Seishun Collection Capítulo 25

Clasificación: R-16

Impetuosa Necesidad

Niigaki Risa extrajo su celular para observar su pantalla por veinteava vez en el día. Tenía 0 llamadas y 0 mensajes recibidos.
Hizo rechinar sus dientes y apretó el aparato en su mano hasta que sus dedos se pusieron blancos por la falta de circulación.
-Capitán ¡¿está listo?!
El recién llegado ahogó un grito.
-¡Capitan ¿todavía no se ha vestido?! ¡El entrenador dijo que saldríamos a la cancha dentro de 3 minutos!
Le devolvió una mirada que dejaba claro que le molestaba su presencia.
-Ya voy.
-¿Quiere que lo ayude a cambiarse?
-No, puedo perfectamente yo solo.
Miró la pantalla del celular por última vez para seguidamente, arrojarlo dentro de su bolso con rabia.
-Se acabó…

-¡GakiKame! ¡GakiKame! ¡GakiKame!
¡GakiKame!
Sayu se llevo las manos a los oídos. Todavía ni empezaba el encuentro y esas chillonas de Koharu, Mittsi más casi todos los alumnos de Haromoni@ ya estaban volviéndola loca.
Estaba muy emocionada porque vería a Eric jugar futbol por primera vez, pero ¿no era el cartel, el cintillo de corazones y el tambor de sus amigas, demasiado?
-¡GakiKame GakiKame GakiKame GakiKame!
¿La dupla de oro del equipo de Haromoni@? La verdad era que eso también la emocionaba en cierto grado.
Llego a la conclusión que si Ai-chan y su amiguito no se apresuraban con los refrescos terminaría perdiendo la compostura y uniéndose al griterío del fans club GakiKame.
-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
¡Itai! ¿Qué rayos pasaba para gritar así?!
-¡Kamei-sama lo amoooooooooooooooooooooooooo!
Dirigió de inmediato su atención hacia el campo de futbol viendo como los jugadores con el uniforme verde con celeste salían a la cancha y en su mayoría saludaban al público.
-¡Ohayou minna san! –creyó oír gritar a Eric mientras que con otro compañero saludaban alegremente a la barra causando que los gritos femeninos volvieran a retumbar en sus oídos.
¡Sugoi! Eric-kun lucia realmente increíble en ese ajustado uniforme, además la bandana verde que llevaba atada en la cabeza le daba un aspecto mucho más genial y…y…
-¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! –se le escapó la Sayu hormonal que llevaba dentro-¡ Eric-kun kakkoi!
Fue y le arrebato e cartel que rezaba “Yo <3 al chico tortuga” a Koharu y se unio a los chillidos.
Los jugadores de ambos equipos que habían salido al campo comenzaron con el calentamiento corriendo cada equipo alrededor de una mitad de la cancha, respectivamente.
¿Eric-kun con pantalones cortos y cubierto de sudor? Nee, este partido sin duda sería muy emocionante.
Mejor sería que Ai-chan no regresara por el momento.
-¡Gaki-saaaaaaaaaaaaaaaaaan!
La atención de Sayu recayó en el último jugador que entró a la cancha y se quedo con la boca abierta. No sabía si era efecto de que por primera vez no lo veía vestir ropa holgada y muy superior a su talla, pero el chico se veía realmente raquítico.
Sus brazos y piernas parecían más de hueso que de carne y el aspecto de su rostro no ayudaba mucho. Su rostro estaba palidísimo y unas enormes ojeras le enmarcaban los ojos. ¿Estaría durmiendo bien?
Cuando el susodicho comenzó a trotar, sus ojos de inmediato vagaron por las gradas. Su paso era lento y no parecía querer alcanzar a sus compañeros de equipo.
Era bastante claro que estaba buscando a alguien con la mirada.
-¡Oniichan eres el mejoooooooooooooooor! –berreó aika en todo su oído al mismo tiempo que le hacía señas las cuales el chico ignoró o simplemente no vio porque sus ojos continuaron escrutando con extrema concentración a los asistentes al partido mientras apenas se movía.
A ella no le agradaba nada Gaki, pero sintió una pizca de malestar al verlo en ese estado. Era obvio que no se encontraba muy bien ¿estaría enfermo?
Hace ya un par de días que no se cruzaba con el ya que con Ai ya ni se molestaban en aparecer por la sala de recreación estudiantil.
Quizás, y únicamente porque le parecía lo más lógico, pensó en que había pasado algo con Reina.
Porque ahora que lo pensaba, tampoco la había visto a ella, ni siquiera en la clase de deportes.
Mmmm…no sabía porque pero tenía la corazonada de que esos dos tenían problemas.
Gaki no pareció encontrar lo que buscaba y apuro el paso para unirse al fin a sus compañeros.
-Aika…
-¿Si?
Se quedó pensativa. ¿Para qué iba a preguntarle? No era asunto suyo.
-¡Me muero porque comience el partido! –le dijo en cambio y ahora fue ella quien se puso a escrutar la multitud.
La delgada y pequeña figura de Tanaka Reina no se veía por ninguna parte.

