Seishun Collection Capitulo 15


Clasificación: R-0
Capitulo 15: Vida Escolar

El día lunes amaneció lloviendo. A todo el mundo le causó una gran impresión, ya que estaban a mediados de primavera y los  días habían estado siendo cada vez más calurosos. Pero el día de hoy Sayu y su hermana debieron sacar el paraguas del armario antes de correr hasta la limusina de Koharu que las esperaba en la puerta del edificio, al igual que todos los días.
El chofer les abrió la puerta y Sayu, que iba preparada para lo peor, se sintió aturdida cuando la chica la recibió con una sonrisa más radiante que es sol.
-¡Ohayoooo Shige Pinku, Pequeña Airi Pinku! ¡¿Cómo amanecieron las futuras reinas de la escuela?!
Nee ¿no se supone que debía de estar deprimida, prácticamente devastada, aún más con esta lluvia torrencial?
-Buenos Días Koharu-chan –la saludó Airi educadamente, mientras que su hermana escrutaba a su amiga concentradamente.
-¿Emocionada de volver a clases y encontrarte con tu hermoso noviecito? Jijiji
No podía entenderla.
-Etto…lo vi en las vacaciones, pero –su hermanita se puso como un tomatito- de ayer a hoy día lo he extrañado mucho. Y…¿Qué tal tu Koharu-chan?
Después de que esa tarde le empapó el vestido nuevo de tanto llorar…
-¿Yo? Pues nada. De regreso al matadero.
Ambas chicas rieron y prosiguieron con la conversación felizmente, Sayu no le quitó los ojos de encima durante todo el camino.
Al llegar a la escuela, las tres chicas se bajaron rápidamente del auto y echaron a correr con los paraguas dando chapuzones en el agua.
El clima en el establecimiento era un tanto más sombrío que de costumbre, Sayu no sabía si era por el clima o por lo ocurrido en aquella fatídica fiesta. De seguro, después de eso habían rodado muchas cabezas y esperaba que la de Tanaka Reina estuviera entre ellas, aunque…el otro día cuando habían chocado ella había tenido la decencia de disculparse….eso había sido demasiado extraño. De cualquier forma, no por eso había dejado de detestarla ni de desear su expulsión.
-¡Sayu-chan! ¡Koharu-chan!
Cuando iban subiendo las escaleras para ir al salón las interceptó Ai, iba vestido con su uniforme de la escuela totalmente empapado.
-¿Ai-chan? ¿Qué fue lo que te sucedió?
-Olvidé traer mi paraguas jeje –explicó rascándose la cabeza con inocencia.
-¡Baka! ¿No sabías que así puedes enfermarte? ¡Ve a ponerte otra cosa!
-¿Otra cosa? ¿Qué cosa?
Es cierto ¿que otra ropa iba a tener aparte del uniforme?
-¡Por lo menos quítate esa chaqueta!
-Hai hai, en cuanto llegue a mi sala –contestó regalándole una dulce sonrisa-. ¿Nos vemos después?
-¡Claro que si! –exclamó de pronto Koharu con inusitada alegría.
Ai la miró un tanto impresionado, probablemente porque tampoco se esperaba esta actitud; se despidió con la mano, y después salió corriendo hasta su sala.
-Nee Shige-Pinku ¿eres su novia o su madre? Hahaha
Y así riendo a carcajadas la acompañó a entrar a la clase.
Cuando llegaron  la encargada de la clase (una chica muy presumida  y de lo peor) les dijo que se realizaría una asamblea en el auditorio general, donde se informaría acerca de ciertos cambios que ocurrirían dentro de la Academia luego del penoso incidente de hace poco más de una semana.
En grupos o de manera individual los alumnos peregrinaron hacia el lugar y tomaron asiento en las costosas sillas del extenso salón. Sayu  prestó atención a su alrededor para ver si divisaba a alguno de sus amigos, pero para su gran desilusión, a la única que vio fue a Reina  en una esquina del salón con una cara de tres metros. Lamentablemente, seguía asistiendo a la academia. No obstante, se sorprendió  de verla sin sus imponentes y bobalicones secuaces, por el contrario, sentada a su lado estaba Mitsui Aika.
-¡Atención Alumnos!
Dirigió su vista de vuelta hasta el escenario, reconociendo aquella estridente y espeluznante voz perteneciente a la única y siempre temible, Nakazawa Sensei.
La mujer estaba ubicada en el podio tras el micrófono tan bien peinada y el semblante duro de siempre.
-Como todos tendrán el desagrado de recordar, hace poco más de una semana se vivió uno de los momentos más bochornosos que me ha tocado presenciar a mi y a mis colegas desde que formo parte de esta institución educativa–pronunció con voz clara y llena de desprecio-.  Las autoridades culparon a nuestro establecimiento y a nosotros, el cuerpo docente, por el vergonzoso y delictual comportamiento de unos cuantos mediocres alumnos que se atrevieron a armar ese infierno. Yo estaba realmente molesta ese día.
¿Y cuando no? La bruja Nakazawa, como era conocida entre los alumnos,  no te dejaba ni acomodarte en tu silla o incluso respirar, cuando ya te estaba llamando la atención. En clases de Historia, que era su especialidad, siempre  regañaba a todos los alumnos, y en muchas ocasiones llegó hasta expulsarlos de la sala.
Parecía tener especial aversión por Eric-kun, porque vivía ordenándole que se sentara bien, que se arreglara el uniforme, que se peinara el cabello o cualquier cosa que le parecía mal. Aunque había que admitir que el comportamiento de Eric no era de los mejores porque o se la pasaba cuchicheando con ellas, o durmiendo, o estirándose o riéndose solo, sin embargo los profesores en general parecían estar acostumbrados a ello y lo ignoraban, pero la bruja Nakazawa no, ella se ensañaba con él dejándolo en ridículo la mayoría de las veces.
Esta actitud tan mandona y antipática, Sayu la asociaba a que tenía síndrome de inspectora, aunque desde el otro día, de hecho, lo era. Claro que no había ni asumido su cargo cuando la mitad de los alumnos ya estaban presos.
-No me avergüenzo de admitir que fui yo quien llamó a la policía ¡bien merecido se lo tenían, grupo de vándalos!
Muchos alumnos se miraron impresionados, pero Sayu no lo estaba ni en lo más mínimo, esa noche ella era una de las pocas sobrias así que recordaba con claridad haber visto a la mujer “comandar” a las fuerzas policiales.
-Y que no les quepa ninguna duda que lo haría de nuevo si alguna vez ustedes volvieran  a presentar un  comportamiento tan reprochable como ese.

