Blancas Mentiras (Cap.5)

Blancas Mentiras, Capítulo 5 traducido por Nicko n.n arigatou!!
Clasificacion:R-16



Llegaron al apartamento. Risa dejó la cesta de picnic y la manta en la puerta, y se quitó los zapatos. Entonces se dirigió al sofá y se tiró encima de los cojines. Ai sonrió y se tumbó junto a Risa, dándola con el codo juguetonamente.

“¿Ai? ¿Puedo hacerte una pregunta?”

“Claro, ¿qué pasa?”

Risa se agitó, pasando sus manos por su pelo, y dejándolo tras sus orejas. Suspiró rápidamente, mirando a Ai y después mirando a su regazo. “¿Qué piensas de… el amor? ¿Crees que puedes sentirlo en el momento de conocer a alguien?”

Ai pensó profundamente. Ella nunca había salido con nadie, ni había estado enamorada en el pasado.

“Eso es duro de responder. El amor es una sensación muy fuerte. ¿Por qué lo preguntas?” Risa, que seguía nerviosa, miró hacia arriba encontrándose con los ojos de Ai. “Sé que esto puede ser muy repentino Ai, pero… creo… que te quiero.” Al decirlo, la cara de Risa se puso roja. Ai se quedó sin habla.

“Oh, ¡no debería haberte dicho eso! Estoy tan avergonzada.” Risa sacudía la cabeza, sus ojos llenándose de lágrimas.

Ai tomó la cabeza de Risa. Sus ojos mirando a los de la otra chica. “Desde el momento en que te ví, Risa, llenaste mi mete. No he podido sacarte de mis pensamientos. Me pongo nerviosa cada vez que te veo, y me cuesta hablarte. Eres la persona más guapa que jamás he conocido. Casi me da miedo.” Risa rió un poco, apartando la vista un momento. “Risa… Yo también te quiero. Te he querido desde que nos conocimos”

