Seishun Collection (Cap 13 parte 1)

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Capitulo 13: Reunión.

Al día siguiente Kamei Eric volvió a ir a visitarla hasta su casa.
-¡Jun me lo contó todo! ¡Estoy tan contento!
Y después se lanzó a abrazarla cariñosamente.
Sayu, que obviamente no se encontraba preparada, se quedó tiesa mientras sentía como el rubor se subía hasta sus mejillas.
-Etto…
-¡A partir de ahora Eric promete esforzarse mucho!
-¿Ah?
-Para que Sayu-chan no vuelva a desilusionarse de mi ni me deje de hablar.
-¿Desde cuando yo…
-Vine a invitarte a salir –la interrumpió enseñándole una sonrisa de oreja a oreja.
Sayu ya estaba cansada de tanto “¿Ah?”, pero ¡¿Ah?!
-Estamos de vacaciones así que no tenemos escuela y aprovechando que ayer hicimos las paces pensé que quizás seria una buena idea, -miró superficialmente a su alrededor-. Es mi impresión o ¿estás sola en casa?
La chica asintió aun algo aturdida.
Ahora que ya se sentía mucho mejor anímicamente hablando, su Madre decidió volver a trabajar estos días en que prácticamente no se encontraban dentistas disponibles. En caso de Airi, ella había aprovechado  estas vacaciones para salir a pasear con su novio.
-Mira tú –dijo alegremente el chico a modo de comentario-. ¿Vamos entonces? –extendió una de sus manos caballerosamente, mientras en su rostro se esbozaba la más gentil de sus sonrisas.
Sayu había olvidado lo lindas que eran. Por alguna razón la única sonrisa que ocupaba su mente últimamente era la de Takahashi Ai.
-Está  bien –aceptó con una bonita sonrisa-. Voy a arreglarme y vamos.
Lo dejo con la mano estirada y corrió hacia su habitación. Estaba muy emocionada.
¿Acaso esto era una especie de cita?
Abrió el armario y lo inspeccionó detenidamente.
Tenia el atuendo perfecto para esta ocasión, aquel vestido que había comprado ahorrando desde hace tanto tiempo ¡vistiéndolo de seguro Eric se quedaba mirándola con la boca abierta!
El vestido se resbaló por su mano y cayó al suelo.
¿Qué estaba pensando? Mejor sería que él que la invitara a salir hubiera sido Ai-chan. Pero…
Él no me quiere y Eric-kun insinuó que sentía cosas por mi. Obviamente debía sacarse al otro chico de la cabeza.
Tomó nuevamente el vestido  y comenzó a colocárselo, luego se peinó el cabello trenzándolo en dos lindas trencitas. Después se colocó un poco de rubor en las mejillas y se echó algo de brillo en los labios.
Nunca había tenido la costumbre de maquillarse mucho, no como cierta delincuente juvenil y eso era porque…
-La belleza natural es lo mejor –le dijo a su reflejo en el espejo y se guiñó un ojo con coquetería-. Hermosa como siempre.
Su madre, su hermana, su abuelo y sus primas muchas veces le habían llamado “Princesita Narcisista”, una denominación con la que ella se echaba a reír a carcajadas.
-No es mi culpa haber nacido así –solía contestarles.
Pero a pesar de eso y de considerarse a si misma muy hermosa, no era demasiado experimentada con los hombres, generalmente le gustaba que la invitaran a salir y le dijeran cosas lindas, pero cuando comenzaban a querer tocarla  o besarla  ella les cortaba  el juego. No estaba interesada en llegar más lejos, menos con chicos que lo único que pensaban era en “eso”, lo que piensan la mayoría de los chicos de su edad.
Ademas en Ube eran todos tan aburridos, por lo tanto nunca le atrajo alguien durante demasiado tiempo.
En Tokyo todo era distinto, la gente tenía más mundo, más temas de conversación y sabia realmente como tratar a una chica de su clase, así como lo hacia Eric que siempre la invitaba a comer y le decía cosas lindas.
-Estoy list---
El muchacho cabeceaba sobre el sillón con los ojos cerrados.
-Te demoraste mu---¡KAWAII! –exclamó la tortuga con los ojos brillosos al posarlos en ella. Sayu le tuvo  que dar unos cuantos remezones.
-¿En serio crees que me veo Kawaii Eric-kun?
El chico asintió con ganas.
-Ya…
Estaba esperando un comentario más…específico.
-¡kawaii kawaii kawaii! ¡mil veces kawaii! ¡te ves hermosa y maravillosa!
La reina de la belleza natural esbozó una linda sonrisa. Eso le gustaba oír.

