Ai is leaving Capitulo 11

Clasificación: R-0


-Lo siento, se que llegue tarde, y que era la primera en ensayar pero con la desaparición de Gakisan, las cosas se me han complicado, si ella no aparece… pospondré mi graduación.
-Pues entonces que no aparezca- dijo Sayumi entre dientes. Reina se volvió hacia ella y la miro confundida.
-Ai-chan, eso de posponerla es algo complicado, ya han pasado meses desde tu anuncio…- le dijo Reina poniendo una mano en el hombro de la mayor.
Ai Cayó de rodillas al suelo, y lloró sin control.
-¿Dónde podrá estar? ¿Por qué tuvo que pasar esto?
-Ai-chan, no estés triste- le dijo Sayumi acercándose a ella- Gakisan aparecerá pronto- Sayumi bajo su cabeza y se alejo, pensó muchas cosas por un momento, Risa era la novia, de la chica que le gustaba, pero no odiaba a Risa como para dejar que algo malo le sucediera… pero ahora ¿Cómo demonios haría para que Risa mágicamente reapareciera?
***
-¿La ha visto?
-por favor si tienen alguna información, comuníquense a este numero
-¿ha visto a esta chica?- Nakajima-san, Sugaya-san, y yo, Ayumi, estábamos repartiendo volantes en las calles de Tokio pidiendo que alguien nos ayudara a encontrar a Risa. Mi hermana estaba muy preocupada, y deprimida, y eso la estaba poniendo muy mal. Mamá llegaría pronto de su viaje de trabajo y Ai, moria por pasar más tiempo con ella, el dia que Tsugunaga-san me golpeo, ellas me habían dejado dormida en mi casa, y Mamá vio a Ai de nuevo, o eso fue lo que Ai me contó, pero ahora sin su novia, las cosas estaban un poco complicadas, más tarde Ai me llamó, y me pidió que fuera a su casa. Allí estaban Tanaka-san, Michishige-san y Mitsui-san. Y no como si fuera poco alguien se accidento.
***
-pasa Ayumi- me dijo Ai, con una expresión triste.- ¿Cómo les fue con los volantes?
-Bien, los repartimos todos, pero… tenemos que esperar.- dije sentándome en el sofá. Luego saludar a las presentes allí. Tanaka-san hablaba por teléfono, tal vez con algún policía, Mitsui-san preparaba la cena, ella es muy linda, y Michishige-san estaba algo nerviosa, luego se levanto súbitamente se su asiento y se fue.
-¿Qué le pasa a Sayu, Reina?- pregunto Ai, con confusión
-No lo sé Ai… la he visto muy rara estos días, tal vez la desaparición de Gakisan, le ha afectado.
-Moshi moshi.- Mitsui-san contesto apurada su celular mientras terminaba de servir, al parecer había recibido una noticia de Risa y al intentar salir de la cocina dio un mal paso y se lastimo la pierna, las chicas la ayudaron Mitsui-san pensó que no tenía nada grave pero un fuerte dolor en la pierna la debilito, y tuvieron que llevarla a la clínica.
***
-espero que esta vez hayan sido mejores con ella, Recuerden que no es un animal, es mi amiga, y la novia de mi chica, asi que no pueden hacerle daño.
-¿su amiga?- pregunto uno de los hombres.
-Si… ahora ya denme el distorsionador y tápenle los ojos, entraré…- Sayumi se dispuso a entrar al asqueroso lugar donde tenían a Risa, era una especie de basurero, apestaba ahí adentro, y la chica tirada en el piso se veía muy débil. Sayumi encendió su distorsionador y hablo.
-Escúchame bien, no me gusta para nada, las condiciones en las que estás, te dejare libre, si te alejas de Ai. ¿Entendiste?
Risa no respondió, se veía muy mal, estaba demasiado débil.
-¿Qué si entendiste?
-No… n no te preocupes… quien qui qu quiera que s seas- decía en medio de balbuceos por la falta de fuerza- ella para m mi no… no existe
Sayumi sonrió con malicia y se fue, no sin antes ordenarles que la dejaran ir. los tipos siguieron las ordenes de Sayumi y la subieron a una camioneta, aun con los ojos vendados, luego al llegar a un campo abierto, la botaron Aun atada de manos y con sus ojos vendados, luego de eso, corrieron hasta la camioneta y se fueron. Risa quien estaba muy adolorida y lastimada, no reacciono, y solo se quedo ahí tirada en el pasto.
***
-¿Cómo te sientes?
-bien, bueno… espero poder recuperarme pronto…
-Mittsi como demonios caíste, casi me matas del susto.
-No te preocupes Reina… ya todo está bien. ¿Pero donde esta Ai y Sayu?
-Afuera, solo podía entrar una persona y yo quería verte.
Mientras tanto afuera de la habitación de Aika, Sayumi y Ai estaban en la sala de espera.
-Mira, te traje una aromática
-Gracias Sayu- le dijo Ai sonriente, Sayumi casi se derrite. Ai se quedo un momento con la mirada perdida, y luego rompió en llanto. Sayumi la abrazo y la consoló, Ai levanto la mirada, y Sayumi sin pensarlo Beso a Su Líder con la mayor delicadeza. Ai no reacciono por unos minutos. Hasta que Reina salió de la habitación de Aika y se encontró con aquella escena.
-Entonces no Era Fujimoto-sensei, Era Sayumi. –Dijo Reina con molestia al ver a las chicas besándose.- engañaste a Gakisan con Sayumi… Eres de lo peor Ai… y tú también Sayumi, por su culpa Gakisan está desaparecida, quien sabe como esté. Yo me largo- Dijo Reina con tristeza y furia en su mirada y solo se marcho.
-¿Qué hiciste Sayumi?- pregunto Ai estupefacta después del beso de Sayumi y las palabras de Reina.
-lo… lo siento Ai, de verdad perdóname, no sé qué paso. De verdad, lo siento.
Ai soltó un profundo suspiro
-Está Bien. No te preocupes, mejor acompáñame al apartamento de Risa
-¿para qué?- pregunto Sayumi con molestia
-Solo acompáñame… -Sayumi acepto la petición de Ai, y se fueron al apartamento de Risa
***
-Tanaka-san, pensé que te quedarías en casa de mi hermana
-Tu hermana, es una…- Reina prefirió callarse
-¿Qué paso? ¿Mi hermana es una qué?
-tu hermana, no engañaba a Risa con Fujimoto-sensei
-viste, te lo dije, ella no le haría algo asi a---
-la engaña con Sayumi… Ai, estaba engañando a Risa… con Sayumi…
Quede de piedra al escuchar lo que Tanaka-san me decía, pero al parecer no bromeaba, se veía realmente seria, y pensar que Michishige-san y Ai-chan le hicieron algo asi a Risa me parecía increíble, luego de Un momento Tanaka-san me sacudía del brazo llamando mi atención, me había perdido en las palabras que fríamente había soltado.
-Ayumiii
-¿Qué?
-¿Qué te paso? Llevo preguntándote como 6 veces si quieres una pizza
-No quiero nada Tanaka-san, pídela tu si quieres.
-en la pizzas, ¿vienen sorpresas o algo asi?
-no lo creo ¿para qué?
-le llevare un Regalo a Aika
-¿Una sorpresa de pizza?
-bueno no se que regalarle, no soy muy detallista
-mejor no digo nada, ojala que se recupere pronto
-si- Tanaka-san Sonrió al recordar a Mitsui-san tal vez y luego una llamada entro a su celular. Mientras ella hablaba por su teléfono fui a escribir.
“Hace unos días me entere que Tanaka-san tenía problemas con las drogas, y su madre la saco de su casa, me pone muy triste saber que está mal y quiero ayudarla, por eso ahora se está quedando conmigo, Risa, la novia de mi hermana está desaparecida, eso ha hecho que Ai-chan se sienta muy mal,  en realidad las he visto a todas muy decaídas con la desaparición de Risa, Hoy Mitsui-san se lastimo una pierna, y tuvo que quedarse en la clínica, es muy gracioso como Tanaka-san no tiene ingenio para regalarle algo y piensa regalarle una sorpresa de la caja de pizzas, en realidad no creo que las pizzas traigan sorpresas, así que será mejor que se olvide de eso. Espero que se recupere pronto, y Ruego mucho para que Risa aparezca si algo malo le pasa Ai-chan moriría de Tristeza, antes de que Risa desapareciera, peleo con mi hermana, un extraño mensaje circulo por toda la escuela y la universidad diciendo que Ai había engañado a Risa con Fujimoto-sensei, la maestra de arte, sé que mi hermana no haría algo como eso, ella ama a Risa, pero ahora Tanaka-san dice con molestia que no la engañaba con Fujimoto-sensei sino Con Michishige-san, eso me dejo atónita, ¿será eso posible?, luego de que Tanaka-san comentara eso, no he dejado de pensar en esas palabras, Tanaka-san no mentiría en algo tan serio. Hoy intente ayudar a buscar a Risa repartiendo volantes junto con Nakajima-san y Sugaya-san.
Hay algo que me tiene muy inquieta, y es lo que todas las chicas comentan sobre la Graduación de Ai Onee-chan, a que se refieren con graduación, eso lo he pensado mucho, es muy extraño, todas hablan de una ceremonia y un concierto, todo eso me tiene confundida, Mañana veré a Ai Onee-chan de nuevo, y le preguntare que significa todo eso de graduación, por ahora no puedo molestarla con eso, no hasta que Risa aparezca, eso la tranquilizará y le devolverá esa hermosa sonrisa que tanto la caracteriza”- Luego de que acabe de escribir, Sali a ver que sucedia con Tanaka-san, ella se estaba poniendo una chaqueta y se alistaba para salir.
-Tanaka-san ¿A dónde vas?
- Ayumi-chan, Tenemos que ir a la policía, al parecer Risa apareció.
***
-Ya No llores más ai-chan, ¿para eso viniste aquí? ¿Para llorar por Risa?, vámonos ya.- Ai lloraba en la habitación de Risa, tirada en la cama de la chica.
-Hay, Sayu… ¿Qué voy a hacer si no aparece? No pienso graduarme sin su presencia- Dijo Ai poniendo su cabeza en el hombro de Sayumi, y Esta no desaprovecho oportunidad para aprovecharse de la debilidad de Ai, y la volvió a Besar. Esta Vez Sayumi no dejo que la mayor se separara de ella, y profundizo aun más el beso, Ai no respondía, parecía estar en otro mundo, Sayumi aprovecho para intentar algo más, Recostó a Ai, aun sin terminar el beso, acerco su mano a la lámpara de la mesa, y la apago.
***
-Konbanwa, Yo soy Tanaka Reina, y ella Es Takahashi Ayumi, el oficial Yamazaki me llamo, me pidió que viniera a ver a una chica que encontraron.
-Siga- le dijo la mujer que no apartaba la vista de un libro, Tanaka-san y yo seguimos a donde nos indico la señora, y el oficial se encontraba frente a una puerta revisando unos papeles.
-Oficial Yamazaki, Yo Soy---
-Tanaka Reina, no tiene que decirlo señorita, se perfectamente quien es, mire, la chica que está adentro dice Llamarse Niigaki Risa, Amiga suya ¿verdad?, pero si fuera ella, la habriamos reconocido, así como yo la reconocí a usted. Aun así, entre, y compruebe si es Niigaki la que está allá adentro.
-claro, ah ella- dijo señalándome- es la hermana de Takahashi Ai, ¿puede entrar conmigo?
-Claro, sigan…- el oficial nos dio paso, y entramos a la enfermería, en una cama una chica delgada estaba recostada, con sus ojos cerrados, Tanaka-san se acerco cuidadosamente a ella, yo en cambio guarde distancia. Vi Como Tanaka-san ponía una expresión de espanto al ver a la chica.
-Gakisan… ¿Qué te hicieron?- Dijo con una par de lagrimas (lo que era extraño en ella)- Gaki, Gakisan- Intento despertarla con el mayor de los cuidados, la chica Respondió.
-¿Qué pasa?- Dijo Abriendo los ojos, Esa voz la reconocería en cualquier parte, si es ella, me acerque a verla y vi como su cara estaba llena de moretones, al igual que su cuerpo, se veía muy mal- Reina- dijo con felicidad y abrazo a Tanaka-san con fuerza, aunque le costara un poco.
-Gracias a Dios Eres tu… Gakisan, estábamos muy preocupadas por ti.
Risa me miro, con algo de tristeza, y no era para menos, soy la hermana de la chica que la engaño…
-Yo… no debería estar aquí- dije apenada- que bueno que estas bien Niigaki-san, Tanaka-san yo me voy a casa.
-No espera, tenemos que llevar a Risa…
-no creo que Niigaki-san quiera quedarse en mi casa…
-Gakisan, vamos… te llevaremos a Casa de Ayumi-chan, todo va a estar bien.
***
“mensaje”
-“que sucia se ha vuelto Takahashi Ai, es increíble que ella haya mandado a secuestrar a su novia, bueno luego de la pelea tenía que hacerle algo por desconfiar de ella ¿no?”
-de: Desconocido