A pesar de que la señora no le caía muy bien, Sayu no podía encontrarse más de acuerdo con esa postura.
-¡Desprestigiaron el nombre de la academia, y el apellido de su director! –les gritó paseando su vista tratando de captar la atención de cada uno-. ¡Ahora él se encuentra en cama por su culpa! ¡No puede trabajar!
Y la mayor responsable de todo se encontraba cuchicheando con la hija del hombre que sus amigos habían agredido. ¡¿Cómo podía ser tan inhumana?!
-¡Date la vuelta inmediatamente Michishige, estoy hablando!
¡Ups! Obedeció en el acto.
-Como iba diciendo, son unos pésimos alumnos y den gracias a Dios que hoy se les permitió la entrada ¡buenos para nada!
Por su buen carácter, se notaba que los rumores acerca de su soltería eran todos verdad. Estaba de acuerdo con que era estúpido lo que hicieron, pero por ejemplo, ella no había hecho nada. No tenía porque estar escuchando los insultos de la señora ésta.
-El director Mitsui estará ausente al menos durante tres semanas más y me gustaría comunicarles que me ha dejado a mí en su lugar.
-¡¿EHHHHHHHHHHHHHHH?! –se escuchó general.
Ok, esto si que sería un infierno, pensó. ¡Estúpida Reina criminal!
-Y como primera medida, quiero que sepan que expulsé a la mayoría de los involucrados en el suceso, así que espero que a partir de ahora todos los que estuvieron cerca de vivir esta misma suerte estén conscientes de que la próxima vez que se repita algo así ¡ni siquiera las billeteras de sus papis los salvaran!
Y luego de informar más de que habría más vigilancia por parte de los profesores, anunció a un grupo de 10 hombres vestidos todos de negro que parecían sacados de una película de yakuzas.
-Para asegurarnos de que las cosas en este establecimiento funcionen como corresponden, le aconseje al director que se contratara a un cuerpo de seguridad para poner las cosas en orden.
Luego de dejar a todos los alumnos con la boca abierta por esta medida, dio por terminada la asamblea.
Se suponía que ahora Sayu y Koharu debían estar contentas por el hecho de que hubiera acabado la “interactiva asamblea”, pero la mala noticia era que ahora tenían clases de historia.
-¡Kusumi,  deja de mirar por la ventana que la clase es aquí!  ¡Michishige, tú deja de lanzar tantos suspiros! ¡Kamei… ¡¿Quién se cree ese vago que es para faltar a clases?!
Eso mismo le gustaría saber a Sayu.
-¡Michishige ¿Dónde rayos está tu novio?!
-¡¿Novio?!
La clase explotó en carcajadas.
-¡Silencio que no soy payaso para que se estén riendo! –la mujer la miró con sus ojos severos-. ¡Ya escuchaste ¿Dónde está?, Michishige!
-Ehmm –su lengua se trabó por el nerviosismo-. No… no tengo ni la menor idea, Sensei.
-¡Fuera de la sala por incompetente! ¡Tú también Kusumi!
-¡¿Nani?!
-¡Me molestan las niñas bonitas que vienen a lucirse a la escuela solo para buscar novio en lugar de prestar atención a los estudios! ¡Por eso!
Y, demostrando que no le importaba en lo más mínimo que estuviera pasado de moda y fuera en contra de los derechos humanos las puso a sostener cubetas en el pasillo.