-¿Necesitas ayuda?
-Muchas gracias, Jun-kun.
-No es nada.
Ambos chicos caminaron en dirección a las gradas cargados con gaseosas y dulces. Habían tenido que hacer una interminable fila para conseguirlos. Haromoni@ estaba repleto de gente. No solo con alumnos, profesores; los apoderados y familiares también habían asistido para apoyar a una de las selecciones más exitosas del sector alto de Tokio en su primer partido de la temporada.
Ai sonrió gustoso de ver a un grupo de chiquillos vistiendo con el uniforme de la selección de futbol con los apellidos Kamei y Niigaki en sus espaldas.
-Por lo que puedo ver Gaki-san y Eric-kun son muy populares.
-¿Hum?
-Que Gaki-san y Eric-kun son muy populares. –repitió alzando un poco la voz.
-Claro. Desde que están en el equipo les ha ido muy bien en los campeonatos. De hecho el año pasado estuvieron a punto de ganar este. Este es el último año de Gaki-san aquí así que obviamente quiere hacerse con la copa.
-Todo el colegio parece muy emocionado también. Ha de sentirse muy motivado.
-Ahora que lo mencionas, el año pasado lo estaba, pero este año apenas lo he escuchado hablar de futbol.
-Tienes razón, supongo que han pasado muchas cosas en lo que va del año.
-Exacto, un montón.
Empezando por su accidente y posterior pérdida de memoria ¿no?
-Jun-kun ¿puedo preguntarte algo?
-Por supuesto, siempre que quieras, no es necesario pedir permiso.
-Ok –sonrió- ¿Crees que Gaki-san me odie?
-¿odiarte? ¿a ti?
-Lo digo porque ya no me habla y no se sienta más junto a mí en clases. Ni siquiera me saluda. Cada vez que intento entablar una plática con él lo único que obtengo son gruñidos.
Jun curvó los labios casi imperceptiblemente.
-Gaki-san es así, no deberías preocuparte tanto. Además, piensa que ahora que tiene novia ha de estar pasando por muchas dificultades.
-¿Dificultades?
-Es Tanaka Reina. Supongo que tu sabes mejor que yo que muy cariñosa no es.
Ai dejo que su mirada vagara por el lugar.
-Lo siento, creo que no debí tocar el tema.
-¿Qué tema? –Ai le sonrió amistosamente- No pasa nada. Solo estaba pensando.
Jun observo a su amigo con detenimiento.
-Te admiro Takahashi-san. –declaró sin más ganándose una expresión de desconcierto de su amigo.- A pesar de todo siempre eres amable y dulce con todo el mundo. Eso me parece admirable.
-¿De veras? ¿Y por qué lo dices?
-Me…por extraño que suene la verdad es que…me siento avergonzado.
-¿Qué? ¿de qué hablas Jun-san?
-Las cosas que han pasado últimamente. No me gustaría que mis amigos me guardaran rencor por ello.
-¿Rencor?  ¿Por qué?-pregunto totalmente incrédulo.
-En especial Michishige-san. No deseo que ella me odie.
-¿Por qué habría ella de odiarte? …
-Tú lo sabes. Ese día en casa de Kusumi san, yo…
La mandíbula del chino se tensó y seguidamente arrugo la frente. Daba la impresión de estar muy preocupado e incomodo por algo. Y eso, pensó Ai, no era normal en él.
-Está bien –le dijo colocando una mano conciliadoramente sobre su hombro-. Sayu no te odia, solo esta resentida porque Koharu-chan es su mejor amiga. -Creo que necesita algo de tiempo.
-Al igual que Gaki-san –comento con la mirada perdida- Takahashi-san, tienes una novia muy valiosa. Debes atesorarla.
-Lo sé. Eso es lo que haré –le aseguró sonriente.
Siguieron avanzando entre la multitud al tiempo que conversaban sobre sus amigos. Faltaban pocos minutos para dar inicio al partido así que apuraron el paso y cuando estaban intentando subir las escaleras entre la multitud para lograr llegar hasta sus asientos, alguien le dio a Ai un fuerte empujón  que lo botó al piso consiguiendo que derramara las 4 gaseosas que llevaba.
-¿Takahashi-san?-Jun que iba un par de escalones más arriba se devolvió rápidamente al escuchar el estruendo.
-¿Estás bien?
Ai se sobó una rodilla e hizo un puchero.
-Lo siento. Creo que nos quedamos sin gaseosas.
-No te disculpes, está bien –le ofreció su mano para ayudarle a levantarse.
Ai no le prestó atención, la persona que acababa de empujarlo se mezclaba entre la multitud envuelta en un saco con capucha de color gris.
-¿Takahashi-san?
-Oh, lo siento mucho, gracias.
Aceptó su ayuda y se puso de pie perdido en sus pensamientos.
-¡¿Ai qué te paso?!
-Me caí en la escalera. Perdóname amor, voltee tu bebida.
-Oh, bueno, no te preocupes.
¿Amor?
-Puedes tomar la mía.
Sayu alzo la vista y miro con hostilidad al personaje que acababa de hablarle.
-No gracias, no tengo sed –mintió.
Jun no dijo nada y tomo colocación al otro lado de Ai. El lugar más alejado de Koharu quién bajó la cabeza entristecida ya que le había guardado el asiento de al lado.
-¿Amor? Ai ¿Desde cuándo me llamas así? –Sayu le dio un golpecito en el hombro, avergonzada.
-Desde que descubrí que eres mi amor –contestó con dulzura  para luego besarla tiernamente en los labios-. Eres la más hermosa de la escuela y del mundo.
-Lo sé.
-Que engreída eres, conejita.
-¡chicos! –gritó Aika emocionada- ¡Ya va a empezar!
Sonó el pitido que daba comienzo al encuentro y todo el público concentro su atención en el balón blanco con negro que rodaba por la cancha. El equipo de Haromoni@ Soldiers mostró inmediatamente superioridad ya que sus veloces y hábiles jugadores consiguieron fácilmente apoderarse del balón.
-¡Kamei se hace con el balón y avanza por el medio campo como si sus pies flotaran en el aire!
-Corre Kamei-san ¡corre! –lo animaba Aika chillando en la pobre oreja de Sayu -¡tú puedes!
A continuación vieron como en una maniobra rapidísima Eric rebasaba a la defensa del otro equipo y con un disparo feroz le daba  a la portería del oponente.
-¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL! –grito el publico al unísono, levantándose y poniéndose a saltar por la emoción.
Ai y Sayu se abrazaron con felicidad.
-¡Kamei-san eres el mejor!
La excelente partida animo al público considerablemente, así que siguieron cada jugada con profunda atención y espera, siendo muy bien recompensados con los resultados, en poco tiempo anotaron 3 goles más mientras que sus contrincantes no lograron cruzar la defensa.
 Cuando ya llevaban 20 minutos del encuentro el capitán del equipo de Haromoni@ se hizo con el balón y todas las miradas recayeron en el.
-¡Vamos oniichan, demuéstrales de lo que estas hecho!
El chico dribleo admirablemente con el balón entre un par de grandotes y musculosos para encaminarse en dirección a la portería, pero cuando ya estaba cerca fue abordado por una pareja de 2 grandulones más que de un empujón lo botaron al suelo.
Sonó un pitido y según lo que le explico Mittsi  a Sayu, ahora Gaki debía lanzar un tiro libre.
-¡Gaki-san ganbatte!
-¡Tu puedes capitán!
-¡confiamos en ti!