Seishun Collection Capitulo 19 parte II

Clasificación: R-0


Reina dejó caer toda su existencia en el tercer peldaño de la escalera de emergencia del cuarto piso.
Sentía todo el cuerpo agarrotado y estaba tan agotada, tan desanimada.
No entendía porque de la noche a la mañana su vida comenzaba a convertirse de pronto literalmente en una pesadilla.
Tener que disculparse de esa callejera y después haber tenido que asistir a esa porquería de clase fueron todo un suplicio, una horrible degradación.
Ella jamás se disculpaba y mucho menos practicaba deporte en la escuela con esos perdedores, pero por culpa de esa bruja de Nakazawa ahora debía obedecer como una esclava.
¡La maldita vieja había descubierto la forma de tenerla bajo su control! ¿Cómo era eso que conversó con Mako y ella le pidió vigilarla? ¡No, esa traidora no podía hacerle una cosa como esa!
Pero claro, tampoco es que fuera impensable, ella ya le había contando que su padre dio ordenes de que no hiciera ninguna tontería o terribles consecuencias caerían sobre ella. No quería ni imaginarse cuales eran.
Últimamente la vida no estaba siendo nada justa con ella. ¡De ninguna manera!
Lo peor de todo, sin lugar a dudas, era este horrible malestar, esta ira que se esparcía por todo su cuerpo desde ayer. ¡Después de que es maldito hombre la humillara de esa manera!
Eso si que no era nada justo, ¡ese bastardo no tenía que haberse salido con la suya! ¡¿Por qué aceptó ir a ese estúpido café con el?! Ahora además de tener que tratar de borrar esa horrible escena de su cabeza, tenía que aguantar que unos tarados sin vida se rieran de ella a sus espaldas. Por suerte había cierta gente que aún le temía y pudo amenazarlos.
¡Todo era culpa de ese miserable! ¡Cómo lo detestaba!
No, pero también era su culpa.
¿Por qué rayos cometió la estupidez de matricularse en ese colegio de mierda sabiendo que él estaría ahí atormentándola?  
Era verdad que lo había hecho por Gaki-san ¡Quería conocerlo! Agradecerle…
Y también ¡ardía de deseos de vengarse de ese maldito demonio! Pero a pesar de causarle todo el dolor y el sufrimiento que pudo, el muy infeliz seguía diciendo que estaba enamorado de ella y que de hecho ¡siempre la había amado a ella! ¡¿Qué clase de tarado era y que clase de tarada creía que era ella?! Una persona que ama a otra no hace lo que él le hizo. Al menos, era la forma en que ella entendía el amor.
Amor…
Su mirada se quedó perdida de pronto en el cielo. Los rayos de sol se escapaban entre las nubes brindando un exquisito y agradable calor. Existía otra cosa que no entendía.
Había sido una verdadera suerte que esa maldita actitud de perro arrastrado hubiera desaparecido tras el accidente, pero ¿era de verdad una suerte? Sin recuerdos él continuaba diciendo que era a ella a la que quería ¿Qué debería pensar de eso?
-¿Sempai?
Se enderezó enseguida y giró su cuerpo intentando parecer alegre y despreocupada
-Hola.
Aika la saludó sonriente como siempre y a su lado su hermano hizo lo mismo.
¡Gaki-san! ¿Qué estaba haciendo ahí? De regreso de las mini vacaciones siempre aparecía de la nada con una actitud gentil.
A pesar de resultar extraño, era reconfortante sentir que no estaba sola.
Una genuina sonrisa de agradecimiento se dibujó en sus labios.
-¿Qué haces en este lugar, Tanakacchi? ¿No piensas ir a almorzar? –le preguntó con un evidente tono de preocupación, que inconscientemente provocó un cosquilleo en su estomago. Daba la impresión de que realmente a él le importara lo que le sucedía.
-No tengo apetito- contestó al mismo tiempo que su estomago lanzaba un rugido de auxilio.
-¡Sempai! No tiene porque mentirnos así –le reclamó Aika, risueña,  y tomó asiento junto a ella, intercambiando una mirada de complicidad con su hermano, quien descendió la escalera y se apoyó de espaldas contra la barandilla, quedando de frente a ellas.
-La enana tiene razón, Tanakacchi. Además luces deprimida.
¿Tan obvia era? Si, eso debía parecer.
Se encogió de hombros.
-Es por culpa de la anoréxica, ¿cierto? ¡No sé quien se cree! ¡Por decir la verdad y prevenir a la escuela tuvimos que humillarnos así! ¡No es justo! No sé que fue lo que le hizo a esa bruja pero está de su lado.
Michishige Sayumi le causaba un profundo malestar, pero no, ojala sólo fuera por eso.
-¿Acaso es por eso que no quieres ir al comedor, sempai? ¿Por ella?
Eso era lo de menos…
-¡¿De veras?! –exclamó Gaki con indignación- ¡No puede ser! ¡No puede ser que por culpa de esa entrometida quieras perderte el almuerzo! Yo…¡puedo sacarla! ¡si, vamos! ¡La voy a sacar en volandas de la terraza y no me importa si tengo que pelear con la tortuga por eso!
Reina no acababa de creérselo, Gaki-san era tan dulce…
Tan distinto de cómo la trataba antes.
-No la presiones, Onii-chan. Mejor ve a comprar algo para los tres, a Tanaka-san le encanta este lugar.
Aika era también demasiado amable, siempre hacía de todo para complacerla sin buscar nada a cambio.
Era muchísimo mejor que ese grupo de “guardaespaldas” que se habían olvidado completamente de ella y nunca más la habían llamado.
-¿Ir a comprar? Está bien ¿Qué quieren?
-Dos emparedados de atún y unos tés fríos.
-Ok, ya regreso. No se muevan de aquí.
-¿Qué es lo qué paso, sempai? –Aika la miró con preocupación. Era obvio que estaba esperando a que se fuera su hermano para interrogarla.
-Nada –mintió- Sólo estoy un poco cansada.
De pronto le pareció que los ojos de la chica la estudiaban como si se encontrara bajo un microscopio.
-No te creo. ¿Por qué no quieres ir a almorzar? Sé perfectamente que te importa un rábano Michishige y lo que te haya hecho. Tú no eres de ese tipo ¡nada ni nadie jamás te ha detenido, sempai!
Esa boba de Aika logró que se le escapara una sonrisa.
-Está bien, digamos que hay un motivo por el que no quiero ir.
-¿Y cuál es? Te escucho.
No quería contarle, pero a la vez necesitaba mucho desahogarse con alguien, no obstante aquel asunto era demasiado íntimo. Nunca lo hablaba con nadie. De hecho, casi nadie lo sabía.
-Nada, Mittsi, ya se me pasara. Aparte, no puedo creer que Gaki-san me esté tratando de esa manera. Ya no puedo seguir creyendo que sea una actuación.
-¡Porque no lo es! Te he dicho mil veces que les gustas de verdad.
-¿Gustarle? Pero ¿por qué? ¿Por qué así tan de repente?
-Quiero mucho a mi hermanito, pero admito que es un bruto, en especial con las chicas. Siempre las trata mal y habla cosas bien feas de ellas, incluso has visto como me trata a mi a veces.
Reina asintió. Gaki siempre la trató horrible a ella también, de hecho con las únicas personas que era amistoso era con la tortuga, el chino y…ese.
-La cosa es que nunca ha tenido novia.
-¡Uso!
-No, no es broma. Tú fuiste la primera.
¡Aika tenía que estar bromeando! ¡No podía ser! ¿El apuesto y genial Niigaki Risa no había tenido novia antes?
-Pero ¿cómo?
-Te has fijado como son aquí. A la mayoría de las chicas sólo les interesa el dinero, así como a su madre, es por eso que él detesta a las chicas, porque todas las que conoce son de ese tipo.
-¿Su mamá es así?
-Mejor no hablemos de eso, pero si, de ahí viene el problema. Como sea, te voy a explicar cual es mi teoría. Como nunca ha tenido novia, es obvio que no ha besado a ninguna chica. Entonces…
-¿Fue porque lo besé?
-Exacto. Era algo desconocido para él y como a todos nos pasa, le quedó gustando.
-¡No puede ser!
Las cosas no podían ser así de simples.
-Aparte de eso, es obvio que tú no estás tras de él solo por su dinero. Yo sé que de verdad te gusta por su forma de ser y  debió darse cuenta de ello.
¡Al fin! ¡Kami-sama comenzaba a ponerse de su parte después de todo!
Pero, aun le resultaba muy sospechoso que lo hiciera de un día para otro. Eso no era normal.
-Oye tú ¿estas segura que es de verdad  y no haces todo esto para burlarte  de mi?
Aika puso los ojos en blanco.
-Vaya que eres testaruda.
-Lo siento, pero no puedo creerte. No soy ninguna tarada.
-Cuando te pida que seas su novia veras que tengo toda la razón.
-¿Novia? –la miró con escepticismo. –No me hagas reír.
-¿Qué no lo viste ayer? Cuando te fuiste con Takahashi-san estaba que echaba fuego.
Se encogió automáticamente en su asiento. Aika la pilló volando bajo.
-¿Qué pasa?
-Nada.
Se produjo un incomodo silencio, Reina sintió nuevamente los ojos de la menor clavados en su persona como tratando de ver a través de ella.
-¿Puedo hacerte una pregunta?  -consultó luego de al parecer, acabar con su estudio.
No, ella iba a preguntarle eso.
-¿Qué paso ayer entre Takahashi-san y tú?
¡Rayos! ¡Era tan astuta!
-¿En…entre nosotros? Pues… nada.
-¿Y piensas que me voy a creer eso cuando me lo dices con esa cara?
Permaneció enmudecida y sin dirigirle la mirada.
-Estoy segura de que algo sucedió ayer porque cuando fui a buscarte a tu salón en el primer receso y no te encontré, me fui al cuarto de arriba a ver si encontraba a mi hermano y a Kamei-san, pero ¿sabes lo que vi?
No, y no quería saber.
-Takahashi-san estaba…como decirlo, eufórico.
Se enderezó para escucharla con atención.
-¿Eufórico?
-Si, como si algo muy bueno le hubiera sucedido. Kamei-san estaba algo deprimido por algo que no me quiso decir, entonces él me invito  a jugar un juego de baile con él. No paraba de saltar y de reírse, incluso me tomó la mano y…fue tan extraño, se acercó muchísimo  a mí y por un momento me dio la sensación de que iba a besarme o algo así.
-¿Qué acabas de decir?
-Si, me dio mucho miedo.
¿Qué diablos? ¿Qué rayos le pasaba a ese enfermo? ¡Besar a Aika! Pero si era ¡Aika!
De pronto le invadió una corazonada y dio una gélida mirada a la chica junto a ella. Probablemente esa descarada le estaba diciendo eso para ver si se ponía celosa o algo por el estilo ¡Que tonto de su parte! ¿Cómo podría haberle prestado atención si siempre hacia lo mismo?
-¿Ah si? Así que trato de besarte, y ¿luego qué, te tocó el trasero?
-¡Sempai!- reaccionó con espanto-.Tú más que nadie sabe que él no es de ese tipo de chicos.
-Entonces ¿por qué según tú iba a querer besarte?
-¡Porque se acercó mucho y me acariciaba las manos! ¡riéndose!
-Mira Mittsi, sé que estas tratando de hacerme enfadar y te advierto que lo estas consiguiendo. Siempre lo haces ¿no? –se expresó con rabia y una pizca de resentimiento por dejarse engañar así-. Pero déjame pedirte un favor, no, ¡¿qué favor?!, ¡te ordeno que dejes de hablarme de ese maldito bastardo cada vez que se te ocurra!  ¡No me gusta! ¡Yo lo odio!
Se abalanzó con ira sobre ella, cogiéndole los hombros con brusquedad.
-¡¿Entendiste?!
Aika no supo que decir y Reina se puso de pie. No había que conocerla mucho para darse cuenta de que estaba furiosa. Se acercó hasta la baranda y la cogió con fuerza.
-Pero Sempai, no estoy mintiendo, es la verdad. Por eso te lo estoy contando.
-¡¿Para que Mittsi?! ¡Ya basta con el tema!
La menor guardó silencio, entendiendo que había conseguido colmar la paciencia de la mayor.
-Aika lo siente mucho. Ya no lo volveré a hacer.
La puerta de la escalera se abrió y apareció Gaki con dos paquetes de panes de atún que sujetaba colgando de su boca y 2 latas de té helado, uno en cada mano.
-¡Vogvi! –anuncio con el plástico en la boca.