-No es mi culpa que ella sea vieja y solterona y ningún hombre le preste atención. Se lo tiene bien merecido por amargada.
-Baja la vos Shige Pinku –su compañera apuntó a uno de esos escalofriantes guardias que vigilaba el pasillo-. Pueden oírte.
-¡Mou! -exclamó sacudiendo los brazos ya entumecidos de tanto rato sostener las cubetas llenas de agua-. Nee, Koharu-chan ¿y tu porque estás tan callada y responsable?
-¿Koharu?
-Si, generalmente nos quejamos juntas.
-Ella es la ley ahora y nunca nos ha querido.
-Ya ¿y? No me digas que no piensas decir nada al respecto.
-¿Para qué? –le sonrió dulcemente-. Se siente bien cargar estas cubetas.
Sayu se quedo sin habla. Aquí estaba la chica más extraña que jamás hubiera conocido.
Se acabó la clase y al fin fueron liberadas de su castigo.
-Itai~ -se quejó sobándose las muñecas.
-Espero que para la próxima dejen de distraerse y presten atención a la clase ¡¿entendido?!
-¡Hai!
-No te oí, Michishige.
-¡Hai, señora!
La mujer la cogió sorpresivamente por la corbata, tirándola hacia delante.
-¡Señorita, irrespetuosa!
-¡Go…Gomenasai!
Cuando ya estuvo segura de haber metido el miedo necesario a su alumna y luego de echarles miradas de muerte, la bruja se marchó al ritmo de sus tacones.
-Uff –soltó Sayu, arreglándose la corbata-. Insisto en que no soy la culpable de su desgracia.
Lo bueno fue que después tuvieron clases con Abe Sensei que era un ángel comparado con el demonio Nakazawa, así que las clases de literatura fueron muy tranquilas y agradables como siempre.
-¿Vamos  a comprar algo de comer, Koahru-chan? –le propuso a su amiga, cuando acababa la segunda clase, acostumbraba a darles hambre a esta hora de la mañana y aprovechaban de dar una vuelta por el campus.
-¡Gracias! Pero no tengo hambre.
-¿Eh?
-No tengo apetito, gracias.
-¿Qué?
Ahora esto si que resultaba extraño. ¡Koharu sin hambre! Pero si siempre se lo devoraba todo, o más bien, se lo devoraban todo.
-¿Te sientes bien? –le palpó la frente- A lo mejor te afectó la lluvia de esta mañana.
-¡Claro que no! –exclamó animada- La salud de Koharu es muy buena.
Hablando de salud y lluvia…
-Nee ¿y si vamos a visitar a Ai-chan? Quizás esté en el salón de recreación estudiantil con Gaki y con Ju…
Se detuvo, pero ya había hablado demasiado ¿Que más podía hacer?
-Con ¿Jun?
-Muchas gracias, pero no tengo ganas de salir del salón. Hace mucho frio.
¿Koharu con frio? ¡Mou! ¿Qué rayos  estaba pasado con ella?
-Pero no te preocupes, ve a verlo tú, Shige Pinku. De seguro tu proyecto de novio se muere de ganas de verte.
¿Pro…proyecto de novio?
-¿De qué estás hablando?
-Jijijiji quien sabe si esta todavía todo mojado y necesita de tu calor –se abrazó con expresión apasionada-. ¡Tu calor pasional!
-¡Baka! ¡¿q--- que tonterías estás diciendo?!
-Apresúrate o te lo va a quitar otra ¿Qué acaso no las viste cuando nos encontramos con el esta mañana?
-¿Ver? ¿ ver qué?
-¡Las cartas! Traía un montón de cartas en los bolsillos. Lo más sospechoso es que todas eran rosaditas y con miles de corazoncitos.
Los músculos se le contrajeron instantáneamente. ¡¿Cómo era eso que estaban cortejando a su Ai-chan?!