-¡Ni Hao Shige pinku!
-Ko…¿Koharu-chan?
-¡Vamos a ir todos al parque de diversiones del chico Tortuga!
Sayu se subió a la limusina intentando ocultar su desilusión. Jun y Koharu estaban de lo más instalados dentro. Y ella que creía que sólo serían Eric y ella.
-Nee nee nee chico tortuga –la chica le tiró de la manga como si fuera una niña pequeña con su padre-. ¿Vamos a ir por el chico mono y el chico frijol para que vengan con nosotros?
Traducción: las orejas de Ai-chan eran grandes y una vez  bromeando durante el almuerzo imitó a un mono logrando un cercano parecido, desde ahí para Koharu quedó como el chico mono. El chico frijol era Gaki, pero nunca entendió porque.
-Ai-chan no ha querido recibirnos ni a mi ni a Jun y tampoco contesta nuestras llamadas.-explicó el aludido-. Gaki está prisionero en casa hasta nuevo aviso o hasta que su padre lo den de alta del hospital, para ser sincero no me quedó muy claro.
Gaki se lo merecía, pero ¿Ai-chan no contestaba sus llamadas ni los recibía?
Sayu recordó el llanto y se le encogió el corazón.
-La verdad estaba pensando en que fuéramos a visitar a Ai-chan  todos juntos y lo convenciéramos  de venir, pero no estoy muy seguro de si sea una buena idea. Arturo-san me dijo que le pasa durmiendo y apenas come.
¡No era justo! Unos días atrás Ai-chan estaba feliz y lleno de energía preparándose para volver a la escuela, pero ahora no comía y dormía todo el día?
Debía estar muy deprimido…
-Podríamos intentarlo –dijo Jun abriendo la boca por primera vez, con su típica cara de “me muero de aburrimiento”.- No perdemos nada.
-¡Además tenemos a Shige Pinku que lo conoce muy bien!
-¿Yo?
-Eso es cierto. –coincidió Eric con una expresión un tanto más seria de lo habitual que era acentuada por los golpes que aun se reflejaba en su rostro-. Podríamos tratar.
Su mirada y la de él se encontraron y él le sonrió amablemente.
-Puede que Sayu-chan sea nuestro amuleto de la buena suerte.
Seguidamente, le pidió al chofer que los llevara a la mansión de los Takahashi.
***
Una cálida y húmeda lengua lo trajo súbitamente de vuelta del mundo de los sueños.
-Ya es hora de levantarse, señorito.
Cuando Ai abrió los ojos, unos penetrantes ojos grisáceos lo estaban mirando fijamente.
La gata estaba  encima de su cara lamiéndole una mejilla. Un escalofrió recorrió todo su cuerpo.
-No hagas eso~ -reclamó volteando la cabeza para el otro lado, a pesar de eso la gata volvió a acercarse y a repetir la acción. –Nooo~ me haces cosquillas~
-Esta gata lo adora –comentó el mayordomo mirándolos con ternura mientras dejaba la bandeja con el desayuno en la mesa junto a la cama.
-Es molesta –se quejó el muchacho intentando apartar el rostro de ese demonio lamedor, pero fallando en el intento-. Está bien, me rindo.
Se sentó en la cama y abrazo al animal con cariño.
-Hola preciosa, ¿como amaneciste? Si, yo también te extrañé ¡Yada! no me des más besitos.
La gata ronroneó y restregó su cabecita con el cuello de Ai.
Arturo no podía dejar de sonreír. La gata era el único ser vivo con el cual su amo se había comunicado últimamente. Parecían llevarse muy bien y no se separaban en todo el día, ambos se la pasaban en la cama durmiendo y haciéndose cariño.
-¿Tienes mas píldoras? –le preguntó el muchacho sin siquiera darle los buenos días.
La sonrisa se borró del rostro del mayordomo.
-Lo siento mucho señorito, pero no le daré más. El doctor dijo que con una al día era justo y necesario.
Al principio, Arturo pensó que dándole los somníferos su amo estaría mas tranquilo, así que le había empezado a dar las píldoras para que tuviera dulces sueños.
Pero ahora las pedía a cada momento
- Yo pienso que seria mejor visitar a un especialista, ¿porque no va a ese que el Doctor le recomendó? Estoy Seguro de que vi la tarjeta por aquí el otro día…
-La tiré.
El hombre lo miró sin saber que decir, aunque con la actitud que había estado mostrando el muchacho estos días no debería estar tan sorprendido.
-No tengo hambre, puedes llevarte esa bandeja. Sólo trae algo para Queen, ¿si?
La gata volvió a ronronear al escuchar a su dueño pronunciar su nombre.
-Señorito, usted me coloca en un aprieto. Hoy vendrá su hermana y ¿como quiere usted que yo le diga que no esta comiendo nada y se la pasa encerrado en esta habitación con las cortinas corridas?
-¿Mi hermana? –aquella información le pareció sin duda alguna muy relevante.
-Si, ayer volvió de un largo viaje y me acaba de telefonear para anunciar que vendría. Dijo que le traía una sorpresa.
-¿Sorpresa?
-Como es sorpresa es un secreto ¿no? Pero estoy seguro de que será algo que le gustará mucho, la Señorita Miki siempre se preocupa de darle lo mejor.
Ai arrugó la frente. Era por eso que hace mas de 3 semanas que no lo veía, porque se “preocupaba” de él.
-¿Por qué pone esa cara? ¿No le alegra la idea de ver a su hermana y conversar con ella? Estoy seguro que tiene un montón de cosas interesantes que contarle.
-No la conozco. Sólo la vi una vez y lo único que hizo fue hacerme preguntas.
-Estaba preocupada por su salud y quería comprobar si lo que decían los médicos era verdad. Luego debió irse porque es una mujer muy ocupada.
Ai le acarició la cabeza a la gata mientras pensaba con detenimiento.
-¿Ella vive fuera, cierto?
-La mayoría del tiempo. Su marido trabaja en…