-La cena estuvo deliciosa –declaró Ai levantando las manos con satisfacción- Oigan ¿Quién quiere ir a jugar el Just Dance conmigo?
-Yo paso –dijo Eric echándose hacia atrás en su silla-. Comí demasiado y Educación física me dejo muerto. Más que bailar preferiría echarme en la hierba a dormir.
-¿Qué hay de ti, Sayu-chan?
-Etto…
Estudió su alrededor. Eric estaba tirado en la silla totalmente knock out, Koharu todavía jugaba con su comida con cara de concentración y Jun que ya había terminado su banana estaba cruzado de brazos con cara de pocos amigos.
-Claro, pero no sé como se juega.
-¡Yay! –celebró el chico poniéndose de pie- No te preocupes, es muy simple, yo te enseño ¡Vamos!
Le ofreció su mano, sonriéndole de oreja a oreja y Sayu la aceptó con gusto. Verlo tan alegre era realmente inspirador.
Dejaron la terraza y el comedor rápidamente, Ai parecía impaciente por llegar arriba porque caminaba a zancadas, aunque Sayu se percató de que miraba por los pasillos de vez en cuando, como buscando a alguien.
Tuvo un mal presentimiento.
-¿Ai-chan, estás buscando a alguien?
-Si, después de la ultima clase Gaki-san desapareció. Le dije que quería jugar con el después del almuerzo, pero no lo vi más.
-Ya veo, pero yo soy mucho mejor compañía que él ¿no crees?
El volvió su cabeza y volvió a dirigirle una de sus angelicales sonrisas.
-Claro que sí.
Tembló de emoción.
Llegaron arriba y Ai corrió a encender la consola de color blanco. En Ube, sus primas menores tenían una y Sayu la conocía de vista, pero nunca había jugado con una.
-Toma esto –el chico se acercó con un aparato de forma rectangular también de color blanco.- Este es el control.
Ella lo recibió.
-Amárra esto en tu muñeca para que no se caiga –Ai redujo más la distancia entre ambos y la ayudó a pasar una pequeña cuerda por su muñeca. Él estaba concentrado en eso, pero Sayu se limitaba a mirarlo atentamente. Cuando sus dedos tocaron su piel sintió un cosquilleo de felicidad que invadió todo su cuerpo. Estaban tan cerca…y a solas.
-Ahora –sujetando aún la muñeca con sus cálidos dedos, se colocó tras de ella y poso su otra mano sobre su cadera.
Sayu se puso muy nerviosa al sentir su respiración en su oreja.
-Muy bien, ahora…-sus labios rozaron una de sus orejas provocándole un estremecimiento.
La música del juego comenzó de pronto sacándola de su ataque de nervios. Ai la ayudo colocando las indicaciones  susurrándole que era lo que debía seleccionar y al poco rato aparecieron dos figura humanas en la pantalla y comenzó a sonar una pista músical.
-Uhh~ love revolution uhhh oh yeah yeah yeah yeah yeah yeah –Ai tarareaba la canción en su oído.
En esos momentos su dulce e inocente corazón de chica enamorada latía descontroladamente. Ya dejo de ver lo que tenía que hacer, dejando que el chico condujera su brazo, había cerrado sus ojos. El tacto de los largos dedos del chico sobre su piel y el sonido su cálida voz era lo único que mantenía su mente ocupada.
Pensó que seria perfecto si este mágico momento nunca acabara y pudieran quedarse así para siempre.
Estaba anhelando todo eso, cuando las manos del chico abandonaron de pronto su muñeca y su cadera respectivamente.
Abrió los ojos desilusionada ¿Por qué se detenía?
Pero para su sorpresa la soltó para sujetarla de la cadera con sus dos manos.
Se quedó helada, Ai-chan la estaba abrazando.
-Eres tan hermosa, Sayu -le susurró con exquisita delicadeza- Hueles muy bien y eres una chica adorable. A mi…me gustaría poder enamorarme de una chica tan linda como tú.
Su corazón dio un salto repentino ¿Qué estaba diciendo así tan de repente?
-Me gustaría probar…
Fue una fracción de segundo en el que el mundo de Sayu pareció darse vueltas. El la solto de las caderas y se dio la vuelta hasta quedar frente a frente con ella.
La miró con anhelo mientras la música seguía escuchándose atrás incitando a todo el amor que sentía dentro de ella a florecer todavía más.
So come on!
koi mo shite
(Woo Baby)
shigoto shite
(Woo Baby)
rekishi kizanda chikyuu
naichatta
(Woo Baby)
hara hetta
(Woo Baby)
LOVE REVOLUTION 21
-Ai-chan…
-Chst –posó uno de sus pulgares sobre sus labios y se los acarició gentilmente-.Déjame hacerlo ¿si?
Se quedó muda, sin saber que decir ¿Qué podía hacer?
El chico que tanto le gustaba se volvió de pronto muy íntimo con ella sin darle tiempo a reaccionar ni entender el motivo. ¡Esto no podía estar pasando en realidad!
Su mano se separó de sus labios y se deslizó hasta llegar a su mejilla, mientras que sus ojos miraron con deseo primero a sus ojos y luego a sus labios.
Luego sólo sucedió. El chico acercó su rostro lentamente hasta el suyo hasta que sus narices y labios se rozaron.
Ella ya no pudo resistirse más. Cruzó las manos alrededor de su cuello y lo atrajo contra su cuerpo al mismo tiempo que abría su boca para dejar entrar a la lengua del muchacho.
Si, acababa de alcanzar el cielo…ya no podía pedir más en esta vida…ella…iba a explotar de alegría.
Las grandes manos de Ai bajaron hasta posarse sobre su cintura, mientras sus lenguas se entrelazaban con pasión y anhelo. ¡Se estaban devorando!
La locura siguió posesionando a ambos un rato más hasta que Sayu retrocedió abruptamente para recuperar su metro cuadrado de espacio personal.
Él la miró con sorpresa y un dejo de miedo en la mirada.
-Yo… no podía respirar –contestó jadeante, sin dejar de sonreír, igual que el que la miraba con ternura.
Luego de esperar que Sayu respirara mucho aire, Ai le preguntó:
-¿Podemos continuar?
-¡Por supuesto! –contestó tomándolo de las manos y llevándoselo consigo hasta el sofá. Esto recién comenzaba.

The Manpower!!! Capitulo 3

Comentario:
Bueno... a partir este capitulo aparecerán personajes diferentes a nuestras Idols hehe... y serán personajes frecuentes de la fic
espero que les guste!!!
y bueno... que se acostumbren a ver a estos personajes.
en realidad todos son chicos!! y serán como los "tinieblos" de nuestras chicas... bueno no siendo más espero que les guste
y A Leer!!!!!


