La carta (One shot)

Fic para el concurso de San valentin
Clasificacion: R-0

San Valentín, un día lleno de regalos, chocolates, flores y abrazos…un día sumamente superficial a mi punto de vista. Dirán ¿Por qué tanta amargura?, sinceramente no lo se.

Caminando por el pasillo sentí el vibrar de mi celular en el bolsillo de mi suéter. Lo tome y lo mire con suspicacia. La pantalla me indicaba que me habían enviado un mensaje. Presione el botón de aceptar y leí el escrito.
Gaki-san
Te veo en mi locker en 5 minutos.

Mire el nombre de la persona quien lo envió y sonreí abiertamente. Casi a brincos corrí hacia el segundo piso. Conozco a esta persona desde que tenía 5 años. Día con día mi cariño hacia ella se volvió una necesidad. Hoy después de 13 años puedo decir que me he enamorado de ella, sin embargo…

-Ai-chan!-grite caminando hacia su lugar. Ai me sonrió mientras sacaba una llave de su bolso. La giro dentro del pequeño candado y lo retiro del locker.

-Gaki-san, pensé que tardarías mas tiempo en venir…

“Jamás te dejaría esperando Ai-chan”

-ahh es que realmente me encontraba cerca…

-no hay problema.-dijo abriendo la puerta de metal. De pronto un puñado de sobres cayeron a sus pies. Mire con incredulidad todas aquellas cartas con corazones, todas con un destinatario Ai…

-creo que este año fuiste mas solicitada-solté una sonrisa falsa que al parecer no noto. Ai negó con la cabeza mientras tomaba los papeles y los guardaba en su bolso. Me apresure a ponerme a su altura y recoger aquellas molestas cartas. Sin darme cuenta mi mano aplasto con rencor una de ellas. Ai me miro confundida y tomo mi mano.

-te cortaras si sigues presionándola…

No entendí su comentario, pero al notar que su mirada se dirigía a mi mano comprendí a que se refería. Solté la carta y la acomode, tratando de quitarle lo arrugado.

-lo siento…

Ai me sonrió dulcemente y se levanto. Tomo una cajita blanca del locker y lo cerro de nuevo con el candado. Espere con paciencia a que se dirigiera de nuevo a mí.

-Feliz día Gaki-san-estiro su mano, entregándome la cajita. Con mi cuerpo temblando acepte su regalo. Lo abrí con cuidado y en el encontré una pulsera con un grabado que decía FOREVER en mayúscula. Levante mi mirada hacia Ai quien sonreía en espera de mi respuesta.

-wow…enserio…gracias Ai-chan.

-no hay de que…esto realmente no es nada comparada con nuestra amistad.

Amistad, esa palabra perforo lentamente mi corazón, la ilusión ha vivido en mi desde la secundaria, cuando ese día llegaste a la escuela con ese rostro angelical, mi cuerpo se debilito al instante, deseando abrazarte, un sentimiento extraño para dos amigas. Quizás fue su belleza, pensé, pero conforme paso el tiempo el sentimiento se intensifico, tuve miedo, de asustarla y alejarla de mi, no quería hacerlo, todo menos eso…

He vivido todo este tiempo detrás de su sombra, esperando que un día el cielo se compadezca de mi y le envié una señal o algo que le haga darse cuenta de todo este amor deseoso de ser expresado, y de este corazón que espera ser amado.

-gracias-fue lo único que pude musitar antes de sentir su abrazo alrededor de mi espalda. “No hay de que” susurro a mi oído y se alejo de mi. El timbre de la escuela sonó y cada una teníamos que volver a nuestras respectivas aulas. Me despedí con la mano y regrese a mi realidad. Mire de nuevo la cajita y la guarde en mi bolso.

Me había cansado de todo esto.

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-¿eehh?-Ya era tarde y caminábamos hacia nuestras casas. Ai se detenía cada 5 minutos leyendo las dichosas cartas, en momentos sonriendo, en otros queriendo llorar, un sinfín de emociones en el rostro de la chica.