“¿De verdad?” Risa dijo con lágrimas bajando por su cara, Ai sonrió cálidamente, con sus ojos también en lágrimas, se inclinó, y besó a Risa. Risa envolvió con sus brazos a Ai, basándola afectuosamente. Ai se separó para abrazarla y puso su cabeza en el hombro de Risa, ella susurró. “Te quiero, Risa.”

~~~

Se quedaron dormidas en el sofá, la cabeza de Ai descansando en el hombro de Risa. Unas horas después, Risa se despertó, sonriendo al ver a Ai durmiendo profundamente, con cara infantil y somnolienta.

“Ai, es hora de levantarse.” Susurró en su oído. Ai abrió sus ojos despacio, y miró hacia la cara sonriente de Risa. “Hey, tú.” Dijo sonriendo adormilada.

“Hey, tú.” Risa dijo mientras besaba a Ai en la frente y se levantó de sofá. Risa miró al reloj de la pared; eran la 5:30.

“¿Tienes hambre?”

Ai se frotó el estómago.

“Sí, bastante.”

“¿Qué te parece una cena esta noche?” Risa preguntó. “Podríamos pedir para llevar.”

“Claro, me suena bien.”

Risa abrió una cajón, sacó un menú y le echó una hojeada. “Hmm… el nigiri suena bien.”

“Sí, eso me gustaría.”

“Ok, pues ya está. Voy a llamar.” Risa cogió el teléfono, y ordenó rápidamente.

“Dicen que treinta minutos” Dijo poniendo su mano sobre el recibidor. “¿Te importa esperar?”

Ai se sentó en la mesa de la cocina. “No, está bien.”

“Ok, muchas gracias.” Risa dijo a la persona de la otra línea.

Risa volvió y agitó el pelo de Ai. “¿Te importa que me eche una ducha rápida?”

“¡Me estaba pregunta de dónde venía ese olor!” Ai bromeó.

Risa rápidamente se olio un poco. “¿Tan malo es?” Dijo sonriendo, y después rió mientras se abría paso hacia el baño.

Ai apoyó la cabeza en la mesa. “¿Está bien esto? ¿Puedo querer de verdad a alguien a quien solo conozco desde hace una semana?” Pensó. Entonces, oyó un sonido familiar, su teléfono sonaba desde el interior de su bolso. Ella se apresuró y lo cogió.

“Ai, ¿dónde has estado? No he podido contactar contigo en tu apartamento.”

“Está bien, mamá. Estoy bien. Estoy en casa de una amiga.”

“Oh ok, bueno diviértete y ten cuidado. “

“Vale mama, hablamos luego. Te quiero.”


Risa Apareció detrás de Ai, justo cuando estaba colgando el teléfono, y pasó sus dedos por su espalda, entre sus hombro. “¿Tu madre?” Preguntó.

“Sí, siempre me está controlando, asegurándose de que estoy bien. Es molesto, pero supongo que lo comprendo.”

Risa se sentó en la mesa, delante de Ai.

“Mi madre tiene su propia empresa de catering. Parece que siempre está muy ocupada para hablar conmigo, así que siempre acabo hablando con mi padre.”

“Así que estás muy cercana a tu padre, ¿huh?”

“Sí, pero a veces solo quiere hablar de negocios y es bastante duro. ¿Qué hay de ti? ¿Hablas con tu padre?”

Ai no había visto a su padre en diez años. Se fue y ella y su madre no volvieron a oír nada sobre él.

“Um, no. Se fue cuando tenía doce años. Se fue y se llevo el poco dinero que teníamos ahorrado. Mi madre tuvo que trabajar en una tienda de conveniencia, pero se ha vuelto a casar ahora y es mucho más feliz.”

Risa tomó un momento antes de volver a hablar. “Oh, wow. Siento oír eso.”

“Nah, esas cosas pasan. Tan solo estoy contenta de que mi madre sea feliz ahora.” El timbre de la puerta sonó y Risa fue a abrirla.

“La cena está aquí.” Dijo con dos bolsas de plástico en la mano.

“Hay una tele en mi habitación. Vamos a comer allí.” Risa dijo andando hacia su habitación.

“Suena como un plan.” Ai dijo andando tras ella.

Risa cogió el mando de su Mesilla de noche. La tele se encendió mostrando una show de debates antes de que lo cambiara. “Tengo películas. ¿Qué te gusta? ¿Romance, terror, acción?”

“Um, romance” Ai dijo, levantándose para ver la colección de DVDs de Risa.

Risa escogió una. “¿Qué te parece esta?” Cogió una copia de “Closed Note”.

“Oh, no la he visto. He oído que es muy buena.” Risa abrió el DVD y se sentó con las piernas cruzadas en el borde de la cama. “Ven.” Dijo mientras gesticulaba con la mano para que Ai se acercara. Se sentaron juntas, compartiendo el nigiri, y riendo, prestando poca atención a la película.

Hacia el final de la película, Risa miraba en la dirección de Ai. Ésta lo notó y giro la cabeza para dar cara a Risa.

“¿Qué?”

“Oh, nada.” Risa sonrió.

“¿Tengo algo en la cara?”

Ai se tocó cerca de la boca, no tenía nada. En un momento, Risa cogió una almohada y dio a Ai en la cara. Ai, atontada momentáneamente, cogió una segunda almohada, y golpeó a Risa en un lado de la cabeza. Ai rió escandalosamente cuando Risa se levantó sobre sus rodillas encima de la cama.