Clasificación: R-0‏

Sería demasiado preocupante, no sabía qué hacer, ¿Cómo rayos de la noche a la mañana le iba a decir a Ai que me cambie a su escuela?
-Koharu Tiene Una Excelente idea Sayu, dile que no le habías dicho nada porque querías darle la sorpresa de que decidiste cambiarte de escuela para poderlo ver más, ya que últimamente no se veían tan seguido
Mire a Koharu con felicidad
-Koha-pinku, eres un genio.
-Bueno si ya… debemos entrar, o es que quieres que Miki-san nos llame de nuevo.
-¿Que pasa Eri? ¿Que dijo miki-san porque llamo?- no había prestado atención a la llamada por la impresión de saber que el colegio era donde estudiaba Ai. Eri me dijo todo lo de la llamada mientras entrabamos al colegio. Después del relato buscamos el salón de clases, Eri tenía que estar en otra clase y Koharu estaba en un curso menos que Eri y Yo, estaríamos separadas eso me entristeció un poco, pero decidí olvidarlo y me dirigí al salón.
-disculpe que haya llegado tarde Sensei
-no te preocupes, justo ahora había puesto una actividad en parejas, pero si quieres puedes trabajar sola
El salón era calmado, se oían las voces de los estudiantes, pero no era un ruido estridente, todos conversaban de una forma tan pacifica que daban ganas de dormir.
-sigue, por ahora solo siéntate, no interrumpiremos hasta que no terminen la actividad.
Al entrar nadie notó mi presencia, y quede en SHOCK por segunda vez al ver que Ai estaba en mi mismo salón de clases, hablaba muy cómodo con una chica a quien no podía verle muy bien la cara. Fui a tomar asiento e intente hacer la actividad, rato después el profesor pidió que entregáramos las hojas y me pido pasar al frente
-jóvenes atención aquí- dijo el profesor, pero Ai y esa chica seguían hablando eso empezaba a molestarme, el profesor no lo noto y siguió hablando –ella es la chica nueva de esta clase, por favor preséntate
 -Mi nombre es Michishige Sayumi- hice la acostumbrada reverencia, al terminar de decir mi nombre, vi como Ai-chan se quedaba de piedra, y la chica a su lado lo miraba con extrañez, la clase acabo y Salí un poco distraída y alguien tapo mis ojos
-¿cuando se supone que iba a saber de tu cambio de escuela?
-Sorpresa- di la vuelta y salude a Ai, estaba tan feliz de verlo que me lance hacia él y lo bese.
-¿Wow y que fue eso?-
Detrás de nosotros salía la ultima chica que quedaba en el salón y mientras salía solo lanzo una mirada de molestia y tristeza
-¿Quién es esa? ¿Porque me mira así?
-así es su mirada ya olvídala, ven vamos a almorzar
***
-Kamei-san, Kamei Eri-saaaaan- gritaba Koharu por toda la escuela, ganándose las miradas de todos
-Koharu No grites –dijo mientras corría hacia ella tapándole la boca
-es que Koharu estaba preocupada por ti, no sabía dónde estabas
-Koharu-chan me toco en el salón donde están los idiotas consentidos de Yoshizawa-san
-¿Qué? con esos molestos Don “yo soy tan perfecto y bla bla bla” –dijo Koharu en un tono demasiado bromista, esto hizo que Eri se echara a reír –Eri-chan ¿no has notado lo lindo que es este colegio? –pregunto la chica mientras entraban al restaurante del colegio
-es mucho más lindo que el anterior-respondió con una sonrisa
-a Koharu le gusta el uniforme, es muy lindo.
***
-Gakisan extraño tenerte en mi salón– decía la menor hablando con su hermana en el baño de chicas
-¿viste que llegaron chicas nuevas a la escuela?
-No solo chicas, Gaki, también chicos, a mi salón llegaron unos chicos chinos y una chica, bueno lo bueno es que estoy con Mano-chan.
La mayor quien se miraba al espejo dijo a su hermana menor con la tristeza reflejada en su voz
-Tanakacchi, Ella está aquí
-¿Quién es ella Gakisan?-dijo la menor bastante extrañada
-es la novia de Ai-chan, ella es una de las nuevas alumnas- después de esto la mayor abrazo a su hermana y esta la consoló
-Gakisan se que es difícil pero---
-Tanakacchi, ¿Recuerdas que para mi nada es difícil ni imposible?, yo lo consigo todo, bueno… nosotras lo conseguimos todo- le dijo mirando a la menor con picardía, esta solo le sonrió y salió
***
-y bien Sayu-chan ¿Por qué no me dijiste que te cambiaras a mi escuela? interrogo el chico con felicidad
-bueno quería que fuera una sorpresa
-y sí que me sorprendiste –comento el chico tomando un sorbo de su Té helado
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En ese momento un chico corría agitado por todo el restaurante, venía siendo perseguido por los vigilantes de la escuela, Ai, lo detuvo.
-Oye… Sen-chan ¿Por qué no entraste a clase esta mañana?
-lo siento-dijo el chico con la respiración agitada- llegue tarde, escóndeme, me persiguen de nuevo- el chico se metió bajo la mesa y Ai lo tapo, los vigilantes pasaron frente a ellos y este logro salvarse.
-Ya puedes salir, ¿volviste a saltar para entrar?
-claro, no puedo perder clases
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-¡¡¡CIERRA LA BOCA IDIOTA!!!-se oyó una estruendosa Voz, era ella Niigaki Risa, dirigiéndose a su amigo Tetsu
-cuidado con el tono en el que me diriges la palabra- la amenazo el chico, esto hizo que ella se enojara aun mas y le lanzo una bebida
-Mira lo que hiciste, esta es la ultima que te paso- le grito el chico lanzándose hacia ella, mientras se quitaba la chaqueta del uniforme- toma, tu lavaras eso- le dijo lanzándole la chaqueta a la cara
-YO NO TE LAVARE NADA- grito la joven tirando la chaqueta al piso, en ese momento todos los presentes en el restaurante se reunieron para ver el espectáculo que estaban haciendo los chicos.
-¿a acaso quieres que me quite todo el uniforme acá para que tu lo laves?- ante el comentario del chico se oyó un suspiro simultaneo que provenía de las chicas presentes en el lugar.
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-Sayu espera aquí…
-Pero Ai-chan
-Solo espera…- el chico se levanto de su mesa y se acerco junto con su amigo a la gritona y los demás- ¿Qué pasa aca?
-Solo estamos Hablando… -le comento el chico
-¿Hablando? Pero si están gritando y lanzándose Bebidas
-Jah! Yo no le lance nada, ésta loca fue la me que lanzo la bebida encima.
A la chica se le doblaron las rodillas al escuchar la voz de Ai, y solo dio la vuelta tímidamente para luego levantar su cara y abandonar el Lugar.
-Ah esta Gakisan- dijo Ai mirando a la chica desaparecer por la puerta del restaurante y luego se dirigió a su amigo- ¿Qué paso?
-le dije algo y se molestó, tu sabes que ella es intocable… ya olvídalo ¿de nuevo escapando de los vigilantes?- pregunto Tetsu a su Amigo Sen-chan
-él como siempre- comento Ai, y luego empezó a Reír
-es que bueno… no me gusta perder clases- comento el aun agitado muchacho
Sayumi quien no se aguanto la curiosidad se acerco a su novio y a los otros chicos
-Hola, Ai-chan ¿Qué paso con esa chica?
-Nada, al parecer hoy no es su día.
-esa Tonta… ahora tengo que escaparme del colegio…- dijo Tetsu con molestia fingida
-como si no lo hubiéramos hecho antes- dijo Ai riendo orgulloso
-¿Hubiéramos? –pregunto Sayumi
-Digo… ¡el! osea…. Como si no lo hubieras hecho antes. Como sea… si mejor es que te escapes así la directora no te molestara por tu uniforme.
-si bueno, ya me voy… pero a esa enana la daré su merecido luego.
***
-Estúpido, Idiota, Inútil, Bueno para nada, Chismoso, mentiroso- Decía Risa tirada en el piso mientras brotaban lagrimas de sus ojos.
-ya no llores mas, el solo te conto lo que querías oír.
-lo sé pero es un imbécil, ¿Viste la forma como me lanzo la chaqueta a la cara? ¿Quien se cree el muy bastardo para lanzarme su mugrosa chaqueta? A mi… Risa Niigaki.
-Gaki Onee-sama, deja de llorar, levantarte, si te ven ahí llorando pensaran que eres débil
-No digas eso ni en Chiste
La mayor empuño su mano y la lanzo suavemente al brazo de su hermana.
-está bien Tanakacchi, ya estoy bien- dijo la chica quien se quedo en silencio Recordando…
-//el siempre me dice que la ama, que Haría todo por ella//
-//Ya cállate Tetsu, no quiero más información//
- //Y bueno es que un año de novios es mucho tiempo, ¿no lo crees Niigaki-san?// –le dijo el chico sin prestar atención a la petición de su amiga de que se callara.
-//Cierra la boca ya//…
-//¿es que te molesta que te diga a verdad? Ese gusto que tienes por Ai-chan,  que es solo un idiota, aunque sea mi mejor amigo… la verdad es que no entiendo que le vez. Yo solo te digo… el tiene novia, y la ama, entiendes la AMA- dijo haciendo énfasis en la palabra ama- y no la cambiaría por nadie, solo tiene ojos para ella//
-//CIERRA LA BOCA IDIOTA//
-Gaki, Gaki onee-sama, le gritaba la menor sacándola de sus pensamientos
-¿QUE?
-Gakisan deja el tema quieres, lo que te voy a decir es muy importante- en eso pasaban los chinos Jun y Lee por el lado de las chicas.
***
-Jun ya deja de mirarla, lo va a notar, y quedaras como un idiota. –el más chico, lo jalo del brazo y lo llevo a otro lado.
-Nee Jun-san, ¿te gusta Tanaka Reina?
Este que se puso rojo como una manzana
-No, cállate
-amigo a mi no me tienes que ocultar nada… a demás te conozco muy bien y se cuando te gusta una chica
-¿Ah Sí? a ver cómo es que sabes… dime lee-san, si me conoces tan bien como dices, ¿Cómo sabes cuándo me gusta una chica? -Interrogó Jun a su amigo con curiosidad
-a ver Jun, solo mírate en un espejo… pones una cara de idiota cuando vez a Tanaka Reina y te sale una amplia sonrisa en tu cara, tu ojos se abren demasiado… y en fin pones cara de bobo, hahaha
-cállate, tú no sabes nada- le dijo Jun poniéndose de pie- ¿y si me gustara qué?- dijo y se marcho.