-¿Marido?
-Si ¿no se lo dijo?
-Creo que lo mencionó, pero…no recuerdo muy bien.
-Ese día acababa de despertar y todavía estaba muy conmocionado, pero estoy seguro de que hoy podrán conversar mucho más tiempo y podrá preguntarle todo lo que quiera.
El chico dejó la cabeza del gato con una expresión pensativa.
-¿A que hora llega?
-Dentro de poco. Dijo que venia para almorzar.
-Está bien.
Se quitó las sabanas de la cama.
-¿Se va a levantar? –preguntó el hombre con sorpresa.
-Claro, no voy a recibirla en pijama.
El chico abrió las cortinas y fue al cuarto de baño para tomar una ducha, luego se vistió y bajo al primer piso. Afuera hacia un día esplendido. No había ni una nube en el cielo y el sol cubría los enormes jardines de su mansión.
Abrió el ventanal.
-¡¿Va a salir?! –pregunto el mayordomo muerto de la impresión.
-Si ¿algún problema?
-¡Ninguno, ninguno!  ¡No sabe lo contento que me pone verlo de pie!
Ai no pudo evitar regalarle una sonrisa. A pesar de que el mayordomo le ocultaba muchas cosas, siempre se preocupaba por él. Eso era algo reconfortante.
Salió al césped y quedó mudo por el asombro, nunca había imaginado tener un jardín tan enorme y hermoso. Estaba lleno de caminitos de cemento, rodeado por largas hileras de flores de diversos colores y por arbustos, que se separaban en diversas direcciones.  Tomó el que estaba justo en frente de él y lo recorrió sobrecogido por la belleza del paisaje. El sendero iba en ascenso hasta llegar a una colina donde había una pequeña laguna modernamente instalada en la cual nadaban una familia de patos, una tortuga y una buena cantidad de peces.
Queen, que lo había seguido fielmente hasta afuera, perseguía a todos los animales atentamente con la mirada y de vez en cuando se acercaba a la orilla cuando olía un pez.
Ai aspiró el aire puro. Era muy reconfortante salir de esa encerrada habitación oscura y respirar un poco de aire fresco.
Junto a la laguna se encontraba un escaño a la sombra de un gran árbol. El chico tomó asiento pensando en que ese seria un lugar espectacular para venir a leer un libro o a jugar con la DS por las mañanas.
Todo era tan calmado y silencioso, el único ruido que se escuchaba era el de los pájaros cantar y los patos cuaquear.
Soltó un suspiro…no tenia idea que hacer con su vida. Era tan frustrante despertarse un día y no recordar nada de tu pasado. No tener idea de cuales eran tus orígenes y quienes eran las personas preciadas para ti.
Sus amigos…ellos eran las únicas personas con las que había interactuado aparte de la servidumbre  y les había agarrado muchísimo cariño ya que  siempre se preocupaban de ir a saludarlo y a hablar con él, pero el sábado todo cambió. La violencia, el desenfreno y el descontrol realmente lo habían asustado. Jamás había imaginado que esas mismas personas que sonreían para él y le decían bonitas palabras podían llegar a comportarse de manera tan violenta.
¿Pero todo fue por él, no? Al menos, esos tipos dijeron que lo habían golpeado. Así que debían ser los responsables, sin embargo esa noche repasó una y otra vez  sus caras sin reconocer a ninguno. Aun así si le parecían capaces de haberlo dejado inconsciente y de mucho más.
Ai volvió a soltar un pesado suspiro y habló para si mismo: -Si tan solo pudiera recordar…
Queen que se había aburrido de intentar de cazar peces con la pata, se acercó a el con su ronroneo coqueto.
A su amo se le escapó una sonrisa. Esa gata era realmente  como una novia celosa y molesta que nunca lo dejaba tranquilo, pero era linda, tierna, cariñosa y el necesitaba compañía así que le estaba muy agradecido.
-¿Tú que piensas, Queen-chan? ¿Que debería hacer con mi vida? –le preguntó mientras la tomaba en sus brazos colocándola sobre su regazo-. Apuesto a que tu si recuerdas a tu madre ¿no es así?
La gata le lamió la nariz.
Ai sonrió dulcemente y la abrazó con cariño.
-Queen-chan kawaii. Eres muy adorable ¿sabias? Y te quiero mucho, Queen…¿Queen?
Repasó aquel nombre en su cabeza. El otro día estaba jugando un juego de video y se fijó en que uno de los personajes que al parecer el había creado se llamaba Queen también.
-¿Qué querrá decir? Es ingles, ¿cierto?
De repente la gata se zafó de sus brazos y salió corriendo de vuelta a la casa.
-¿Queen? ¿Adonde as? ¡Vuelve aqu—
-¡Ai-chan!
Una mujer alta y esbelta, de cabello largo acabado en ondas se acercaba  por el sendero por el que él había venido antes.  Venia acompañada por un hombre un poco más alto que ella, que vestía un terno de muy buena marca y su modo de andar daba a relucir que tenia estilo y clase.
-Al fin te encuentro, ¿que hacías aquí afuera?
Esa era su hermana Miki, como se había encargado de memorizar.
-Etto, yo... estaba tomando un poco de aire.
Ai se pregunto si aquel hombre junto a ella seria su marido. Por su forma elegante de vestir, las colleras  de oro de sus mangas y los brillantes anillos que traia en sus dedos, estuvo seguro de que debía tener muy buena condición económica.
-¿Y  que es lo que sucede? ¿No me piensas dar un abrazo?
-Mmm...
La mujer no esperó su respuesta y lo abrazó con cariño. Ai pudo oler la fragancia que despedía su cuello y su cabello sintiendo un extraño cosquilleo en el estomago.
Era como si no fuera la primera vez que la olía.