-Si fuera tú me apuraba, ahora que se cortó el cabello y lleva lentillas se ha vuelto todo un sex symbol. Quizás ya lo anden manoseando y todo.
-¡NOOOO! –exclamó involuntariamente poniéndose de pie-. Yo ¡Ya vuelvo!
Y salió disparada de la sala en dirección a ¿Dónde rayos quedaba el salón de Ai-chan? Nunca había estado ahí antes.
-Disculpe, señorita –un hombre alto vestido todo de negro la detuvo jalándola del brazo cuando bajaba la escalera-. No puede correr en los pasillos.
Sayu lo miró en estado de shock.
-A partir de hoy está prohibido.
¡Chotto matte! ¿Esto era una escuela o una prisión?
Lo peor era que ahora no tenia idea de cómo encontraría a Ai-chan ¿y si esas víboras lo estaba acosando como lo hicieron en la fiesta? ¡No era justo! Ella se había dado cuenta de lo apuesto que era mucho antes que ellas.
Si tan solo supiera donde se encontraba su sala ¡ah! Jun o Gaki tenían que saber. Esos dos estaban la mayoría del tiempo en el salón de recreación estudiantil.
Se devolvió sobre sus pasos y subió corriendo la escalera.
-¡No corra señorita!
Al diablo con los guardias ¡su Ai-chan estaba en peligro!
Llegó hasta el cuarto piso, aquel sitio era restringido para la mayoría de los alumnos, excepto para ella y los amigos de Gaki que tenían su autorización para invadir aquel lugar con camas, cocina, baño y todo de lujo, donde desafortunadamente vivió uno de los momentos más vergonzosos de su vida escolar con ese estúpido de Gaki, así que digamos que no le traía los mejores recuerdos.
Llamó a la puerta, de ella colgaba todavía ese ridículo letrero de advertencia que rezaba: “no molestar si no quieres morir triste y dolorosamente”
Cda vez que lo leía se hacía la misma pregunta ¿Qué sería lo que tenía ese Niigaki en la cabeza en lugar de cerebro? ¿Cemento?
¡Como lo detestaba! Especialmente después de que armó ese alboroto en la fiesta y el muy inepto se dejara besar por la sinvergüenza esa.
Antes podía decirse que le tenia cierto aprecio…no no no no, ¿respeto? ¡Jamás! No sabía como llamarle pero era un sentimiento de gratitud debido a que siempre se había preocupado por Ai y nunca lo había dejado solo durante toda su recuperación.
Sin embargo, era odioso, bruto, irrespetuoso y bailaba horrible. El otro día incluso hasta la pisó. Sayu jamás en la vida había conocido a ser más tieso y con menos ritmo que ese enano cachetón y gritón. Incluso, muchas veces se cuestionó seriamente que era lo que realmente veía la supuesta “reina de la escuela” en ese pelmazo con menos neuronas que una pulga  y que no sabia ni reconocer los sentimientos de su mejor amigo. Es decir, había que ser bien retrasado para no notar que Ai sentía algo mas que simpatía por la cara de gato esa.
Y dejemos ese “sentía” en tiempo pasado por favor.
-¡Niigaki no baka! –soltó y pisó el suelo bajo ella con rabia.
-¿Sayu-chan?
-¡Ai-chan! -se cubrió la boca y retrocedió poniéndose colorada- ¿Desde hace cuanto estás aquí?
-Mmm desde hace un rato, pero parecías un poco ensimismada.
¡Todo era culpa de esa porquería de Niigaki!
-¿Estás solo? –preguntó mientras ingresaba al salón. Estaba completamente vacío-. No pensé encontrarte aquí. No sabía si recordarías este lugar.