Seishun Collection Capitulo 19 parte I

Clasificación: R-16


Maldito y Bendito amor Parte I

-¡Gomene Onee-chan!-exclamó Airi aferrándose a su torso- ¡Gomene Gomene Gomene Gomene!
-Está bien, ya entendí –replicó ya cansada de repetir la misma cosa- Vete a clase mejor será.
Ya había tenido suficiente con ayer. Desde que se habían reunido para volver juntas a casa no dejaba de disculparse.
En un principio, Sayu estaba muy dolida por todo el asunto ¡y no era para menos! Ahora toda la escuela creía que ella era una mujerzuela oportunista. Pero no era difícil darse cuenta que no era culpa de Airi. Ella sólo contó la verdad.
-Fue Sugaya-san. Se sienta junto a mí y me lo preguntó. Ya que desde que regresó Takahashi-san a la escuela es de lo único que hablan las chicas, pensé que por eso me preguntaba. Y entonces yo se le dije.
¿Qué importaba ahora? Además, Nakazawa sensei dijo que haría al respecto con la gente de ese diario.
Se despidieron de Airi y cruzaron el campo de batalla, pero no fue tan horrible como había imaginado, después de todo nadie la miraba con desprecio e incluso uno que otro de los chicos a los cuales no recordaba jamás haberles dirigido la palabra,  la saludaba.
-¡¿Tú eres Michishige-san, la que golpeó a Tanaka?! ¡Es un honor conocerte!
Ese incluso le hizo una reverencia.
-¿Tú eres amiga de Michishige-sama? ¡Déjame darte la mano por favor!
Por más extraño que parezca, hasta Koharu resultó felicitada.
-Tanaka es una bruja maldita.
-¡Así es! A nadie de la escuela le gusta, pero ya sabes, su familia tiene tanto poder y esos gorilas que la seguían daban miedo.
-¡Eres nuestra ídola!
-¡Todos sabemos que lo que dijo de usted en el periódico es mentira! ¡Es ella la que siempre maltrataba a Takahashi!
-¡Es cierto! Ahora lo trata bien sólo por qué es popular.
Sayu estaba maravillada ¡¿de verdad existían ese tipo de chicos en la academia?! ¿y por qué venia a descubrirlo recién hasta ahora?
Los jóvenes las escoltaron caballerosamente a los casilleros de los zapatos sin dejar de decirle cumplidos y brindándoles su apoyo, eran rodeadas aproximadamente por un grupo de unos 20.
-Nee Michishige-san ¿tienes novio? –la interrogó uno que dijo que se llamaba Morizawa y era de primer año.
Sayu soltó una carcajada ¿no me digan que ahora se habían enamorado de ella?
-¿Te gustaría salir conmigo?
-¡NO! –el de al lado lo empujó con violencia- ¡conmigo!
-¿Qué hay de ti Kusumi-san?
No pudo hacer más que continuar riéndose ¿ahora tenia un club de fans como Ai-chan?
Estiró la mano para quitar sus zapatos del casillero y retrocedió abruptamente cuando unas 20 cartas cayeron de el.
-¡Por favor acepta mis sentimientos, Michishige-san!
-¡Estoy completamente enamorado de ti!
-¡Ten una cita conmigo, por favor!
Morizawa la tomo de las manos: -¡te amo, sempai!
Esperen un momento, ¿Qué era todo esto? Mejor era salir de ahí.
-¡Vamos Koharu-chan!
Se colocó las zapatillas como pudo y llevando a su amiga de la mano corrieron  esquivando al grupo de chicos.
Gritaron sus nombres pero Sayu no obedeció. Acababan de darle miedo.
Corrieron escaleras arriba entre el alumnado y llegaron hasta la sala. Cuando entraron, algunos compañeros las recibieron con cuchicheos y otros la saludaron con simpatía.
-Shige pinku creí que la clase de educación física era mas tarde –le comentó su exhausta amiga al dejarse caer en su banco, respirando agitada.
-Go…Gomenasai –Sayu la imitó jadeando.
-Dime una cosa –pronunció de pronto una voz femenina muy cerca de ellas- ¿debería agradecerte por conseguir que nuestra clase se volviera aún mas popular, Michishige?
Levantó la vista agotadísima. Kasai, la presumida y operada presidenta de la clase le estaba dirigiendo la palabra.
-La verdad es que Tanaka me cae mal –explicó con un tonito despectivo y presumido-. A nombre de toda la clase te felicito por darle su merecido.
Sayu se quedo con la boca abierta cuando la vio sonreírle complacida, cosa que nunca había hecho antes.
Entonces ¡no había sido un error tan grave golpear a esa tonta después de todo! Gracias a eso gente inesperada parecía respetarla.
-Uff –Eric entró al aula quejándose y fue a sentarse a su pupitre- Hay un montón de enanos de primero con cartas de amor para no se quien, apenas pude entrar.
Sayu procuró hacerse la desentendida:-¿Qué haces aquí tan temprano Eric-kun?
La primera clase de la mañana fue Química con la profesora Yaguchi. Era una lección que se dictaba en el laboratorio y siempre acostumbraban hacer experimentos en grupo por lo que Sayu siempre se pasaba un buen rato con Eric y Koharu, sin embargo, aquel día…
-¿Voy por el acido? –se ofreció Koharu tomando el vaso precipitado.
-Si, por favor, sería grandioso.
-Nee, Sayu-chan –comenzó a decir el muchacho en cuanto la más joven se alejó-. ¿No te parece que Koharu-chan está un poco rara?
Tanto para que uno de los hombres más despistados del planeta se diera cuenta.
-Si y mucho. Ha estado así desde hace días.
-¿Hablas en serio? ¿Le habrá sucedido algo malo?
Sayu soltó un suspiro. Últimamente su vida estaba infestada de líos amorosos.
-No me ha dicho nada, pero creo que discutió con Jun-kun.
-¿Qué? ¿Con Jun? – la cuestionó extrañado.
-Recuerdas ese día en que nosotros…ya sabes, pasó eso.
Eric desvió la mirada algo avergonzado:-Claro.
-Luego de que apareciera Aika, Koharu llegó corriendo y me cogió del brazo desesperada ¿recuerdas?
-Sí.
-Me llevó afuera y se puso a llorar desconsoladamente.
La tortuga se espantó.
-¡¿Llorar?! ¡¿Koharu-Chan?!
-Chsst, ¡no lo grites!
-Pe…perdón, pero nunca he visto a Koharu-chan llorar ni me lo imagino, tú sabes, es Koharu-chan.
-Eso mismo pensé yo. Lo más extraño de todo es que no ha querido decirme porque estaba llorando aquel día. De hecho, la llame varias veces a su casa después de eso, misteriosamente nunca estaba y su supuesta criada tenía un ridícula voz extrañamente parecida a la suya. Además, desde que regresamos al colegio no ha dicho nada respecto al tema. Lo peor de todo es que aparte de actuar de lo más extraño, no está comiendo casi nada y eso me preocupa.
-¿Y tú crees que todo eso es porque discutió con Jun?
-No encuentro otra explicación. ¿A ti él no te ha dicho nada?
Eric expresó incredulidad en su rostro para luego hacerlo con sus palabras.
-¿Jun? ¿Decirme algo?
Era cierto que el chino no solía hablar mucho de si mismo, pero Eric era su mejor amigo. Creía que con él tendría más confianza.
-¿Nada?
-Nada. Jun nunca habla de ese tipo de cosas, y menos de chicas.
¿Entonces era así con todos? Incluso con su mejor amigo.
-Pero ¿crees que a Koharu le guste mucho él? Quiero decir, gustar gustar.
-¡Claro que sí! ¿Qué no te has dado cuenta?
-Mmmm…no.
Sayu entornó los ojos.
-A Koharu siempre le ha gustado Jun, siempre se comporta de manera muy feliz cuando está con él.
-¿En serio? Pero Koharu-chan siempre está feliz.
Los hombres podían ser verdaderamente lentos a veces, se dijo. En especial este hombre-tortuga.
-Sí, pero más feliz que de costumbre. En todo caso Eric, hay algo que me gustaría preguntarte acerca de Jun.
-Dime.
-Dijiste que nunca hablaba de mujeres, pero ¿alguna vez te mencionó si tenía una novia?
Por la mirada de estupefacción con que con la miro, Sayu estuvo segura de que no.
-¿Jun? ¡¿Una novia?! Nunca le he conocido ninguna.
Decidió contarle de esa vez que lo llamó a su teléfono celular y contestó su “novia”.
-Estaba pensando que a lo mejor podría haberse tratado de su hermana haciendo una broma, pero…
-¿Hermana? Que yo sepa no tiene hermanas.
-Lo sabía. ¿Y primas? ¿Quién más vive con él?
-Supongo que tendrá primas, pero no viven con él. Yo sólo conozco a su madre y a su padre.
¡Entonces tenía una novia a escondidas!
Bueno…a escondidas para sus amigos.
-¿De verdad esa mujer te dijo que era su novia?
Dijo que sí con la cabeza.
-Y estaba pensando que Koharu se le pudo haber confesado y la rechazó. Y debido a eso ella esté así.
-¡Claro! Tiene sentido ¿Y que te dijo, Jun?
-¿Jun?
-Claro, le preguntaste ¿no es así?
¿Ella preguntarle a Jun? No eran tan íntimos.
-Por supuesto que no, Eric-kun. Jun y yo no nos llevamos tan bien como para preguntarle algo así, no podría.
¿Preguntarle a si tenia novia? Ya lo veía mirándola con su cara de tres metros dándole a entender que era una tonta entrometida. ¡No podía preguntarle así nada más!
-Pero tú eres su amigo, pregúntale si tiene novia y que sucedió esa noche en el parque de diversiones con Koharu-chan.
-¿Qué? Esas son demasiadas preguntas para Jun, con suerte me contesta cuando lo saludo.
-¿Eh? ¡Pero eres su amigo!
-Tú también.
-¡Pero tú lo conoces de más tiem…
¡CRASH!
Un fuerte estruendo en el laboratorio llamó la atención de toda la clase. Al parecer uno de los alumnos había dejado caer uno de los implementos.
-¡Cuidado Kusumi! –gritó la rubia y pequeña Yaguchi-sensei -¿En que estabas pensando? ¿Qué hubiera pasado si esto le caía a alguien en los ojos? ¡Despierta!
La chica se disculpó y corrió a buscar una escoba.
Eric y Sayu intercambiaron miradas de preocupación. Tenían que descubrir que era lo que había sucedido en realidad.

