantaré una canción sólo para ti.
- Nada me haría más feliz que eso.

13 de Julio de 2013

¡Kamei Eri al habla!

Hola hola holaa~ Acabo de incorporarme al cuaderno de viaje. Ai-chan me ha invitado amablemente a que escriba algo, ya que mañana viajaré con ellas.
¡VOY A CONOCER A YOSHIZAWA HITOMIIII! ¡Y HOY HE CONOCIDO A S/MILEAGE! ¡ES EL DÍA MÁS FELIZ DE MI VIDA!
Risa dice que me relaje y que respire por la nariz en lugar de por la boca. ¡Habrá que obedecer!
Bueno, ¿qué decir, qué decir? ¡Oh, sí! Wada está enamorada de Reina. Reina y Wada en un arbolcito, dandose besitos en los morritos~ Woooooooo~.

- ¡NO ESCRIBAS ESO! - le gritó Reina, que estaba mirando por encima de su hombro lo que estaba escribiendo. Las cuatro estaban sentadas en la mesa de la caravana.
- No me mates, por favor - le pidió Eri, poniendo ojitos. Reina suspiró y se volvió a Risa y Ai en busca de comprensión. Risa le dijo con la mirada que aguantara hasta mañana, mientras que Ai, dado que no sabía de qué hablaban, simplemente miró divertida la escena.
- Argh, sigue escribiendo - le dijo Reina. Eri obedeció.

Las chicas de S/mileage se han ido hace unas horas, por lo que sólo quedamos nosotras cuatro en la autocaravana. ¡Qué pasada de autocaravana por cierto! ¡Menuda pasta tiene Aichan! Wada y Reina han estado despidiéndose un buen rato, Wada parecía tan dolida... Pero ¡no pensemos en cosas tristes! ¡Mañana será un gran día!
¡Qué gran aventura vamos a vivir!

¡Buenas noches!

Eri Kamei

- ¡Ya está, terminado! - exclamó Eri-. ¿Dónde voy a dormir yo, por cierto?
- El sofá de allí se puede plegar como si fuera una pequeña cama - contestó Ai, procediendo con Risa a preparar la cama para la invitada.
- ¡Qué pasada! - exclamó Eri.
- Baja el volumen, por favor - le pidió Reina, a la cual le dolía mucho la cabeza. Eri se rascó la cabeza e hizo una reverencia a modo de disculpa.
- Lo siento, no quería hablar tan alto, a veces me sale solo.
- No, si ya nos hemos dado cuenta - dijo Reina, girando los ojos. Eri le pasó el brazo por los hombros y puso una cara graciosa, lo que provocó que Reina se riera por primera vez desde que había vuelto a la caravana.
- ¿Sabes Reina? - preguntó Eri, alzando las cejas y bajándolas. Reina rió ante el gesto de nuevo.
- ¿Qué, Eri? - preguntó, imitando el gesto.
- Me habéis caído todas muy bien, sois muy buenas personas - sonrió Eri-. Sé que al principio soy algo irritante pero sé que acabaré cayendoos bien.
- Ya me caes bien, Eri - le sonrió-. Pero si sigues pasando tu brazo por mis hombros tal vez no vivas para contarlo - continuó soltando una carcajada. Eri apartó el brazo de inmediato y se rió junto a ella.
- Bueno, ¡hora de preparar la cena y a dormir! - anunció Ai. GDragon ladró contento al oír hablar de comida.

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- Un día largo ¿eh? - murmuró Risa abrazando a Ai en la cama.
- Y tanto... - susurró con cansancio-. Nunca había hecho tantas cosas en un día.
- Mmm, creo que escapar de tu marido con tu amante en su caravana una mañana, encontrarte con una escritora de bestsellers en una área de descanso al mediodía e invitar a vivir con nosotras a una estrella del rock coreana también fue una serie de sucesos muy larga para un día - rió Risa y Ai se rió tambien.
- Siempre ando metiéndote en líos, lo siento... Metí a Reina sin pedirte permiso en nuestra casa y ahora también a Eri - suspiró Ai.
- Ey, no te preocupes - sonrió-. Reina y yo nos llevamos guay, y Eri parece buena persona.
- Es que lo hago sin pensar, no lo hago con mala intención - se disculpó Ai de nuevo.
- Aichan, no te preocupes en serio, me gusta esto de ti - sonrió de nuevo, dejando un beso en su nariz.
- Gaki-san... Me gusta cuando Makoto te llamó así.
- Y a mí cuando Eri te llamó Aichan.
- Son buenos sobrenombres ¿no crees?
- Los mejores - sonrió Risa, besando a Ai-. Pero mejor vayamos ya a dormir.
- Sí, buenas noches Gaki-san - le sonrió, cerrando los ojos.
- Buenas noches, Aichan.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ya apareció el cap ke bien!!

kamechan durara pokito T.T

ya espero con ansias el próximo cap!

ANIMES POR MEGA Y MEDIAFIRE dijo...

voy acabar enganchado a tus fanfics xD

Anónimo dijo...

para cuando el siguiente capitulo?

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