Suki na Senpai (One shot)

Clasificacion:R-0
*Aclaración: El White day es un mes después de San valentín dónde el chico que recibió chocolates devuelve el gesto con otro regalo. Cuando el amor es correspondido, el chico entrega el segundo botón de su saco, que es el más cercano a su corazón.

Suki na Senpai♥

Allí estaba, un 10 de febrero, la dulce Ishikawa Rika mirando por la ventana. Por la ventana del aula. Como era costumbre en la clase de matemáticas, no estaba prestando atención. ¿Costumbre? Sí, no por que no le gustara esa materia, sino por lo que pasaba detrás de la ventana a esa hora. Era la clase de gimnasia de las senpais, y Rika no podía evitar mirarla. Como ganaba en todas las carreras, como siempre daba lo mejor de sí, hasta en el más insignificante juego.

Hitomi Yoshizawa era su nombre, o Yossie-senpai como todas (sus admiradoras, se podría decir) solían llamarle. Era una chica alta y delgada de cabello rubio, un tanto andrógina, atlética y alegre. Sus notas eran más que buenas, y parecía que su único defecto (desde la vista de los profesores, claro) era su actitud un tanto rebelde.

Pero eso era lo que a Rika le atraía de ella; ¿Cómo podía ser que una persona fuera tan abierta y a la vez tan cerrada y misteriosa como ella? Sin mencionar como se veía. Le gustaba desde que la había visto, en su primer año de secundaria, jugando un partido de bascket. Su encanto y determinación habían hecho que se pusiera roja en un segundo. Y Rika volvía a sonrojarse cada vez que lo recordaba.

Pero una voz interrumpió su momento de reflexión:

-Nee, Rika.- Dijo Erika, su mejor amiga, sacudiéndola- La clase ya terminó.

Y si, era así, ya todos se estaban levantando, las clases habían acabado. Volvió en si rápidamente y comenzó a ordenar sus cosas. Erika se sentó delante suyo y le dijo:

- ¿Le regalarás chocolates a Yossie-Senpai este año Rika?

-¿Eh?- Exclamó tratando de esconder su exaltación al oír su nombre.

-Si, se que te gusta. Te conozco desde pequeña por favor! Senpai siempre recibe muchos chocolates, es muy popular, pero estoy segura de que si cocinas los de siempre lograrás resaltar; eres muy hábil como pastelera. Yo pensaba darle algo a Yui-chan, pero no estoy segura de que los acepte, creo que ella también está atrapada en los encantos de Yoshizawa… Rika no me dejes hablando sola!

-Lo lamento,sí te estaba escuchando. Es solo que…esto de dar chocolates me da mucha vergüenza. Y Yossie-Senpai ni siquiera sabe mi nombre, no tengo el valor para darle nada.- Explicó, aceptando automáticamente que su amiga conocía sus sentimientos.

Las dos chicas salieron y bajando las escaleras, un fresco viento le dio escalofríos a Rika.

-Oh no! Parece que olvidé mi saco. Sigue y espérame en la puerta,¿Podrías? Yo voy a buscarlo.

Corrió escaleras arriba y apurándose, pues no veía la hora de llegar a su casa y comer algo. La comida le gustaba bastante.

Pero en su corrida no notó que no era la única apurada. Chocó contra una chica y cayó al piso. Rika apenas pudo ver su cara, pues ésta susurró un ‘lo siento’ y siguió su camino. Mientras trataba de levantarse y recoger sus cosas desparramadas por el pasillo, la puerta del aula que tenía en frente de abrió. Y de allí salió nada más y nada menos que Yossie-Senpai.

Rika sintió como la sangre corría por su rostro rápidamente, y no pudo pronunciar una palabra.

-Parece que te caíste- Ja, cómo habrá adivinado.- Déjame ayudarte.- Comenzó a recoger unos cuadernos, mientras Rika no levantaba la vista. –Parece que te gusta cocinar, no?- Dijo señalando unas recetas que se habían caído. Rika se sonrojaba más y más.