-No lo hago- admitió- yo sólo…ashuuu! –estornudó  sonoramente y se abrazó así mismo frotándose los brazos.
-¡Te dije que tenias que secarte bien! –le reprochó con preocupación-. Ven, acércate.
-Estoy bien, no tienes que preocupa—
-Ven aquí te dije.
El chico obedeció con rostro culpable.
-¡Ai-chan! ¡Tu ropa aún esta húmeda! –le tocó la frente-. ¡Dios mío, estás ardiendo en fiebre!
-¿En serio? Pero si yo me siento bien, lo juro.
-¡Estas pálido y estabas estornudando! ¿Cómo que te sientes bien?
La chica escrutó el lugar. Estaba rodeada por camas y un poco más allá. Junto a la cocina, había una lavadora y secadora de ropa.
-Sayu no te preocupes, de verdad estoy bi--¡achuuu!
-Si, como no. Quítate la ropa, la voy a secar.
-¿Qué haga que? –el chico la miró con los ojos muy abiertos.
-¡Quítatela! –tomó la solapa humedecida de su chaqueta.
-No ¡espera! No..Sayu!
Pero la chica no escuchó y se la quitó. ¡El muy bruto estaba todo mojado y creía que a ella le iba a importar sacarle la ropa!...
Estaba colorada hasta las orejas y sus dedos temblaban como locos cuando comenzó a desabotonarle la camisa.
-Sayu, yo lo hago –le dijo colocando sus dedos sobre los suyos, aparatandolos delicadamente.
La chica se quedó sin habla, mirándolo totalmente ensimismada.
El chico siguió con la tarea que ella comenzó y se desabotonó toda la camisa, para, seguidamente, quitársela completamente.
Lo miró de reojo, era un poco flaco y pequeño, pero tenía unos brazos gruesos y un tanto musculosos que hicieron erizarse cada uno de los bellos de su juvenil  cuerpo.
Estaba demasiado concentrada admirando su torso que ignoraba que el rostro del chico estaba igual o más encendido que el de ella.
En su detallada observación y cuando el chico le dio la espalda para dejar la ropa sobre la silla se fijó en la cantidad de rasguños y una fea cicatriz que cruzaba gran parte de su espalda.
-Ya está.
-Etto, lo pantalones también.
-¡¿Nani?!
Lo admitía, se moría por mirar ahí también.
-También están mojados, no te preocupes, puedes meterte a la cama y esperas a que estén secos.
-Pe…pero Sayu.
-Me doy la vuelta, ¿ok? Luego te metes a la cama. No veré nada.
El muchacho asintió aliviado y Sayu se giró haciendo un puchero. ¿Por qué tenia que ser tan educada y considerada? Si no lo fuera podría haberle mirado las piernas.
Escuchó como se quitaba las zapatillas, el tintineo del cinturón y luego el de la tela caer, mezclado con el ¿de la cadena del baño?  Seguidamente y sin que Sayu tuviera tiempo de reaccionar se abrió una puerta de golpe.
-¡Uff! Al fin Ai-chan, vaya que se demoro en salir mi desayu--
Sayu se tropezó de frente con Gaki que para empeorar las cosas traía el pantalón a medio abrir.
-¡TÚ! –exclamó apuntando a ella y a su amigo semidesnudo temblando de pies a cabeza-.¡Ai-chan!
Los pantalones del chico cayeron. La puerta de entrada se abrió.
-Onii-chan, vine a vert-
La pobre e inocente Mitsui Aika se puso pálida como el papel cuando luego de abrir la puerta se encontró con Sayu junto a dos hombres, ambos con los pantalones abajo.