-¿Qué sucede?-pregunte con falso interés, lo que menos quería conocer era el contenido de estas cartas, sentimientos de personas que si fueron valientes y se lo dijeron de una buena vez.

-Esta carta…

-¿Qué tiene?-lleve mis manos dentro de mis bolsillos, la tarde comenzaba a refrescar. Ai se quedo en silencio unos segundos y luego me mostro el papel.

-no tiene nombre.-levante una ceja-debió olvidarlo- ¿como podía ser alguien tan tonto?

-siento que ya he visto esta letra en algún otro lugar-seguí caminando sin darle mucha importancia.

-¿ah si?-la indiferencia podría ser mi única amiga en esta situación.

-Si…pero no recuerdo…-Por curiosidad me gire y mire a las manos de Ai.- Déjame verlo-pedí y Ai accedió. En un segundo mi mundo se congelo. La carta cayó al suelo. Ai me miro con confusión y tomo nuevamente el papel. Oh claro que si había visto esa letra en algún otro lugar…y muchas veces diría yo.

-no la reconozco.

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-¡Eri¡

-¡Gaki-san¡-escuche del otro lado de la bocina.

-¿Qué intentas hacer con eso?-escuche una risita tonta del otro lado.

-no se a que te refieres…

-oh claro que si…la CARTA.

-creo que la envié por error.- Negué sin poder creerlo. Hace unos meses había escrito ese mensaje, deseando entregárselo a Ai en nuestro aniversario de amistad, pero jamás me anime a hacerlo. Estuve segura de haberme deshecho de el pero creo que me había equivocado. De alguna manera Eri lo recupero y ahora esta en manos de la mujer que mas amo. –pero ahora esta donde debe estar.

-eso no es de tu incumbencia Eri…ahora no puedo mirarla a los ojos…y para acabar ella comienza a sospechar.

-es tu oportunidad Risa…averigua que piensa de la carta y confiésale tus sentimientos.

-Baka!...en que lio me metes.

-me lo agradecerás un día.

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Ring Dong

Se escucha a lo lejos los veloces pasos bajando de las escaleras. Mis manos están temblando y no puedo permanecer quieta. Juego con el zipper de mi suéter y la perilla se giro. La cabeza de Ai se asomo y me permitió entrar.

-me sorprende tu visita Gaki-san…no quedamos en hacer tarea juntas ¿o si?-negué lentamente, mirando a cualquier parte menos a sus ojos.

-pasaba por aquí…y quería visitarte un rato…¿estas ocupada?-Ai me miro con el ceño fruncido y negó.

-Eres bienvenida cuando gustes Gaki-san, ahora mismo terminaba de leer las cartas que me enviaron.-Cartas, mi cuerpo se estremeció al escucharlo. Trague un poco de saliva y la seguí a la sala.-¿quieres algo de tomar?

-Solo agua-apenas dije arrinconándome en el sofá. Escuche su “enseguida vuelvo” y mire alrededor. Las cartas esparcidas en la mesa de centro. La mía relucía en el centro gracias a ese moño rojo en un costado. Estire mi mano para tomarla pero Ai regreso antes de tiempo. Rápidamente me recargue y mire a mis manos. Ai espero un poco y dejo el vaso de agua frente a mí.

-Esa carta no me ha dejado pensar toda la tarde…tengo un sentimiento muy extraño…

-¿extraño?

-siento que esta persona me conoce muy bien…sus palabras me transmiten una calidez que jamás sentí…

-Ai…si esa persona…apareciera frente a ti y te dijera esas palabras… ¿Qué pensarías?-Ai analizo mi pregunta y se sentó junto a mi. Mirando el papel, releyendo cada palabra, tratando de descifrar los sentimientos nacientes en su corazón.

-Le diría…que la he esperado por tanto tiempo…-susurro de una forma casi inaudible.

-ahh…mira que horas son-cheque mi reloj y me levante directo a la puerta. Ai venia detrás de mi.-muy tarde ya.

-apenas son las 6…y acabas de llegar…¿estas bien?...pareces…tensa.