-Pues yo…

-Ah lo siento, olvidé presentarme. Soy Yoshizawa Hitomi.- Cómo si fuera necesario aclararlo. Rika la miró a los ojos para no faltarle al respeto,y sintió que se derretía. Su corazón palpitaba tan rápido que parecía que se le iba a salir.

-Ehh yyo me llamo Rika ,Isshikawa Rika.- dijo titubeante.

-Encantada. Parece que eres gran cocinera, digo, no cualquiera puede crear recetas… En fin, que afortunada la persona a la que le regales chocolates.- Eh? Si Rika no había dicho nada sobre chocolates. Creía que se iba a desmayar.

-Ah en verdad no sé si voy a regalar…no creo que haya posibilidad de que sea correspondido.- Su cara decepcionada conmovió a Yossie, que la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Si, Rika definitivamente iba a desmayarse.

-Yo ya me debo ir. Por cierto,¿es esto tuyo?- Dijo mostrándole su saco. –Como hoy me tocaba hacer la inspección pasé por un aula y lo encontré. Será esto por lo que volviste a subir?

-Pues si,es mío- Rika no lo podía creer. Senpai estaba agarrándola de la mano,y tocando su saco. ¡La mano! Rika la sacó suave pero vergonzosamente.- Muchísimas gracias, que suerte que te encontré. Sino,no sé que habría hecho- Dijo con una sonrisa brillante y un tanto apenada. Pues era muy despistada. Yossie puso los ojos en blanco por un segundo y le alzó el rostro con la mano.

-No es nada. Nos vemos, dulce Rika-chan.

Y se alejó por el pasillo,para después entrar por una puerta. Rika se había quedado perpleja, parada sola en el pasillo, después de que la mano de Yossie tocó su rostro. Trató de volver en sí, y como si fuera víctima de un hechizo bajó las escaleras torpemente. Al llegar a la puerta del colegio, Erika se veía enojada, pues había tardado demasiado para haber ido a buscar un saco. Rika no respondió, y caminaron juntas hacia el almacén, dónde cada una se fue por su lado a casa.

Rika no pudo dormir bien esa noche. Fantaseando, revolviendo sus recuerdos y pensando en qué hacer. ¿Confesarle sus sentimientos a una de las chicas más populares del colegio? Probablemente a ella le guste una chica de su edad. ¿Pero que fue esa actitud? ¿Será así de seductora (o así lo había sentido Rika) con todas?

Después de largas horas de reflexión, recordó algo sumamente importante: éste era el último año de la senpai en el colegio. Claro, ya estaba en segundo de secundaria alta,y pronto iría a la universidad. Rika no podía esperar a crecer y madurar, porque perdería para siempre su poca conexión con Yossie. Debería darle los chocolates este año, o jamás volvería a tener la oportunidad. No importaban las demás; ahora solo confiaba en sí misma, en su habilidad para la cocina (los comentarios de Yossie la habían animado aún más) y en su encanto. Sólo eso tenía, o creía tener.

Un par de días pasaron,y lo único que pasaba por la mente de Rika era qué cocinarle, cómo lo haría, cómo se los entregaría. Las confesiones no son fáciles. No sólo eso, sino que también debía cruzarse con Yossie, o encontrarla. Y no era fácil,no tenían los mismos horarios. Así que empezó a investigar. Pero cuando revisaba la cartelera de las más grandes, no pudo evitar tropesar con la senpai Miki Fujimoto.

-Lo lamento- dijo cabizbaja, se dio vuelta y siguió viendo la cartelera de horarios.

-No pasa nada… ¿Qué miras? ¿Acaso quieres ver los horarios de las senpai para poder encontrar a quién le darás chocolates?

Rika puso los ojos en blanco y se sonrojó terriblemente. No sabía que contestar.

-¿Y a quién se los darás? Claro,si quieres decirme. Podría ayudarte. Salvo que la persona sea…

- Oh dulce Rika-chan, que bueno verte de nuevo.

Y Yossie apareció entre la conversación. Rika no sabía si era suertuda o desafortunada. No había podido hablar con ella desde que entró y ahora mágicamente Yossie aparecía en todos lados. Rika parecía un tomate.