6 comentarios:

Seryni dijo...

QUE DEMONIOS LE PASA AL MUNDO? D: GAKI BURRO!!!! XQ NO SE QUEDO SIN PAPEL EN EL BAÑO Y DEJABA QUE AI ACABARA DE QUITARSE LA ROPA? D:< ¬¬ ahora Mitsi va a pensar que Sayu staba en una especie de película PornoMusume XO

kari de kamei dijo...

ehhhhhhhhhhhhh o.o dios eso quedo bueno no paraba de reir jajajaja
ya quiero leer mas please!!!!

Day Kusu dijo...

GAKI!!! XQ NOSE ROMPIO EL PICAPORTE DE LA PUERTA!...pobre mitsui, creo que despues de esto no va a ser la misma jajaja.......
ahora...para cuando la continuacion *-*......esta genial!

Neko Mioko dijo...

No pensé que actualizarías tan rápido, yay!! *O*

Oww pobre Koharu-chan :< Nakazawa me dio miedo e___e la agarro contra Sayu temo por ella ahora xDUu el final D: eso es lo que llamo estar en el lugar equivocado en el momento equivocado oAo pero me dio risa, Aika quedara traumatizada lol

Esperare pacientemente continuacion ewe

Patii_irori dijo...

HAHAHAHAHAHAHAHAHA aika lo que va a pensar es que sayu es una golosa, se besa con eric, y aparte entra y esta gaki y Ai-kun semidesnudo xD

Danii Kaulitz dijo...

yay! estuve leyendo esta Fic durante dos dias seguidos <3 hasta que llegue a este capitulo, Dios quen es la maravillosa escritora, merece un premio... bueno merecerias un premio si exitiera KameShige, no no no no quiero TakaShige, me rehuso hehe xd, y que tienes en contra de Gaki yo la amo <3 hehe y en esta fic Lo amooo es una belleza con Ai-chan, preferiria un TakaGaki, hehe pero no quiero que sea Yaoi! NO! hehe aww amo al chico Tortuga, Kame-sama <3 lo quiero para Sayu...
de nuevo digo que maravillosa escritora en serio ame esta fic creo que es mi primera favorita... ok ya no escribo mas hehe xd ya me pase..
ahh una cosa mas
QUIERO KAMESHIGE

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