Blancas mentiras (Cap.4)

Muchisimas gracias a Nicko por ofrecerse a traducir Blancas Mentiras,ahora si podemos proseguir XD por que realmente amo este fan fic!!
Clasificacion:R-0

La primera semana de Ai pasó rápido, y bastante pronto eran las 5:00 del viernes.

~~~

Ai estaba saliendo por la puerta del edificio cuando su teléfono sonó.

“¿Hola?”

“Hey, Ai, nos encontraremos a las 7:30, ¿te parece bien?”

“Me parece perfecto, te veo entonces, Risa.”

Ai estaba aturdida, deseando volver a casa. Después de de refrescarse, Ai abrió su armario, ya había elegido un conjunto en su cabeza; un vestido rojo de seda, y un chal de punto. Se recogió el pelo en un moño apretado, se puso un par de pendientes negros, se metió en los zapatos y rápidamente se apresuró a salir por la puerta. Cogió su teléfono móvil del bolso y miró la hora, eran las 6:45. Ai tomó un taxi, le dio la dirección y se fueron, metiéndose dentro y fuera del tráfico. Llegó en menos de veinte minutos.

Ai abrió la puerta del restaurante; la atmósfera era cálida y acogedora. Las luces estaban casi apagadas, y Ai encontró un problema para buscar a Risa. Después de buscarla un momento, la encontró riendo con otros tres hombres que iban en trajes de negocios. Ai respiró hondo y despacio se acercó a la mesa, se corazón palpitando fuera de su pecho. Risa, en el medio de la conversación, miró hacia Ai, quedándose con la boca abierta, y sus ojos abriéndose hasta el tamaño de unos platillos. Sintió mariposas mientras Risa la miraba lascivamente. Ai se ruborizó cuando Risa la presentó a los hombres que estaban alrededor de la mesa. Risa hizo un gesto a Ai para que se sentara a su lado, y lo hizo. “Risa no nos dijo que había contratado a una editora tan bonita.” El hombre más mayor del centro dijo. Ai sacudió la cabeza en desacuerdo.

“No, no, no lo soy, pero gracias.”

“Tuvimos suerte en encontrarla, es la mayor editora que Fruits Magazine ha tenido nunca, y sólo ha estado allí una semana.” Risa dijo mientras suavemente apretaba el brazo de Ai.

Entonces uno de los hombres de dio cuenta de que la camarera se acercaba a la mesa, y sacudió la mano para captar su atención.

“¡Sake para todos, por favor!” Dijo con una voz jovial.

“¿Estás intentando emborracharnos?” Risa estrechó los ojos, pero con una sonrisa. Ai susurró, inclinándose hacia Risa.

“No puedo beber mucho esta noche.”

“No te preocupes, estos tipos se acabarán bebiendo la mayor parte del sake de todas formas.” Risa dijo en voz baja. Un de los hombres derramó el sake para todos y alzó su vaso para brindar.

“¡Por Ai Takahashi, La nueva editora de Fruits Magazine!” Ai, Risa y el resto alzaron sus vasos e hicieron el brindis.

~~~

Dos horas, y cuatro botellas de sake después, Ai se sentía mareada. Los hombres habían bebido sin parar, y estaban tirados encima de la mesa. Risa era la que mejor estaba.

“¿Estás bien?” Sus palabras parecían lejanas.

“S-sí…no.” Ai dijo mientras asentía y después sacudía la cabeza en de cualquier manera.

“Ok, vámonos a casa.” Risa la ayudó a levantarse de su silla, poniendo el brazo de Ai sobre su hombro mientras ella se aferraba a su cintura.

“Lo siento; no soy muy buena bebiendo.” Ai dijo, casi hablando en la oreja de Risa.

“No, no, no pasa nada.” Risa dijo sentando a Ai en un banco y colocándose a su lado. Risa sacó su teléfono y llamó a un taxi para que las recogiera.