-Entonces ¿vamos a la base? –les preguntó Eric cuando sonó timbre que anunciaba el termino de la clase.
-Yo me quedo aquí –se excusó Koharu con una leve sonrisa-. Tengo que repasar para la siguiente clase.
-¿Qué acabas de decir?
-Ve tú Eric-kun –le dijo Sayu. Ella tampoco tenía ganas de ir y encontrarse con el tarado de Gaki.
-¿Ah? ¿Tú tampoco Sayu-chan?
-Me quedo haciéndole compañía a Koharu-chan. Tu ve y has eso que te pedí ¿si?
-Bueno.-aceptó con tono desapasionado-. Nos vemos chicas.
¡Perfecto! Ahora bastaba esperar que esa tortuga hiciera bien su trabajo y averiguara que fue lo que realmente ocurrió aquella noche entres esos dos.
Miró al lado. Koharu tenia abierto su libro de ejercicios de matemática, pero no estaba estudiando. Dibujaba conejitos en el borde de la hoja con el rostro más concentrado que le hubiera visto.
Estaba sufriendo mucho ¿no?
Tomó su bolso e iba a disponerse a sacar su libro de ejercicios también, ya que seguramente si vendría la profesora Matsuura, por ello aprovecharía de repasar un poco de verdad, no como su amiga.
-¡Fuera de aquí inmediatamente!
Abrió el cuadernillo.
-¡Largo banda de buenos para nada! ¡Salgan inmediatamente de aquí!
Una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro, ahí estaba Nakazawa sensei regañando a gente en el pasillo.
-¡Así me gusta y no vuelvan!
La puerta corrediza se abrió de golpe.
-¡Michishige, ven inmediatamente a mi despacho!
¿Michishige a su despacho? ¿y por qué? ¿Qué le había hecho la pobre Michi..¡esperen! ¡Esa era ella!
Levantó la vista con temor.
-¿Qué no escuchaste? ¡A mi despacho! ¡Inmediatamente!
¿Pero que había hecho un ser puro y angelical como ella?
De cualquier forma, la acompañó afligida hasta su oficina.
-Habían unos pesados montando guardia fuera de tu salón, decían que estaban esperándote ¿ahora tienes fan club?
-¿yo?
La mujer soltó una risotada.
-Tú siempre viviendo en las nubes.
Llegaron hasta la oficina y entraron. Sayumi se estaba preparando mentalmente para la prueba de cultura general cuando se quedó helada.
-Como podrás darte cuenta, cité a varias personas aquí el día de hoy.
Se quedó boquiabierta. Gaki, Reina, más 3 chicas y dos chiquillos a los cuales  jamás había visto estaban parados en fila uno al lado del otro, enfrente del escritorio de la profesora, al cual esta camino y tomo colocación, pidiéndole q se quedara de pie a su lado.
-A Niigaki y a la princesita Tanaka ya los conoces, no se si al restos. De todas maneras, ¡preséntense!
El muchacho que parecía el mayor de todos dio un paso al frente. Tenía el cabello liso, muy corto y un rostro amigable. Hizo una reverencia.
-Mi nombre es Shimizu Sakito, soy alumno de primero y estoy a cargo del periódico escolar. Mucho gusto.
¿Periódico escolar? Eso quería decir que…
-Mi nombre es Arihara Kanna, soy la vicepresidenta  y editora del periódico –se presentó la chica de cabello oscuro y ojos perspicaces a su lado, imitando la reverencia.
-Mi nombre es Sugaya Risako,-la siguió una palida y nerviosa chica de rostro bondadoso- s…soy periodista.
-Yo soy Tsugunaga Momoshiro, fotógrafo del diario, es un gusto conocerte –se presentó el niño que parecía mas  pequeño con una energía que descolocó un tanto a Sayu.
Ignorando eso, era decir que Nakazawa sensei los citó a todos ellos ahí…¿por ella?
-Tokunaga –dijo la profesora para llamar la atención de la más alta del grupo y la única que no se había presentado.
¿Tokunaga? ¿Esa no era la que había escrito el artículo?
-Tokunaga Chinami –se presentó la chica con la cabeza gacha al igual que su mirada, al parecer tenia demasiada vergüenza para dar la cara- Soy la que escribió el reportaje.
-Muy bien, ahora que ya conoces a todos los involucrados me gustaría que ellos te explicasen por qué los cité a todos aquí.
El joven presidente miró a Sayu con seriedad: -En nombre de la directiva y de los cerca de 15 alumnos que conformamos el periódico, me gustaría disculparme  con Michishige-san –hizo otra exagerada reverencia- Chinami-san jamás nos dijo que lo que había escrito era mentira.
-¡No es mentira! –chilló la famosa Chinami alzando el rostro enmarcado por las lagrimas- ¡Yo no escribí ninguna mentira! ¡Todo lo que salió en ese reportaje lo reporteamos Risako y yo, cada una de las palabras de ese articulo las escribí en base a lo que dijeron los entrevistados ¡tienen que creernos!
-Ok, te creemos, no hace falta tanto teatro. Lo que dices significa que la culpa entonces es de los entrevistados que elegiste –los duros ojos de la directora se fijaron en Gaki y Reina que estaban a un costado del resto. El primero la miraba con odio y la segunda fingía estar ocupada mirando sus pies sin poder ocultar su incomodidad.
-Yo no inventé nada, todo lo que dije ahí es la pura verdad. –aclaró el rebelde chico con tono desafiante; dándole una mirada de reproche a Sayu, agregó:- Pregúntele a esta si estaba o no obligando a Ai para que se sacara la ropa.
-¡Yo no obligué a nadie! –gritó de inmediato en su defensa- Él…¡él estuvo de acuerdo!
Reina alzó la cabeza súbitamente y la observó con asombro, igual que Gaki y los jóvenes alumnos.
Al percatarse de la repercusión que habían alcanzado sus declaraciones Sayu se apresuro a aclarar todo: -Pe…¡pero no era para lo que ustedes creen! –se puso colorada – Ese día él no trajo su paraguas y estaba todo mojado, entonces me preocupé porque podía pescar un resfriado o algo peor, ya saben, como cualquier persona normal.
-Está bien, Michishige la cosa es que ocurrió, ¿no?
-Así es, pero yo nunca intentaría abusar de él ¡es mi amigo!
-¡Ja! –expresó Gaki con burla- ¿amigo? ¡Lo único que siempre has querido es acostarte con él!
-¡Niigaki!
¿Cómo se atrevía a lanzar un disparate de esos así como así? Ella…
-¿Quién te has creído que eres para venir a hacer ese tipo de acusaciones a mi oficina? ¡Este es un lugar decente y debes respetarlo, insolente! ¡¿no ves que está lleno de mocosos?!
La profesora respiró profundo y se volvió hacia otro de sus alumnos:-¡Tanaka!
Esta no se dio por aludida. Sayu no se había dado cuenta antes pero toda su atención estaba dirigida a su persona. Sus oscuros ojos la escudriñaban llenos de resentimiento.
-¡Tanaka, te estoy hablando!
-¿Qué demonios quiere? –preguntó sombríamente, lo cual la profesora interpretó como indiferencia.
-Ahh, así que estás volviendo a creerte el papel de reina el día de hoy. Creía que la paliza que te dio Michishige había  conseguido bajarte los humos.
Sayu no se resistió y sonrió con ganas ¡Nakazawa sensei era la mejor!
Obviamente Reina pensaba todo lo contrario porque puso cara de estar bebiendo jugo de limón concentrado.
-¿Qué quiere? Le dije –repitió cruzándose de brazos en actitud reñidora- Estoy perdiendo mi recreo ¿sabe?
-Si a mi me da la gana pierdes la jornada entera ¡mocosa insolente!