-Ah, así que tu nombre es Rika- dijo Fujimoto despectivamente. Estaba enojada, tal vez celosa. ¿Dulce Rika? ¿Hace cuánto se conocían? ¿Qué relación llevaban? Pero su rostro se puso aún más verde cuando vio la mirada de Rika hacia su compañera. No, no dejaría que eso pase.

-Pues le estaba preguntando a Rika a quién le dará chocolates este año… parece que le gusta una senpai. Bueno, no me sorprende, pero me gustaría saber quién es, podríamos ayudarla, no Yossie?

La rubia puso un mirada extraña que Rika no logró descifrar y dijo:

-Ja ja,me encantaría, pero ahora debo irme a una reunión con el club de bascket. Encantada de haber hablado contigo Rika.- Y se alejó,de nuevo.

Miki miró como la vista de Rika seguía a Yossie mientras se iba,así que la tomó del hombro y le dijo:

-Si te gusta senpai Yossie,yo puedo ayudarte.- Otra vez, Rika comenzó a pensar que era un libro abierto.-Simplemente ve al aula 4-3 el 14 cuando las clases hayan terminado y ya todos se hayan ido,y yo llevaré a Yossie para que estén solas,¿De acuerdo?- Miki soltó su mejor sonrisa.

-¡Ohh muchísimas gracias Fujimoto Senpai! Pero no quiero ser una molestia…es decir,me propuse hacerlo por mi misma…

-¡No es problema! Después de todo soy tu senpai, tengo que ayudarte. Ve a clases,ya está por sonar el timbre.

Rika se despidió de Miki y se fue casi corriendo a su aula. Rika, siempre tan dulce…e ingenua.

La tarde del 13 Ishikawa puso todo de sí, y preparó los chocolates más exquisitos que pudo haber hecho. Los decoró con glaseado, y los envolvió en un elegante paquete rosado, el que cerró con un moño. Le había puesto tanto empeño que no podía esperar al día siguiente, y menos al White Day* para escuchar la respuesta de Yossie.

Finalmente llegó el gran día, era 14 de Febrero. De nuevo,Rika miraba por la ventana hacia la clase de gimnasia. Por alguna razón, Yossie no estaba en ella. Tampoco se la cruzó en los pasillos,y comenzó a extrañarse.

-¿Qué pasa Rika? No te preocupes, me dijeron que Yossie hoy vino al colegio,solo que se está preparando para el campeonato de Bascket y por eso está entrenando en el gimnasio desde la mañana. Me lo dijo Yui.- Y la cara de Erika se llenó de brillo- Pero es una alegría, ¡Aceptó mis chocolates! Dijo que cuando fue a ver a Yossie para darles los suyos, ella no pudo aceptarlos porque estaba esperando a otra persona –Rika se quedó inmóvil. ¿Aceptaría los de ella?- Por eso creyó que sería bueno dejar de mirar tanto hacia arriba,y se puso muy feliz cuando le entregué lo que había preparado. No soy muy buena en eso,pero creo que estaba tan feliz que no le costó fingir que estaban deliciosos.

-Ay Eri no digas esas cosas-dijo graciosa- Seguro te salieron bien, estoy feliz por ti. Pero, con lo de Yossie… no estoy segura. Fujimoto Senpai dijo que…

-Alto,¿Hablaste con ella? ¡¿Qué te dijo?!

-¡Eso estaba por decir! Me dijo que al final de clases suba al aula 4-3 y llevaría a Yossie para que estemos solas.

-¡Waaa~a eso es genial! ¿Entonces puedo irme con Yui a casa no?

-Claro, no hay problema.

Las dos amigas siguieron hablando y riendo, y escuchando a los profesores por supuesto (o eso fingían) hasta que finalmente, las clases concluyeron.

Rika se dio cuenta de lo que iría a hacer, y se le hizo un nudo en la garganta. Guardó todas sus cosas y agarró los chocolates con cuidado. Se despidió de Erika y Yui(quien olvidó muy fácilmente a Yossie) y subió las escaleras.