Gaki se llevo una de sus manos a la frente. Su cabeza le dolia mucho y su visión se había puesto borrosa otra vez en menos de 2 minutos.
“¡Rayos!” maldijo para sus adentros, no podía pasarle esto ahora, no en medio de un partido.
El árbitro hizo sonar el silbato y él se puso a correr. Su patada fue tan despacio que el portero la atajó sin el menor esfuerzo.
Estaba agotado. Hace dos días que no dormía bien y su estomago se encontraba vacío. Nuevamente no había querido probar bocado.
-¡Gaki-san!
No alcanzo a reaccionar a tiempo y la pelota volvió a pasar frente a sus narices para  ir a caer a los pies enemigos.
¿Qué estaba pasando con el?
A partir de ese momento el público vio horrorizado como el buen ritmo que estaba llevando el equipo al inicio del partido fue decayendo a medida que transcurrían los minutos.
-¡Kamei corre más rápido, Maeda muévete, Nigaki ¿Qué rayos te pasa?!
Gaki ardió de rabia al escuchar las palabras del entrenador. Detestaba que lo corrigieran, pero vamos ¡tenía razón!
El equipo contrario hizo algunos cambios en su plantel y poco a poco comenzaron a apoderarse más veces de la pelota y consiguieron cruzar a la defensa llegando al área de meta.
¡DEMONIOS! ¡NO PODIAN PERDER!
Movió sus piernas con más intensidad para ir tras ellos, en ese momento sintió una fuerte puntada en el pecho.
Se detuvo abruptamente y posó sus manos en sus rodillas mientras asesaba con dificultad.
-¡¿Gaki-san?! –Eric se acercó por la espalda-. ¡¿Te encuentras bien?!
-Claro, déjame.
-Pero…
-¡Ve por el maldito balón!
La tortuga echó a correr, pero fue demasiado tarde.
-¡GOOOOOOL del equipo Aikihabara Rangers!
Los parpados de Gaki se cerraron pesadamente y enderezo la espalda. Todas las miradas de la barra estaban clavadas en el. Todo el mundo se preguntaba que pasaba con el capitán.
La verdad era que él tampoco sabía cómo explicarlo. Cuando su nueva “amiga” había dejado de hablarle habían comenzado a ocurrirle estas cosas.
Desde hace unos 5 días que cada vez que se cruzaba con ella siempre, pero siempre tenía otra cosa que hacer y cuando la llamaba nunca, pero nunca atendía el teléfono.
“A lo mejor le hice algo y no me di cuenta” era el pensamiento que desde hace días invadía su cabeza. Pero ¿Qué había sido? Si ella lo evitaba era imposible preguntarle.
“O quizás…deje de gustarle”
-¡Niigaki despierta!
Se giro rápidamente alcanzando apenas a pestañear  antes de ver la pelota venir hacia él y…
-¡PAF!