Ella se limitó a responder soltando un bufido de fastidio.
-¡Contesta! ¿Según tu lo que dijiste también es la supuesta verdad?
-¡Pues claro que si!
A Sayu le ardió la sangre en las venas y sintió deseos de estrangularla por ser una maldita cínica
-¿Ah si? –Nakazawa rio con incredulidad ¿También que ayudaste a Takahashi ese día? ¿O quizás debería decir Takahashi sempai, Tanaka?
¡Ahí lo tenia! ¡En su cara de descarada!
-Yo…-de pronto bajó la mirada y jugó juntando la punta de sus zapatos- Si lo hice.
-¿Entonces dices que Takahashi y tú tienen una estrecha relación? Una de muy buenos amigos.
Reina permaneció muda.
-Digo, ya que tú lo ayudaste y todo eso.
-Cla…claro, es decir, antes éramos más unidos. Nosotros…ya no…tenemos nada.
-¿Terminaron?
-Así es–habló con los dientes apretados, como haciendo un esfuerzo.
-Vaya, ahora resulta que fueron novios.
A Gaki casi se le salieron los ojos de sus cuencas.
-¿Qué cree que está diciendo? -alzó la cabeza, alarmada- ¡Por supuesto que no! ¡Me refería a que terminamos nuestra amistad! ¡Para siempre!
Si su plan era parecer la mejor amiga de Ai no le estaba resultando nada. Podía ser muy buena actriz y una falsa de primera, pero el odio por él se le salía por los poros y quedaba bien claro en ciertos de sus comentarios. Ahora si que le sería imposible tratar de engañarlos en el estado de alteración que estaba demostrando. Además, Nakazawa sensei era bastante más lista que ese ingenuo de Gaki-san como para creerle así nada más.
-Pues deberías expresarte con más claridad o la gente podría confundirse. Igual que cuando leyeron ese diario y te vieron referirte en tan buenos términos del chico del que siempre abusaste ¡Eres muy cínica y muy canalla!
-¿Abusar? –repitió Gaki, preocupado.
-N…¡no es cierto! –se defendió con cierta desesperación en su mirada- ¡Yo jamás he abusado de el!
-¡Por favor! ¿A quien intentas engañar? ¡Rápido! Discúlpate con Michishige y desaparece de mi vista antes de que colmes más mi paciencia.
-¿Yo? ¿Disculpar? –dirigió una mirada de asco a su enemiga- ¿con esta?
-Claro que sí, por decir calumnias de ella en el periódico.
-Yo no dije ninguna calumnia ¡Únicamente dije la verdad y no pienso dirigirle la palabra a esta mosquita muerta! -gritó temblando de furia e impotencia.
-Tanaka ¿crees acaso que los profesores y los mas de 500 alumnos de esta institución somos retrasados mentales? Bueno, puede que Niigaki sea el único que no, pero ¡Todos sabemos la clase de persona que eres tú y tu familia! La única razón por la que no están tras las rejas es porque nadie tiene la suficiente valentía para enfrentarlos y darles lo que se merecen, pero no nos vayamos del asunto principal, ¡discúlpate si no quieres que cite a tu cuidadora a una reunión donde se va a enterar de tus hobbies escolares!
Los furiosos ojos de Reina de pronto se transformaron en los de un gatito aterrado.
-¡Si! No creas que no se cuales son tus limitantes. De hecho, deberías saber que ya hablé con ella. Parece que te conoce muy bien, porque hace poco me llamó para pedirme que cualquier problema que tuviera contigo le avisara personalmente. Me pareció que dijo que eran ordenes de su querido patrón.
Si Sayu recordaba bien, el padre de Reina le había dado la impresión de ser un hombre muy violento. Eso explicaba su expresión de terror al escuchar la amenaza de la directora.
-¡Vamos Tanaka, muévete! ¡Y luego vendrás tú, Niigaki!
-¡¿Ah?!
-¡Nada de “¡¿ah?!”! ¡Si no lo haces hablare con tu padre!
Gaki se cruzó de brazos con expresión indignada.
-¡Adelante Tanaka! No tengo todo el día y Michishige tampoco.
Sayu vio a la chica que más detestaba en el mundo tragar saliva repetidas veces mientras parecía debatirse consigo misma durante varios segundos. Finalmente, luego de que apretara sus puños, avanzó un paso, se plantó frente a ella e inclinó su espalada en un ángulo de 90 grados.
-Dis…disculpa.
Fue tan extraño y estúpidamente simple que de pronto Sayu sintió las ganas echarse a reír y saltar como loca alrededor de ella. Al fin estaba recibiendo su merecido por todas las veces que se había salido con la suya y se había burlado de ella.
¿Tanaka Reina se estaba rindiendo a sus pies? ¡Esto merecía hasta foto!
-¿Qué fue lo que dijiste Tanaka? Habla más fuerte para que podamos oírte bien.
-Dis…-su garganta se contrajo y su voz se volvió más ronca- disculpa.
-¡Más fuerte! Todavía no te oigo.
-¡Disculpa!
-¡MÁS!
-¡DISCULPA! –vociferó con toda la fuerza de sus pulmones.
-Muy bien –dijo Nakazawa sensei aplaudiendo complacida –Así me gusta, ahora lárgate.
Reina se irguió un poco, sin levantar la cabeza completamente y salio de la habitación veloz como una rayo y dando un portazo.
Los del periódico y Gaki tenían cara de estar conmocionados mientras que Sayu y la profesora sonreían complacidas.
-¡Ahora tú, Niigaki!
-¡¿Qué acaso está demente?! ¡Nunca!
-¡Si no lo haces te quedas aquí hasta el final de la jornada!
Sayu le sonrió con actitud ganadora. Después de Tanaka Reina él era su segundo peor enemigo.
¡Y no podía haber mejor profesora que Nakazawa sensei!
-Disculpa –pronunció el muchacho con los dientes muy apretados, y el ceño fruncido.
Nakazawa sensei entornó los ojos.
-¿Quieres que haga lo mismo que hice con Tanaka? Pídele perdón de una vez fuerte y claro ¡como un hombre!
-Está bien ¡DISCULPA! –bramó excesivamente fuerte, dejando a todos cubriéndose los oídos. Momento seguido dejó del despacho dándole una patada a la puerta.
-Muy bien, ahora tú Tokunaga. ¡Y sin llantos!
Unos 5 minutos después abandonó el lugar con una sonrisa de oreja a oreja. Se apresuró a volver a su salón porque se moría de ganas de relatarles lo sucedido a Koharu y a Eric lo antes posible.
Tocaron el timbre justo en el instante en que atravesaba el umbral. Koharu estaba donde mismo la había dejado, durmiendo sobre el banco y no vio señales de la presencia de su amigo.
3 minutos después entro al salón la profesora Matsuura quien casi se chocó en la puerta con Eric.
-Ten más cuidado, Kamei.
-¡Sumimasen! Fue sin querer.
Sayu lo recibió esperanzada ¡Esperaba que hubiera averiguado todo!
-¿Cómo te fue? –le susurró lo mas bajo que pudo.
-Mmm…más o menos.
- ¿Por qué?
-Silencio allá atrás. Vamos a comenzar la clase. Antes de partir quería pedirle disculpas por no poder dar mis clases el otro día, creo que todos conocen el motivo.
A pesar de haber sufrido una perdida de un ser querido tan cercano, la profesora Matsuura les habló con su calmado semblante y animo habituales lo cual era realmente admirable.
-Profesora –Kasai levantó la mano para dirigirse a ella-. A nombre de nuestro clase nos gustaría darle el sentido pésame.
-Muchísimas Gracias –agradeció la profesora con una sonrisa cordial- Muy bien, vamos a comenzar. Por favor abran sus libros en la pagina 23.