El pasillo estaba completamente vacío, y eso que el timbre había sonado solo hace diez minutos. Ishikawa caminaba mirando las puertas de las aulas, hasta que llegó a la 4-3. Tragó, respiró profundamente y abrió la puerta.

Estaba vacía.

Claro, si Yossie estaba entrenando tan duro, es posible que tardara en llegar. Así que se sentó en un banco a esperarla, y a mirar por la ventana. En eso, un viento muy fuerte cerró la puerta del aula de un golpe. Y la cerradura hizo ruido…¿Estaban cerrando la puerta? ¡SI! Rika se levantó desesperadamente para ver como la cara de Miki se acercaba desde el vidrio de la puerta. Le hizo el gesto de paz y se alejó corriendo. No lo podía creer, había sido engañada. ¿Con qué fin? Pero no solo eso, también estaba encerrada. En el colegio. Ya todos se habían ido. Un viernes. Sus ojos se llenaron de lágrimas, y se dejó caer en el piso. Cómo pudo ser tan ingenua… después de todo eso era, la dulce y tonta Rika.

Ni siquiera miró su reloj, pero pudo sentir como las horas pasaban. De repente recordó que hoy había traído el celular (que casi nunca llevaba a la escuela por temas de seguridad) así que lo sacó y llamó a Erika llorando.

-¡¿Qué te hizo qué?! Tranquila Rika, ya voy para allá.

Llegó luego de media hora, con el profesor Makoto.

-Señorita Ishikawa, por favor no llore, dígame que sucedió.- Rika no sabía si acusar a Miki o inventar. En fin, decidió inventar, no tenía el valor para nada en ese momento.

-Me pareció ver que alguién había dejado…su saco. Así que entré y la puerta se cerró fuertemente con el viento- Dijo limpiándose las lágrimas de la cara.

-Ah pues, habrá que revisar las puertas. Vaya a su casa a descansar por favor, gracias señorita Miyoshi por buscarme, no sé que habría sucedido.

-Está bien. Vamos Rika- Erika la abrazó y acompañó hasta su casa. En el camino, nadie hablo de lo sucedido. Erika prefirió respetarla y sabía que si decía algo, Rika rompería en llanto de nuevo. Cuando llegaron, la despidió y le pidió por favor que se cuidara. Ella le pidió perdón por interrumpir su tiempo con Yui, pero para Erika nada era más importante que una amiga en problemas. Sí que era una chica muy buena.

Ishikawa llegó a su cuerto, tiró su mochila en el piso y se tiró en la cama. Un sentimiento triste y vacío la invadió no solo al recordar lo sucedido y lo tonta que había sido, sino también al saber que no lo había logrado. Esos chocolates probablemente se derretirían en su paquete rosado, para que después los tirara y fueran parte de un pasado triste. Sumida en esos pensamientos, Rika entró en un sueño liviano. Pudo sostenerlo hasta qué sorpresivamente, algo golpeó contra la ventana de su balcón. Abrió los ojos dudosa, se quitó el pelo sobre los ojos y miró. Sus ojos se llenaron de mil emociones cuando vio que había detrás de su ventana. Alegría, sorpresa, tristeza, duda y felicidad fue lo que sintió cuando vio a Yoshizawa Hitomi detrás del vidrio de su balcón.

Se levantó precipitadamente, y le fue a abrir. Al verla mejor, Rika se sonrojó. Yossie llevaba un traje de secundaria de hombre que no por sorpresa, le quedaba demasiado bien.

-Tenés los ojos rojos como un conejo. Ya deja de llorar, por favor.- Rika se secó la cara con la manga del saco, y le dijo:

-¿Cómo llegaste aquí? Es decir… sabes dónde vivo. ¿Y como te enteraste de lo qué pasó?- Yossie dibujó una sonrisa pícara.

-Pues verás, el día en el que nos conocimos te vi irte un poco desorbitada,así que te seguí para asegurarme de que llegaras bien a tu casa. Y recién subí por la escalera de emergencia. Espero que no sea molestia. De todos modos me quedaré…

Ishikawa no comprendía cómo Yossie-senpai se tomaba la molestia de cuidar a alguien tan desconocido. Estaba por contestarle cuando Yossie la calló con la mano,y siguió hablando.