-Arturo me dijo que todavía no recuerdas mucho. Mira -lo liberó de su abrazo y tomó la mano del hombre que tenia al lado-. ¿Te acuerdas de él?
El hombre se rió y Ai se fijó en que tenía unos dientes muy  finos, blancos y afilados. Luego lo escrutó de pies a cabezas. Era un hombre que parecía mas cercano a los cuarenta que a los treinta, no mucho mas alto que el, con la cara ancha, una nariz algo chata, piel blanca, ojos oscuros y vivaces, con una mata de cabello negro y algo grisáceo en las sienes.
-Por tu cara, me parece que no. -dedujo su hermana- Pues te lo vuelvo a presentar. Este es mi marido, Kyousuke.
Su recién presentado cuñado estiró cordialmente su mano dedicándole una agradable sonrisa y Ai se la estrecho sintiendo los anillos hundirse en su piel.
-Buenas...-el hombre le dio una mirada al reloj- tardes ya, Ai-chan. ¿Como estás? Mi nombre es Kyousuke Tanaka, por si aun no me recuerdas.
-¿Ta...Tanaka?
-¡Ah! ¡Ahi viene! -pronunció repentinamente su hermana girándose en dirección al lugar por donde acababa de venir.
-¡Por fin! -exclamó Kyousuke Tanaka imitando su acción.- ¿No me digas que te quedaste jugando con el gato?
Y ahí fue cuando el dueño de casa la vio. Por el caminito  de cemento directo a la mansión  venia  acercándose Reina Tanaka con un hermoso vestido blanco con vuelitos, y el cabello peinado con rulos que la hacían ver muy femenina y muy llamativa, pero lo que mas le llamó la atención a Ai, aparte de  verla ahí, era que llevaba a Queen en vuelta entre sus brazos, frotándole y lamiéndole la mejilla, igual a como hacia con él.
-Creo que los dos ya se conocen ¿no es cierto? –dijo la animada voz de su hermana-. ¿Estuvieron juntos en la fiesta del sábado?
Ante aquel comentario Ai bajó la cabeza y Reina miró al gato.
-Mikitty, no seas aguafiestas y les recuerdes momentos desagradables.
-Oh es cierto. Disculpen, pero la cosa es que se conocen ¿cierto?
Ninguno de los dos contestó ni se dirigió ni una mirada.
-Reina contesta. -sin embargo el señor Tanaka obligó a hija.
-Ha..hai.
-Muy bien ¿Ai-chan porque pusiste esa cara?
El chico seguía con la cabeza baja tratando de evitar el contacto visual con la chica. Se veía hermosa con esa apariencia y no estaba bien sentir este tipo de cosas hacia una chica como ella.
-Yo…no me pasa nada, estoy bien.
-¡Ah! –exclamó de pronto el señor Tanaka-. Ya sé, aunque el chico haya perdido la memoria los sentimientos no se olvidan, ¿no?
Le dio unos golpecitos en la espalda al muchacho y este enrojeció.
-Déjalo Kyo-chan. En todo caso Ai-chan, para que no queden mas dudas, te informo que Reina-chan es la hija de mi marido, esto quiere decir que es tu sobrina política.
Ai levantó la cabeza ¡¿Nani?!
-Parece que nadie te lo había dicho.
El chico negó con la cabeza enérgicamente.
-Bueno, si lo pensamos bien, no mucha gente lo sabe. Kyo-chan y yo, los dos somos personajes públicos de empresas corporativas bastante importantes, asi que como podrás comprender preferimos mantener nuestras vidas privadas en silencio.
-Así es.  Reina acércate, ven a saludar.
La chica pareció incomodarse por la petición de su padre y titubeó unos segundos, pero finalmente caminó en su dirección con paso lento.
-Ay, Reina-chan se ve hermosa con ese nuevo color de cabello ¿no crees, Ai-chan?
-Ha..Hai
-¿Ah? –se extrañó el padre de la chica-. Pero pensé que se lo había tinturado antes de tu accidente, ¿no me digas que pudiste ver esa atrocidad que tenia antes?
-Hai, es que…yo vi unas fotos.
-Ah~ oye chico, cuidado con andar viendo fotos raras de mi pequeña –le guiñó un ojo con complicidad.
-¡Papá!
Ai sintió deseos de salir corriendo y encerrarse en su habitación. ¡Por suerte le había ordenado a Arturo quemar ese celular!
-Ay, ¡Kyo-chan míralos! ¡los dos están sonrojados!
Movido por la curiosidad Ai levantó la vista para ver si lo que decía su hermana era verdad; sus ojos se encontraron por un segundo con la intensa mirada de ella.
-Ahm..Soy Tanaka Reina –pronunció la chica de pronto haciendo una reverencia.
-Yo…Takahashi Ai –contestó él, imitándola.
-¿Nani? Esperen esperen esperen, ¿Qué fue eso de yo soy Tanaka Reina y yo Takahashi Ai? ¿No dijeron que se conocían? ¿Y porque tanta distancia? Ni parece que fueran ustedes.
-Es verdad, y ya suelta ese gato Reina. Para algo tienes un centenar en casa.
-¿Señorita Miki?
Su hermana se volteó al oír su nombre. Era Arturo.
-Ya está listo y servido el almuerzo –les comunicó tan gentilmente como siempre.
Ai le dio mentalmente las gracias a su mayordomo por liberarlo de esa situación tan incomoda.
Miki y su esposo se adelantaron tomados de la mano, más tarde seguidos por Reina, que para sorpresa de Ai, no obedeció a su padre y continuó sosteniendo a la gata con decisión mientras esta permanecía de lo más cómoda y tranquila entre sus brazos.
Definitivamente la chica lucia muy diferente y no solo en lo físico, estaba muy callada y mucho mas tranquila que como la había visto las otras veces, aunque su tranquilidad  no significaba serenidad en lo absoluto. Tenía una expresión un tanto extraña en el rostro, algo similar a la amargura, quizás.
-Reina suelta ese gato y vete a lavar las manos ahora mismo.
Con esta segunda llamada de atención la chica ahora si que  obedeció. Soltó a Queen y desapareció de la vista. Lucía algo nerviosa.