Lamentablemente Sayu debió aguantarse hasta que acabara la clase para enterarse de lo sucedido.
Dejaron a Koharu en el aula y ella y Eric salieron a conversar al patio.
-¿Se enfadó?
Su amigo asintió con pesar.
-Dijo que esas cosas no eran de mi incumbencia y no existía la necesidad de hablar de ellas. Además me pregunto porque le decía todo esto así tan de repente. Tuve que confesar.
-¡¿Le dijiste?!
-No tienes idea el miedo que da Jun cuando esta enfadado.
-Pero ¿qué fue lo que le dijiste?
-Que tú lo habías llamado y había contestado una mujer.
-¿Y qué te dijo?
-Nada.
-¿Nada? ¿Y le dijiste de Koharu?
-Si, le dije que estábamos muy preocupados por ella pero ni se inmutó. ¿Sabes que es lo peor? Dijo que no tenía nada que ver con eso y se marchó como si le diera igual.
-¿De veras?
Aquella era una gran desilusión.
-Así es y después de todo lo que me costó poder hablar con él y hacer que Ai bajará su juego de baile.
Lo interrogó con la mirada.
-Uno del nintendo wii que estaba jugando, pero déjame decirte algo ¡el también estaba rarísimo!
-¿Raro? ¿En que sentido? ¿Estaba deprimido? O ¿enojado?
-No, no, no, al contrario. Estaba feliz como una lombriz.
-¿Nani?
-Cuando llegue estaba cantando, bailando y hasta saltando mientras Jun leía una novela. Le pedí que le bajara el volumen a los parlantes pero no quería, incluso me llamo aburrido ¡a mí!
-¿Estás seguro de que hablamos del mismo Ai-chan?
Eric afirmó con la cabeza: -Fue bastante raro.
Después de estas desalentadoras y extravagantes noticias, ella le relató lo ocurrido en el despacho de Nakazawa sensei.
-¿Gaki-san estaba ahí? Con razón no estaba arriba ¿dices que se disculpó?
Tuvo el agrado de confirmarlo: -También nuestra querida Reina.
-¡Wow! ¡Como me gustaría haber estado ahí para reírme en su cara! ¡En la cara de ambos!
Sonó el timbre y ambos subieron corriendo para tomar sus pertenencias. Ahora tocaba la clase menos favorita en el mundo para Michishige Sayumi, Educación Física.
Fue hasta los camarines de mujeres junto a su aun distraída mejor amiga y cuando se estaban cambiando, para sorpresa de ella y todas sus compañeras, una menuda chica ingreso de muy mal humor.
Reina pertenecía al curso paralelo de Sayu, y las clases de Educación Física las tenían con su clase, sin embargo, ella nunca nunca nunca nunca la había visto asistir a esa clase antes.
-Por lo que me contaste antes, es probable que Nakazawa-san la obligara –fue la respuesta que le dio Eric cuando ya estaban los dos cambiados de ropa hablándose a través de la reja entre la cancha de atletismo y la de beisbol.
Podía ser una opción, pero esta era la primera vez que tendrían una clase juntas justamente después de que esta fuera obligada a disculparse con ella.
-Oye, no me digas que tienes miedo, Sayu. Es mucho más baja que tú. Además mírale esas piernas de pollo. Cuando nos hablaba el año pasado recuerdo que una vez oí que dijo que odiaba esta clase, así que estoy seguro que es pésima igual que tú.
Para ser sincera no se veía muy fuerte que digamos, pero ¡¿pésima igual que ella?! ¡Eso fue muy maleducado!
La tortuga se salvó del coscorrón sólo porque estaba la reja de por medio.
Pero luego de comenzada la clase y para total sorpresa de Sayu, Eric tenia toda la razón.
La profesora las hizo correr y Reina llegó ultima, incluso después que ella.
Esto era raro porque nadie llegaba después que ella.
-¿Qué es lo que te sucede, Tanaka? ¡Arriba ese animo! Al menos hazlo porque hace mucho tiempo que no te dignabas a hacernos una visita.
Pero ni la llamada de atención la hizo cambiar de actitud.
Seguía pareciéndole tan raro que una chica que siempre lucia tan energética y tan segura de si misma fuera por ahí con esa actitud derrotada.
Verla así daba hasta pena.
-Ey, Tanaka –la profesora insistía- ¿No eras el famoso terror de Haromoni@?
De la boca de Reina no salieron más que jadeos mientras la mujer llenaba con equis los espacios junto a su nombre. Tenía cara de estar pasándola mal, sin embargo, hacía oídos sordos a todo cuanto le decían y a todo cuanto sucedía a su alrededor.
-Oye Michishige, te prohíbo volver a darle su merecido a esta niña. El año pasado no era así –comentó antes de dar por terminada la clase.
Muchas se rieron con el comentario, pero ella se sintió incomoda.
Cuando caminaban en dirección a los camarines se quedó un poco rezagada esperando a Koharu que siempre le pesaba el trasero para levantarse luego de los abdominales, se fijó en la yankii que iba por delante con el cuerpo encogido y arrastrando los pies.
Verla de esa manera  la hacia parecer tan pequeña e indefensa.
Tan…insignificante.