“Oh, ¡se ha levantado!” Ai sonrió maliciosamente.

Risa volvió a atacar y Ai tomó ventaja tirándose sobre Risa, dándola con la almohada una última vez. Risa cogió la almohada y la puso bajo su cabeza.

La risa de Au desapareció mientras se arrastró por la cama, sentándose al lado de Risa.

“¿Qué voy a hacer contigo?” Risa preguntó.

Ai sonrió “Esto.” Y despacio se incline para besarla.

Risa movió su cabeza, encontrando los labios de Ai. Ésta empujó a Risa, sentándose a horcajadas sobre ella. Risa sonrió mientras acariciaba la cintura y los muslos de Ai. Ai se incline para besar a Risa otra vez, partiendo sus labios con la lengua. Risa se sentó para acercarse más, sin romper el beso. Metió la mano debajo de la camisa de Ai, pasando los dedos por su espalda. Ai tembló. Risa se apartó.

“¿Dedos fríos?”

“No importa, Risa” Ai dijo con la voz entrecortada.

Risa acaricio las costillas de Ai hacia abajo tirando de sus sudadera. Ai levantó los brazos, permitiendo a Risa que se la quitara. Risa jadeó, mirando a la piel suave y blanquecina de Ai. Besó su clavícula, y luego la parte superior de sus senos. Ai cerró los ojos, tragándose un gemido.

Ai se acercó, quitando la parte de arriba de Risa también y titándola al lado de la cama. Ai empujó a Risa, presionando sus manos contra las de Risa y manteniéndolas sobre la almohada. Ai se paró mirando a los ojos de Risa. “Estás preciosa, Risa” Dijo mientras se inclinaba para recibir más besos. Ai mordió en los lóbulos de la oreja de Risa, y su aliento la hizo gemir ligeramente. Se movió hacia la base de su cuello, dando pequeños besos antes de cambiar de lado y repetir el proceso.

“Mmmm, Ai, eso está tan bien.” Risa dijo, mientras blanqueaba los ojos, llevándoselos hacia la parte posterior de la cabeza.

Ai sonrió. “Es bueno saber que estoy hacienda mi trabajo.” Dijo plantando besos mientras se acercaba al ombligo de Risa.

Risa la observaba, su respiración entrecortada. Cogió del pelo a Ai mientras ella misma bajaba, sonriendo maliciosamente. Risa sintió la felicidad como no la había sentido nunca. Las manos habilidosas de Ai parecían saber todos los puntos concretos que la hacían gemir. Sintió cómo se estaba calentando cada vez más, su cabeza cayendo sobre la almohada- Risa agarró las sábanas, sintiéndose cerco. Puso su mano sobre su boca, camuflando un grito. Risa volvió a caer sobre la cama, con dificultad para respirar.

“Ai… ha estado genial. Ahora es mi turno.” Se lamió los labios, tumbando a Ai sobre su espalda.

Risa se inclinó, besando a Ai ferozmente, sus dedos corriendo por encima del sostén de Ai. El cuerpo de ésta se sacudió al sentir el repentino contacto. Risa se acercó, tumbándose al lado de Ai, acariciando sus curvas. Ella sonrió, desabrochando lentamente su ropa interior. Ai, de repente avergonzada, se tapó con sus brazos.

Risa arrugó la frente en preocupación. “¿Estás bien? No voy demasiado rápido, ¿verdad?”

Ai se relajó, bajando los brazos. “No, estoy bien.” Ligeramente besó a Risa.

Se inclinó, besando el cuello de Ai con cuidado, y despacio se abrió camino hacio los pechos de Ai. Un gemido salió de su garganta, y puso su brazo sobre su boca, tratando de camuflarlo.

Las uñas de Risa empezaron a dibujar círculos el la parte media de Ai, hasta llegar a sus caderas. Ai cerró lo ojos, su cuerpo reaccionaba involuntariamente ante las caricias de Risa. Risa acarició los muslos de Ai, partiéndolos ligeramente. La mano de Risa llegó al punto más sensible de Ai, haciéndola gemir. Risa observó cómo se movía el cuerpo de Ai, sus caderas moviéndose simultáneamente con la mano de Risa. La respiración de Ai se volvió más rápida, su cara estaba fruncida, profundamente en concentración.

“¡Risa!” gritó sin aliento, agarrándola por el cuello, y acercándola. Las uñas de Ai se clavaron en la espalda de Risa mientras su orgasmo se acercaba. Arqueó su espalda, mordiéndose el labio, abrazada a Risa mientras gemía escandalosamente al lado de su oído. Ambas cayeron sobre la cama, mirándose a los ojos. Risa sonrió mientras acariciaba el pelo de Ai, poniéndolo tras su oreja

Pronto, estaban enredadas entre las sábanas y las mantas. Ai secó el sudor que se había acumulado en su frente. Risa la agarró por la cintura, haciéndola acercarse.