-Bueno –Miki hizo una pausa en medio del almuerzo y se limpió la boca con la servilleta-. Yo te tenía una sorpresa, aunque en realidad son dos.
Ai la miro con interés y notó que estaba muy sonriente al igual que lo estaba su marido; en cambio Reina seguía comiendo con la vista pegada en su plato.
-La primera es que…¡vas a ser Tío!
-¿Ah? ¿Tío?
-Si, estoy embarazada de 3 meses.
El chico que fue tomado por sorpresa no sabia que decir, no sabía como debía sentirse.
-Fe…felicitaciones.
-Muchas gracias, con Kyo-chan tenemos todas las esperanzas puestas de que se tratará de un niño. Él tiene a Reina-chan, así que se muere por tener a su heredero varón.
Asintió comprensivamente. Tener un nuevo miembro en la familia era una muy buena noticia. Debería sonreír más.
-Asi me gusta, Ai-chan.
¡Iba a ser Tío! ¿Un bebe? ¿Alguna vez había cargado uno? No se acordaba.
-Bueno, y la segunda noticia tiene mas relación contigo.
-¿Si?
Reina dejó caer sus palillos de metal pesadamente sobre el plato.
-Gomen.
-Está bien. ¡Que linda es Kyo chan! Está nerviosa.
-Hai.
Ai se fijó en como el hombre  analizaba con la vista a su hija con detenimiento, arrugando un poco la frente.
-¿Le dices tú o le digo yo? –cuestionó Miki a su esposo.
-Si me permites –una confidente sonrisa volvió a inundar la cara de su cuñado.
-Claro, mi amor.
-Muy bien –el hombre dejó sus palillos a un lado y miró fijamente a su cuñado, quien no pudo evitar sentirse un tanto incomodo bajo esa intimidante mirada de la que algo había heredado su hija.- Ai-chan para empezar yo…
Arturo se presentó en el comedor.
-¿Qué sucede?
-El señorito tiene visita.
Reina dejó escapar un suspiro de alivio.
-¿Quiénes?
-Sus amigos de la escuela.
Los palillos volvieron a resbalar de las manos de la chica y una expresión de pánico se apoderó de su rostro.
 Continuará...