Finalmente el partido  termino con un desastroso resultado para el equipo de Haromoni@ perdiendo por 5 goles contra 1.
No obstante, a Kamei Eric, la estrella del equipo esto fue lo que menos le importó.
En cuanto el árbitro dio el pitido que marcaba el fin del partido él y su compañero de equipo, Maeda, corrieron hasta la enfermería.
-¡¿Cómo esta?! -vociferó abriendo la puerta desesperadamente. Dentro de la estancia se encontraban la enfermera Iida, Ai, Sayu, Mittsi, Koharu, Jun y, claro, su pálido capitán tendido de espaldas en una cama.
-Todavía no abre los ojos –le informó Aika quien tenía firmemente sujeta la mano de su inconsciente hermanastro entre las suyas, sentada a un lado de la camilla.
-¿De verdad?
-Descuida Kamei, él va a estar bien. Al parecer esto no fue solo culpa del golpe –le explico la enfermera con tono tranquilizador. Aunque en vez de tranquilizarlo sus palabras lo asustaron más.
-¿A qué se refiere? Acaso… ¿Gaki-san está enfermo?
-Nada de eso. Dime algo ¿tu amigo ha estado comiendo y durmiendo normalmente?
Eric miró a la profesora con perplejidad. No tenía ni la menor idea. Hace días que no estaba con el aparte de en los entrenamientos.
-Mitsui-san nos dijo que no lo había notado muy bien de salud. Y claro, tienes claros síntomas de agotamiento.
Eric tuvo la sensación que de pronto se le encogía el corazón. ¿Cómo había sucedido aquello? ¿Demasiado entrenamiento?
-Tranquilo. Él se recuperara. Sólo necesita descansar y alimentarse bien, pero para eso es necesario que ustedes como sus amigos y compañeros de equipo, se ocupen de él. –se volvió hacia Ai y al resto-. Esto también va para ustedes muchachos. En especial para ti Mitsui-san que vives con él.
La chica asintió con expresión compungida. No era de extrañar que estuviera muy preocupada.
-Muy bien. Ahora solo hay que esperar a que despierte. ¿Quieren servirse un té o un café?
La mayoría rechazo la invitación, únicamente Jun y Ai le aceptaron una taza de té. Todos las personas que apreciaban y estimaban a Gaki y que estaban ahí lucían muy tensos.
-Capitán –pronunció el menudo y castaño Maeda, acercándose a la cama y cogiendo la  otra mano del chico.
Maeda Atsushi era uno de los delanteros del equipo que desde que se había unido al club tenía a Gaki colocado en un altar.
-¿Cómo paso esto? –preguntó Eric en voz alta para ver si alguno de sus amigos le ayudaba a dilucidar algo.
Decepcionantemente, la mayoría simplemente se encogió de hombros.
-No tengo idea. Gaki-san ya no habla conmigo –declaró tristemente Ai-. Apenas lo veo en clases.
Eso iba igual para la tortuga y todo el resto.
-Mittsi ¿en que lo has notado extraño?
-Mmm pues ha estado mas callado que de costumbre. De hecho, apenas ha abierto la boca en los últimos días.
¿Nervios por el partido? No le parecía posible viniendo de Gaki.
-Quizás ha estado preocupado por algo ¿todo ha estado bien en casa?
-Si, nada fuera de lo normal.
-A lo mejor –comenzó a decir Sayu llamando la atención del todo el resto-. Podría ser que ha tenido problemas con su…¿novia?
-¿con la Reina de la perdición?
-Tampoco la he visto mucho, pero cuando lo he hecho, la he notado cabizbaja.
¡Claro! ¡cabía la posibilidad que esa estúpida le hubiese hecho algo a Gaki! ¿Pero qué?
-¿Desde cuándo Gaki-san ha estado extraño, Mitsui-san? -quiso saber Jun.
-Unos días. Ahora que lo recuerdo un día me hablo solo para preguntarme su había hablado con la semp…con Tanaka-san.
A nadie le paso desapercibida la corrección que hizo la chica al hablar de su amiga del alma.
-¿Qué te pregunto?