- Y desde ese día, te he estado vigilando. Bueno, no es que fuera un detective, sino que hay algo en ti que me llama la atención. O que me cautiva. Pero cuando te vi hablar con Miki, pensé que algo iba a salir mal… además creo que me apené un poco al saber que le ibas a dar chocolates a alguien.- ¿Recuerda que Rika pensó que se iba a desmayar? Ahora sí sabía que llegaría ese momento. –Pero no te vi en todo el día de hoy, y tampoco a Miki. Así que fui a ver si estabas con tu amiga, pero no te encontré. Aunque al verme se sorprendió mucho,y oí que le decía a la otra chica que yo iba a ir a un aula para que me dieras chocolates. Me sorprendí mucho, pero a la vez me alegré. Pero no sabía qué Aula, y además debía buscar a Miki, sabía que cualquier engaño era su culpa.

-¿Y la encontraste?- dijo ignorando todo lo demás, todavía no creía esas palabras.

-No, pero ya no me importa. Cuando fui a buscar al profesor, me dijo que ya te habías ido. Así que vine aquí, ¡y estoy lista para recibir esos chocolates!- Le sonrió profundamente a Rika quien se dio vuelta por vergüenza y se tropezó.

-Ahora sé que no pierdo tiempo cuando te miro, estás en peligro constante.- dijo mientras se reía. Pero no sabía que sus palabras provocarían que Rika se cayera de nuevo si estuviera parada. Por suerte cayó al lado de su mochila, así que agarró el paquete de chocolates y mientras se paraba se los entregó. Yossie abrió el paquete con cuidado, con una sonrisa graciosa por la delicadeza del paquete. Sacó uno en forma de corazón y lo probó. Rika expectativa miró hacia Yossie, quien miró hacia abajo y dijo:

-Están deliciosos. No sé que tienen, porque hoy he comido varios chocolates (que intenté rechazar) pero hay algo en estos que me provoca una sensación un mi interior. Era lo que estaba esperando.

-¡¿En serio?! Kyaa- Solo eso pudo decir, aunque ya sus ojos contaban todo.

-Sí… dime dulce Rika-dijo levantando la cabeza- ¿Tus labios sabrán tan deliciosos como estos chocolates?- Ante la pregunta se puso en blanco, y antes de que pudiera decir una palabra Yossie le dio un profundo beso. Pudo sentir como el rostro de Ishikawa se ponía rojo y caluroso; realmente estaba nerviosa.

De a poco la soltó, abriendo los ojos lentamente, para ver a una chica dulce y avergonzada, que se tapaba la boca con la mano.

-Yossie-senpai yo…

-No digas nada- la volvió a interrumpir- Quiero darte esto.- Y sacó del bolsillo del uniforme de varón el un botón. El segundo botón de su saco. El más cerca de su corazón. –Tómalo.

Rika lo agarró aún más avergonzada, y ante un ataque de adrenalina se lanzó sobre Yossie y le dio un gran abrazo. La rubia se sorprendió y hasta sonrojó, pues realmente estaba cautivada. La aprisionó en sus brazos y le dijo riendo:

-No tenía ganas de esperar el White day. Pero, ahora eres mía.

Rika le sonrió y volvieron a besarse.

-Debo irme, ya está oscureciendo. Nos tendremos que volver a ver el Lunes.

-Ah claro…no te olvides de llevarte los chocolates.

-Cómo hacerlo, si voy a necesitar de tu sabor el fin de semana.

Le dio otro abrazo, y Rika vio como esa persona que tanto quería y que sentía lo mismo por ella bajaba las escaleras y se alejaba desde el patio a la calle. Como era muy sentimental, una lágrima le resbaló por el rostro. En ese momento Yossie se dio vuelta y le gritó:

- ¡Me gustas mucho, dulce Rika!

Luego desapareció entre la tenue luz del atardecer, un 14 de febrero, mientras la otra chica suspiraba y sonreía desde su balcón.
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