Ella sonrió. “Gracias, Risa.”

“Para ti, lo que sea.” Dijo, besando a Ai.

Se acurrucaron bajo las sábanas. Ai y Risa se tumbaron sobre sus costados, mirándose afectuosamente. Ai bostezó. Risa se le acercó, besándola en la mejilla. “Te quiero.” El corazón de Ai se hinchó cuando oyó esas palabras. “Yo también te quiero.”


El sol de la mañana brilló en la habitación de Risa. Ai abrió los ojos, estirando los brazos. “Buenos di…” Se dio cuenta de que Risa no estaba.

Risa, somnolienta, arrastró los pies saliendo del baño, bostezando. “Buenos días.” Dijo vagamente. Ai se sentó en la cama, y envolvió la cintura de Risa con los brazos. “Hey, tú” Dijo, dándola un pequeño beso en los labios.

Ai cogió la mano de Risa. “Hora de ducharse.” Dijo mientras metía a Risa en el baño. Sin protestar, la siguió el juego. Pronto después entraron en la cocina, riendo, no podían quitarse las manos de encima.

“Así que, ¿que hay de desayuno?” Ai preguntó con alegría. Risa rebuscó en su despensa. “¿Um… cereales?”

“Cereales, vale.” Ai dijo sonriendo, con los ojos brillando.

Sentándose para comer, Ai habló. “Sabes, tengo que volver a casa hoy. Mi apartamento me echa de menos.”

Risa puso mala cara. “Pero entonces yo también te voy a echar de menos.”

“Nos veremos mañana en el trabajo.” Ai dijo apretando el brazo de Risa. Risa infló las mejillas y cruzó los brazos. “Tonta.” Ai rió. Se levantó, besó a Risa en la cabeza y dejó sus platos en el fregadero. Risa la siguió no mucho después.

Se vistieron juntas, Ai mirando a la piel bronceada de Risa. Ai puso su vestido y sus tacones en una pequeña bolsa de plástico.

“Bueno, me tengo que ir.”

“Aww, ¿tienes que hacerlo?” Risa hizo un puchero.

“Sí cariño, me tengo que ir.” Risa se acercó a Ai para abrazarla fuertemente y para darla un rápido, pero dulce beso.

“Llámame cuando llegues, así sabre que has llegado a casa bien.”

“Lo haré, te quiero.”

Risa sonrió cálidamente, sus ojos se iluminaron. “Yo también te quiero.”Se despidió de Ai, viéndola marcharse. Ai anduvo de espaldas un poco, sonriendo y despidiéndose de Risa con la mano hasta que no podía ver más a Risa. El sol era brillante. Gente y familias andaban por la calle. Ai sonrió al verles. De repente vio un taxi y lo tomó.


Ai abrió la puerta, su apartamento casi la parecía extraño. Fue hacia su contestador, 15 mensajes, todos de su madre.

“Ai, ¿dónde estás? Bueno, llámame en cuanto puedas.”

“No contestas al teléfono, me estoy preocupando.” Etc. Ai borró los mensajes y marcó el teléfono de Risa. “He llegado a casa salva.”

“Me alegro. Entonces te veo mañana. Sigue siendo mucha espera.” Risa estaba poniendo mala cara otra vez.

“Adiós, Risa.” Ai sonrió.

Risa suspiró. “Vale, hablamos luego.”


Después de un fin de semana maravilloso, el lunes apareció enseñando su horrible cara. Ai entró en la oficina, iba con prisa.

“Bueno, ¡mírate! ¿Qué has estado haciendo el fin de semana?” Reina preguntó. Su escritorio estaba cubierto por snacks y golosinas. También tenía un pequeño frigorífico lleno de refrescos, té y agua embotellada.

“¡Mira a mi nueva adicción!” Reina señaló a su mini nevera.

“Ahora no tendrás que abandonar tu pequeño cubículo jamás.” Ai rió.

“Lo sé, ¿verdad?” Dijo inclinando la cabeza ligeramente.

Ai se sentó en su escritorio y Reina se asomó. “No me has dicho cómo te ha ido el fin de semana.”

“Yo… bueno… vamos a decir que estuvo genial.” Ai dijo sonriendo.

“Ajá.” Reina dijo levantando una ceja. “¿Quieres saber lo que hice?”

“¿El qué?”

“Nada en absoluto. Efectivamente, la famosa Reina Tanaka no hizo nada en todo el fin de semana.”

Ai empezó a protestar, pero Reina la cortó. “Oh no, no te preocupes por mi, soy una chica fuerte. Puedo…” Y rompió a llorar fingidamente.

“Te hubieras divertido tanto mirando cómo crece la hierba, lo que hubieras hecho si hubieras estado conmigo.” Ai dijo golpeando a Reina ligeramente.

“Probablemente.” Reina sacó la lengua y rápidamente volvió a su parte del cubículo. Ai abrió el cajón de su escritorio para sacar un bolígrafo, y vió un pequeño sobre. Lo sacó y lo abrió. “Pensando en ti. -R” era lo que estaba escrito. Besó ligeramente la nota y la metió en su bolso.

1 comentarios:

Tami dijo...

Waaaaa ame el fic muchas gracias
Gakiii tan tierna Con Ai *o* deveras genial O//O la parte esa ....jiiji

Takagakii neee mas mas
n_n

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