Tensa, ¿tensa?, oh Takahashi Ai si supieras que mi cabeza esta a punto de explotar y tu solo crees que estoy tensa.

-no…solo estoy cansada…mucha melosidad en este día-deje un rápido beso en la mejilla de Ai y Salí corriendo de la casa.

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-Risa Niigaki…Baka!-un libro golpeo el dorso de mi cabeza. Rápidamente mire detrás de mi para encontrarme con Eri.

-¿¿Qué haces??

-a ver si así se te acomodan las neuronas y comienzan a funcionar de una buena vez. Perdiste tu oportunidad.

Mire con molestia a Eri, aun sobando donde había golpeado. Después de todo Eri tenia razón, soy una cobarde que no puede confesarle a la persona de sus sueños que la ama.

-no pude hacerlo-me defendí siguiendo con mis apuntes. El día de san Valentín había pasado y al parecer las cosas habían vuelto a la realidad.-Ai…ni siquiera imagina que esa carta es…mía.

-no y tu no ayudas mucho…si Ai te dijo que esa persona le gusta debías decirle que eres tu!!, ¿tan difícil es eso?

-lo es-me levante caminando alrededor de mi amiga.-lo es y mucho…tan solo pensar que pudiera asustarse o…hasta aborrecer mis sentimientos…eso me dejaría sin fuerzas…no quiero ser rechazada por ella…

-Risa-su mano se poso en mi hombro y me detuve.-Ai no lo hará…sea cual sea sus sentimientos…jamás te haría sentir de esa manera…como una basura y tu lo sabes mejor que nadie.

Mis ojos se humedecieron. Eri tenía razón, demonios por que siempre tiene que tenerla. Asentí y me arme de valor. Iría por Ai esta tarde.

Sonó el timbre del descanso y corrí al locker de Ai, ella siempre venia aquí para dejar sus libros e irse a la cafetería. Aun no llegaba por lo que espere recargada en el metal.

Mire impaciente mi reloj, la sensación de mariposas en mi estomago hizo que quisiera ir a vomitar. Todo lo que esa mujer me hacia sentir.

Y ahí estaba, entrando por el pasillo con su cabello recogido con un listón…esperen…ese listón…es el que mi carta llevaba.

Sonrió haciendo una leve reverencia. Como de costumbre saco su llave y la giro dentro del candado. Mire atónita el cabello de Ai. Mi mano por instinto propio se poso en el lazo. Ai se quedo quieta y me miro de reojo.

-¿sucede algo?-instantáneamente solté el listo y negué frenéticamente con la cabeza.

-no nada…te ves muy linda hoy.-mi expresión atontada y el notorio sonrojo hizo reír levemente a Ai.

-gracias…tu también lo estas.- asentí agradeciendo sus palabras.-sabes…creo que ya se de quien es la carta.

Casi me atragante con la saliva al escuchar su sentencia. ¿¿Lo sabia??, ¿Cómo es posible?. Ai toco el listón y miro detrás de mí. Me gire buscando a donde se dirigía. No había nadie más que un chico alto, vaciando la basura de su locker en una bolsa de plástico. No puede ser…¿el?.

-lo vi jugando con un listón igual a este-señalo su lazo-en la clase de historia.

-coincidencia-agregue rápidamente. Ai me miro con una ceja elevada.-digo…no lo creo…no tiene la calidez para escribirte ese tipo de cosas.

-¿Cómo lo sabes?-pregunto con interés.

-vamos…ese chico solo tiene excremento en su cerebro. Por algo pertenece al equipo de baloncesto. Su capacidad intelectual es muy baja como para poder sobresalir en alguna materia…por eso se decidió por el deporte.

-Aun así lo averiguare yo misma-Ai cerro del golpe el casillero y camino con decisión hacia el chico. Sin poder creerlo la seguí. El chico nos miro con una expresión tonta en su rostro. Ese idiota si te burlas de Ai-chan te juro que…

-Hola-dijo Ai con dulzura.-Soy Ai Takahashi…estamos en el mismo salón.