-Si la había visto o hablado con ella.
-¿Qué?
-Al parecer no habían tenido la oportunidad de toparse.
-Extraño~ -comento Eric llevándose la mano a la barbilla en posición pensativa-. ¿Habrán discutido?
-Ca…¡capitán! –exclamó Maeda emocionado provocando que Eric prestara atención. Gaki acababa de abrir sus agotados y somnolientos ojos.
-¡Gaki-san ¿te encuentras bien?!
-¡Onii-chan!
Todo el grupo se acercó a la cama, aliviados.
-Hagan espacio o van a ahogarlo así –les dijo la enfermera abriéndose paso-. Gaki-kun ¿Cómo te sientes?
El recién despertado parecía aturdido. Movió los ojos por el lugar y por la cara de cada uno de sus amigos.
Al final agachó la cabeza con decepción.
-Gaki-kun contéstame por favor ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?
Eric lanzó una mirada de preocupación a su amigo, lucía triste y profundamente deprimido.
-¿Perdimos? –consultó en un tono de voz neutro.
Maeda ni el resto se atrevió a contestarle.
-No te preocupes por eso –se apresuró a decir Eric-. En el próximo partido les patearemos el trasero.
-Tanakacchi…
-¿Nani?
-Enana ¿ella no vino, no es así?
-N…no lo sé. No la vi.
-Lo sabía –se sujetó el rostro con ambas manos- No vino.
-Etto…Yo la vi –hablo Ai de pronto capturando la atención de todos-. Estaba en las graderías, estoy seguro que era ella.
Un brillo de esperanza se reflejo en los antes opacado ojos de Gaki. Se liberó rápidamente de las manos que lo tenían sujeto y se quitó las sabanas de encima.
-Gaki-kun ¿A dónde crees que vas?
-A buscar a mi novia.
-No puedes, no en tu estado.
-Déjeme en paz. Ya me encuentro bien.
-¡No! –la mujer lo cogió del brazo- Lo lamento mucho pero no puedo dejarte salir así. Que uno de tus amigos vaya por ella.
Todos los amigos se miraron con incomodidad. Era tanto su amor por la novia de su amigo que se amontonaron en la puerta para ir por ella...
En realidad nadie se movió ni dijo nada.
-Mitsui-san –habló la enfermera Iida-. ¿Tú y Tanaka son buenas amigas, no?
La aludida miro el piso con nerviosismo.
Aquella reacción explicó muchas cosas para Eric. Hace días que Mittsi se pasaba todos los descansos con él, lo cual era poco común, porque por lo general se los repartía entre él y su adorada sempai.
¿Acaso ellas también estaban peleadas?
-No importa – dijo Gaki liberando su brazo de la mano de la profesora-. Ya iré yo. Es mi novia.
-No, no puedes, no en tu estado. ¿Qué pasaría si volvieras a desmayarte?
-¿Me levanto de nuevo?
-No seas bromista. Tu estado es serio. La salud no es algo con lo que se deba jugar –se volvió hacia el resto-. Vamos chicos, ¿Cómo ninguno de ustedes va a hacerle un favor a su amigo viendo el estado en el que se encuentra?
Maeda dio un tímido paso al frente.
-Yo...yo voy.
Eric se quedó boquiabierto. Sabía que el castaño no podía ver a la chica que se ofreció a buscar. El año pasado ella y sus bravucones amigos se ocuparon de hacerle la vida imposible. De hecho, era de su boca que se había enterado de la clase de persona que en realidad era esa mujerzuela.
-¿Ves? Maeda irá. Ahora, a la cama.
-Pero señora…
-¡Nada de peros y mucho menos me digas señora! También vas a comer algo. Te tengo un emparedado.
El chico soltó un suspiro de resignación. Miró a Maeda con evidente irritación.
-Apresúrate.
-¡Hai!
Maeda corrió apurado hasta la puerta y antes de cruzar el umbral, se devolvió.
-¿Cómo iba ella vestida, Takahashi-sempai?
El mayor fue tomado por sorpresa.
-Bueno ella…llevaba...etto… mejor te acompaño. Ya regreso, Sayu.
Ai soltó el brazo de su novia y salió junto al otro, dejándola presa de una evidente irritación.