5 comentarios:

Patii_irori dijo...

kyaaaaaa esta muy bueno sigue sigue danii ;_; quiero ver que pasa en el que viene, aaaaaaa cuando sayumi se entere :O no se que pasará, continua :'(

kari de kamei dijo...

dani!!!!!!!!!1 como t atreves a dejar ahi el fic si muero sera tu culpa T.T
dios mio esta buenisimo!!!!!!
aunq jajaja sayumi no se salio con las suyas q se cree si eric es mio

y como t abia dixo amo a reina es mi maximo!!

seryni dijo...

DSAFASFASFSA WHAT?!! lo de la boda si era verdad? NUUU TOT
e_e espero que aplique eso de "la gente cambia" xq no quiero ver un Ai-chan golpeado por su mujer esposha :S

TOT Sayu.... chanchanchannnn podra superarlo?..... Eric-sama!!!!!! :3

Danymon e.e nop queria hacer esto pero... Si no subes cap pronto secuestrare a Reina y la alimentare a pan y agua hasta que vea en mi monitor "Seishun collection Cap13 árte 2" Do you entenderme?

*w* la espera valio la pena *w*

reina.kawai dijo...

tremendo el capitulo, que pasara despues, espero y gaki no se cabre cuando sepa que reina se casa con su mejor amigo, que pasara con mi reinita la tienen en una mala situacion.

Anónimo dijo...

OMG no puedo esperar para el siguiente capitulo cada vez esta mejor, han hecho un gran trabajo!! muchas gracias por su esfuerzo!

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