-claro…Ai-el chico le tendió su mano y la estrecho con la de mi Ai. Mi sangre comenzó a hervir lentamente. Quería lanzarme y golpearle ese rostro imitación de Ken.

-Creo que esto es tuyo-dijo Ai señalando el lazo en su cabello. El chico miro sin comprender.

-ahh…ya veo…gracias por cuidarlo-¿¿¿eh??? Debe estar bromeando…¡¡eso no es tuyo!!

Ai sonrió abiertamente y lo tomo de la mano. Mi corazón cayó hasta el suelo. ¿Por qué sucedía esto?, justo cuando pensé decirle todo a Ai ella se decidió por el. Ese idiota le sonríe arrogantemente a Ai y se la lleva quien sabe a donde. Me quede en el mismo lugar sin decir nada. Una amarga lagrima cayo por mi mejilla.

………………………………………

-Gaki…lo siento mucho…

-no…solo yo lo siento…y duele-dije entre lágrimas, Eri acariciaba mi cabello y me arrullaba. Decidí saltarme las siguientes clases, no quería toparme con ellos…de la mano arghh todo menos eso.

-pero todo sucede por algo…quizás ella no es para ti-mi cuerpo se estremeció, claro que era para mi, yo la amaba…lo es todo para mi.

-quiero morirme Eri…

-no digas eso Gaki…hay muchas personas que quisieran ser correspondidas por ti…

-¡pero yo solo la quiero a ella!-Eri asintió y me abrazo fuertemente. “Lo se” susurro.


Con los ojos hinchados por tanto llorar camine hacia mi casa. El camino era el mismo de siempre, pasaba aquel callejo y llegaba a mi destino. Di un sorbido y limpie la última lágrima que salió de mis ojos.

No quería que mi mama preguntara, eso solo me haría sentir peor.

Busque en mi bolso las llaves, pero alguien me detuvo. Pensando lo peor me solté del agarre y golpee con mi bolso a al atacante. Entre quejido escuche una voz familiar. Deje de dar golpes y comprendí que se trataba de…

-¡Ai-chan!

-si no me quieres ver lo entiendo pero…no me golpees

-No!...No sabia que eras tu-la ayude a levantarse, Ai sonrió lindamente y negó con la cabeza.

-solo bromeaba…aunque en ese bolso llevas piedras.-Ai sobo su brazo y note que estaba enrojecido. Rápidamente me acerque y acaricie la piel.

-Lo siento-una lagrima volvió aparecer en mi rostro. Supongo que aun estaba nostálgica. Ai me detuvo y llevo su mano a mi mejilla. Limpio la lagrima y me sonrió.

-yo soy la que debe disculparse…

La mire sin comprender, ella no me había hecho nada…

Tomo mi mano y dejo algo en ella. Era el lazo rojo con el que su cabello permanecía recogido en la mañana.

-Lo he comprendido todo…-mi corazón dio un salto. ¿Estaba soñando?-Siempre supe que eras tu…solo que no lo aceptaba…tenia miedo.

-¿Cómo…?

-te escuche hablando con Eri…volvía para charlar contigo…era obvio que ese idiota no era quien escribió la carta…quería decírtelo. Pero entonces lo escuche todo.-Acaricio tiernamente mi rostro. Mis labios están temblando y las lagrimas no dejan de caer.-yo también te amo.-sus labios se posaron en los míos. Mi cuerpo se tenso por completo. Sus brazos me abrazaron por la cintura atrayéndome hacia ella. Finalmente pude reaccionar y correspondí a sus muestras de amor. Al separarnos por falta de aire me recibió con una sonrisa de oreja a oreja, poso su frente contra la mía y susurro lentamente.-“Te he esperado por tanto tiempo”.-justo como lo dijo aquella vez.

Después de todo, el día de San Valentín no es tan malo.

1 comentarios:

Tami dijo...

O.O hermoso lo lei la otra vez pero ahora lo lei con mucha dedicacion
Gakii tan hermosa como siempre y tierna hay mori !!!!! esa parte de "te eh estado esperando
por tanto tiempo " me matoooooo

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