No tuvieron que andar mucho. Cuando iban bajando la escalera en dirección al segundo piso Ai divisó una sombra gris recargada contra la pared del descanso de la escalera.
Aquellas piernas delgadas y blancas, usualmente calzadas con botas negras,  largas y con algún diseño salvaje eran inconfundibles, más si eran combinadas con alguna falda excesivamente corta.
La muchacha todavía llevaba la cabeza cubierta con una capuchón consiguiendo que su sombrío rostro apenas se viera bajo el.
Sin embargo Ai estuvo seguro de que ya lo había visto y en estos momentos probablemente lo fulminaba con su mirada arrogante.
Acabo de bajar los dos últimos escalones y le hizo un gesto a su acompañante para que lo siguiera, éste lo miro con una expresión de pánico en la mirada.
-¿Cómo está él? –habló de pronto la voz bajo la capucha. Parecía realmente de ultra tumba.
-Acaba de despertar. Quiere verte –le contestó Ai inflando le pecho, decidido a no dejarse intimidar por ella.
Ella se mantuvo callada durante unos segundos y cambió el pie con el que estaba apoyada.
-¿En serio?
-Es tu novio por lo que sé. Lo normal es que te extrañe y se sienta solo si no vas a visitarlo  cuando se siente mal.
Ai vio como separaba los labios pero no le interesaba lo que tuviera que decirle.
-Sube. No me importa que haya pasado entre ustedes. Él no está bien.
Ahora estuvo convencido de haber visto la mandíbula de la chica abrirse ¿estaba impresionada porque la estaba tratando como siempre lo mereció?
Qué gracioso.
-Tú…¿Qué es lo que sucede contigo? ¿Qué es todo esto?
-No entiendo que tengo que ver yo en todo esto. –dijo con dureza- Ya deja de hacerte de rogar. No tengo idea que será lo que él ve en ti, pero te necesita y quiero que se sienta mejor.
Desde atrás, Maeda observaba el hostil y extraño intercambio que ocurría.
Ai se preguntó si sabría lo de ellos…quien sabe…
La encapuchada dejó la pared con cierta resignación.
-¿Está en la enfermería?
-¿Dónde más?
Ella no dijo nada, de nuevo. Se limitó a pasar junto ambos chicos para subir las escaleras.
-Misión cumplida, vamos –le dijo sonriente Ai a su acompañante, mostrando un sorpresivo cambio de actitud. Los dos la siguieron en silencio hasta que antes de entrar a la enfermería el mayor apurara el paso y como si nada sujetara uno de los delgados brazos a la chica, justamente donde tenía una gran mancha anaranjada.
-¿Qué crees que haces? –se quejó esta de inmediato.
-La próxima vez que me vuelvas a empujar intenta ser algo más astuta y recuerda limpiar la evidencia. –susurró en su oído con los dientes muy apretados-. Tonta.
La soltó con brusquedad y se dispuso abrir la puerta, luego le dio la pasada como si no hubiese sucedido nada.
-¡Tanakacchi!

En cuanto la chica ingresó, la estancia se quedó en silencio.
Aika se paró y cogió sus cosas para irse.
-Creo que lo mejor será que los dejemos a solas –opinó la enfermera.
Al parecer todos estuvieron de acuerdo porque empezaron a tomar sus pertenencias para marcharse, menos Eric que miraba a la recién llegada con odio y sin mostrar intenciones de querer moverse de ahí.
-Vamos –lo instó Aika.
-No quiero.
-Vamos –insistió y lo tomó de la mano.
Cuando la chica pasó por al lado la de la recién llegada ni siquiera levantó la cabeza para mirarla y al igual que el resto se marchó en completo silencio.
Reina intercambió algunas miradas de odio con Sayu antes de que esta y su novio se marcharan tomados de la mano con actitud altiva. En ese mismo instante sintió tantos deseos de molerla a golpes.
Era una engreída, y ese estúpido de su novio enano cara de mono afeminado y retrasado mental lo era todavía más. Si hubiese sido un gato, la habrían visto saltar y le clavarles los colmillos y las garras para asesinarlos ¡Cómo los detestaba!
-Tanakacchi, al fin te veo.
La voz de su amigo especial la sacó de su abstracción.
Acababa de llegar el momento de la verdad.
-¿Co..Cómo estás? –le interrogó con un tono inseguro mirándose las manos. Ya le había echado un vistazo cuando entró en la habitación y no se veía nada bien.
-Aquí como me ves –contestó con un tono parco.-¿Y tú? ¿Cómo ha ido tu semana?
Horrible, pensó pero no se lo dijo. Estaba así desde aquel día en la súper base cuando había comenzado a evitarlo y Aika había dejado de dirigirle la palabra.
Siendo sincera estos últimos días se había sentido terriblemente sola.
-Ven aquí –la llamó apuntando la silla junto a la cama-. Es obvio que tenemos que conversar.
Reina respiró hondo y cerró sus parpados pesadamente. Toda su escabullida de la semana no había servido para nada. Sabía que Gaki aunque ingenuo, no era tonto. Era obvio que le iba a preguntar al respecto.
Al ver que ella no hacía caso el insistió: -Siéntate por favor.
¿Por qué? ¿Por qué no era más estúpido y creía que nada pasaba?
Suficiente, ya no tenía escapatoria ¿no?
Se acercó con paso vacilante y tomo asiento sin poder mirarle de frente.
-¿Qué estás haciendo? –le preguntó mientras le apartaba la capucha de la cabeza con sus manos-. Levanta la cabeza y mírame. Hace días que no te veo.
No quería hacerlo. ¡Estaba segura que él terminaría con lo que fuera que tuvieran! Había sido tan ridículamente evidente que estaba tratando de huir de él y de tener que responder a esa pregunta que sabría que vendría.
-No sabes cuánto te he extrañado –confesó pronto cogiendo una de sus mano y acariciándola entre las suyas.
Fue tomada por sorpresa. Él le estaba sonriendo enternecedoramente.
-Disculpa si te he molestado –añadió con una voz suave y temblorosa. Completamente inusual en él-. Ya sé que ni siquiera te he pedido que seas mi novia y también ya sé que puedo ser muy estúpido cuando quiero, pero…juro que es verdad cuando digo que me agrada mucho estar contigo, a solas…–Gaki enrojeció claramente y evitó su mirada- y tocarte.
Lo contempló completamente atónita. ¿Qué era esto? ¿Una confesión?
-Entonces, te pido por favor que no termines conmigo ¿sí?
¿Terminar? ¿Ella? ¡Pero si ella estaba segura de que sería él el que lo haría! ¡¿Qué estaba pasando aquí?!
-Bueno, ni siquiera terminar –se explico rascándose tras de la cabeza-. Porque no somos novios, pero no me dejes.
El agarre del chico aumento de intensidad al igual que la fuerza de su mirada.
Reina se sentía de pronto muy estúpida.
-De verdad Tanakacchi, tú me gustas mucho.
Su corazón se puso a latir como enfermo.
-Y poco me importa lo que digan o piensen los demás acerca de ti –la atrajo hacia sí- Yo sólo quiero que seas mía.
Se sintió tan perdida y aturdida que apenas reaccionó cuando el chico se inclino y le robo un beso en los labios. Ella reacciono lento, pero acabo correspondiéndole, envolviendo sus brazos en su cuello, mientras su lengua pedía permiso para entrar. No lo dudó más y le dejo pasar al mismo que ponía a la suya propia en acción.
¡Gaki-san era rarísimamente increíble!
Al poco rato el aire de la habitación se volvió caluroso cuando el chico la llevo consigo sobre la cama, se subió sobre ella sin dejar de besarla.
Estaba volviéndola loca, especialmente cuando comenzó a acariciar uno de sus muslos con sus escurridizos dedos lo cual la hizo soltar un quejido de placer, justo cuando el dejo de besarla para mirarla fijamente a los ojos haciéndola permanecer expectante.
-Entonces ¿esto significa que ya no estás enojada conmigo?
Reina río entre dientes: -¿Enojada? ¿Yo?
-Claro ¿Qué acaso no era pos eso que no me hablabas?
-Ahm ¡claro!- su rostro se iluminó con astucia- Aun no acabo de perdonarte por no pedirme que sea tu novia todavía.-se apresuró a abrazarlo y a ocultar su rostro de su mirada.
Así que el todavía no se daba cuenta del real motivo por el cual lo había evitado toda la semana, o si lo había hecho, se hacía el tonto.
Mejor para ella.
-Está bien, señorita Tanaka ¿quiere ser mi novia?
-¡Acepto! –contestó sonriendo y lo beso apasionadamente.
¡Como la volvía loca ese chico!
Era tan feliz de poder volver a probar esos labios, a sentir su tacto en su piel y principalmente dejar de sentir esa profunda soledad que la acompaño todo la semana por culpa de su estúpida cobardía.
Si, Ai tenía razón ¡era tan tonta!
Gaki-san era el hombre perfecto para ella. Con todas sus letras. Había que ser ciega para no verlo.
Lo tenía claro desde esa primera vez en que sus caminos se cruzaron.
Ocupados en su fogosa y romántica tarea, ninguno de los dos se percató  de que alguien había escuchado atentamente toda su conversación desde el otro lado de la puerta.
El muchacho apretó los puños con furia.
“Esa zorra…” pensó ardiendo de ira mientras se la imaginaba encima de su preciado capitán.
Debió suponer que su extraño comportamiento de esta semana que acabó en que perdieran el partido era culpa de esa mujerzuela.
No le bastaba con haberlo humillado y golpeado todo el invierno del año pasado y conseguir que nadie quisiera ser su amigo, no. Ahora venia y seducía a su héroe, uno de los pilares de lo único que consiguió sacarlo de su depresión, el equipo de fútbol.
No se lo permitiría por ningún motivo, el fútbol y ganar la copa eran lo único que lo hacían vibrar de emoción.
Debía sacar a esa desgraciada de ahí, de los brazos de su ídolo y también de su cabeza…
Esa mujerzuela se las vería con el. La humillaría igual como ella lo había humillado a él y la haría barrer el piso.
Le pagaría absolutamente todas las que le debía.


5 comentarios:

DaNiigakiKltz dijo...

hahaha GakiKame Team <3 <3
OwO amo los futbolistas!!! :Q____
ehh?? wtf??? Mi Gaki T_T flaquito, y enfermito?? T_T pobeshito mi amor u.u el ultimo año en el cole T_T aggg me puse triste xd
que mierdo con los gigantes?? T_T
Gaki esta malito T_T
haha buuuu Akihabara Rangers buuu
Haromoni@ Soldiers forever xd
buuuuuuuaaa esta Triste por La reina T_T agggggg

hahaha Bien hecho Ai-sama <3 no te dejes de la Vibora xd

waaaaaaaaaaaaaaaaaaaa No No NO!!
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
ahora si perdi tod esperanza con Gaki-sama Y_Y... agg Tanaka será mejor que no duermas xd hehehe Gaki es MIO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Aggggg, con que huyendo noo???
jummm pues Gakki se va a enterar de que le pegaste a su hermanita!!!
y va a terminar contigo Reina!!! hahaha

muahahahaha muahahahahaha

woooooo que Cap Genialoso <e3

Dani-sama eres genial y ame el cap de mi Gaki enfermito T_T

sigue sigue pronto!!!!!!

Seryni dijo...

THE FUCK!!!! D: ESE NIÑO GRAY!! GRRR AL POZO!!! D: IRA A METER VENENO ENTRE GAKIREI!!! NOOO!!!!

T_T pobre no ganaron TOT QUE FEO!!! DEMO DASDASDASDAS KAMEICHAN!!! TAN LINDO *O* Y AICHAN RUDO!! SAYU LO HIZO HOMBRE (?)

Y JUN.... JUN -SAMA!!! ERES TAN RARO! PERO TE AMO!!!

Y Y Y Y Y D: REINA e_e NO SE DISCULPO POR GOLPEAR A MITSII QUE FEA!! DX REINA A LA HOGUERA DE PASION CON GAKI COFF COFF COFF


ERES LA LEY DANY!!! OHH SIIIII WOOOOOO

CONTII CONTIII - LE HACE WOTA

Anónimo dijo...

Waaa que va a pasar :S ? Las cosas están relativamente estables ahora ...sea como sea no quiero que le hagan nada a la Tanaka ...Saco su sexy beam XD ..su feminidad ...Es que Ai-chan mvlkdf g ...espero con ansias el próximo capitulo ..se va a poner buena la cosa

Anónimo dijo...

sugoi!!!! dani!!!! lo ame!!!!! owo me encanto como incluiste ell gakikame en el fic <3 y lograste sacarme una lagrimita al ver a gaki asi de debil y enjermito u.u de amor claro 1313 jajaja aun lo que mas me gusta es ver que ai anda de arrumacos con la sayu jijiji sigue asi enserio ame este cap jejeje

Patii_irori dijo...

QUE PASARA SE ESTA PONIENDO MUY BUENO EL FIC QUIEN LOS ESTABA ESPIANDO? KAMEI O AICHAN? :O

Publicar un comentario

¿que te parecio el capitulo?