“El taxi estará aquí en un rato.” Ai tembló ligeramente. Risa puso su brazo a su alrededor, restregando el brazo de Ai para calentarla. Sintiendo sueño, Ai apoyó la cabeza en el hombro de Risa, murmurando incoherentemente. “Me gustas Risa. Eres tan guapa.” Dijo mirando al perfil Risa, y después dejando caer su cabeza otra vez en su hombro. Risa tan solo sonrió, abrazando a Ai.

Risa no estaba segura de dónde Ai vivía, así que dijo al conductor que las llevara a su casa en lugar de eso. Ai estaba roncando en el asiento de atrás, con la boca completamente abierta. El conductor llegó a su destino y paró. Risa sacó a Ai de su asiento y pagó al conductor, dándole una propina. “Que tenga una buena noche, señora.” El conductor dijo y se marchó. Después de un poco de esfuerzo, Risa metió a Ai en el apartamento y la dejó en el sofá.

“¿Dónde estoy?” De repente Ai estaba completamente despierta.

“Estamos en mi casa. No sabía dónde vivías y no quería molestarte.”

“Oh, ok. ¿Tienes agua? Tengo la garganta seca.” Ai preguntó mientras se frotaba la garganta.

“Claro, ahora mismo la traigo.” Ai se agachó, para quitarse los tacones. El apartamento de Risa era enorme. El suelo de Madera clara cubría todo el sitio. Las paredes eran blancas con poca decoración. En la esquina de la sala de estar había un gran jarrón con forma de tubo que tenía tres barras de bambú.

Los únicos muebles que había eran un gran sofá blanco, y una larga mesa de café con tres velas en su superficie.

“Tu agua.” Risa dijo mientras ponía el vaso en la mano de Ai.

“Gracias.” Ai rápidamente se bebió todo el contenido del vaso. “Mucho mejor, gracias.” Ella sonrió.

“Tu apartamento está muy bien.” Ai dijo mirando a su alrededor.

“Gracias, compré este lugar hace un mes.” Risa dijo pasando sus dedos sobre la mesa de café.

Un silencio incómodo creció entre ellas. “No dije nada antes… ¿verdad?” Ai dijo, recordando sus palabras cuando estaba borracha.

“No, nada en absoluto.” Risa dijo, sacudiendo la cabeza. “Escucha Ai, quería decirte lo maravillosa que estabas esta noche.”

“Gracias, igualmente.” Ai dijo, mirando a Risa rápidamente, tocando el tejido de sus vestido con los dedos.

Risa se acercó a ella para acariciar un trozo de pelo que se había caído, y lo colocó tras la oreja de Ai. Su mano se movió, acariciando ligeramente la mejilla de Ai . “De verdad que estás preciosa, Ai.” Ella susurró, mientras se inclinaba para recibir un beso.

Ai se quedó paralizada por un momento, pero se relajó rápidamente, empujando a Risa para que cayera sobre el sofá. Risa sonrió astutamente. “Uh, uh” y, en lugar de eso, fue ella la que empujó a Ai, sentándose sobre su cintura. Ai se levantó un poco, pasando ligeramente sus dedos por el pelo de Risa, y acercándola. Risa pasó los dedos sobre la clavícula de Ai, tirando del tirante de su vestido.

De repente Ai se apartó, con la respiración irregular. “Um, no me encuentro muy bien.” Se empezó a sentir mareada, su cabeza dando vueltas.

Risa frunció el ceño en un pequeño momento de decepción. “Ok, será mejor que descanses.” Risa se sentó, cogió una manta del sofá y tapó a Ai. “Buenas noches.” Susurró, besando a Ai ligeramente en la frente. Ai ya se había dormido.

La mañana llegó. Ai se estiró lentamente, sonriendo. Ella abrió los ojos sin reconozer dónde estaba.

Ai se sentó rápidamente. “¿Dónde estoy?” Dijo entrando en pánico.

“No te preocupes, estás bien.” Risa gritó desde la cocina, ella estaba bebiendo café de una taza enorme y leyendo un libro.

Ai se levantó, echándose las manos a la cabeza. “¿Qué pasó anoche? No hicimos…”

“Oh, no, no pasó nada.” Risa dijo sacudiendo la cabeza. Ai asintió, sintiéndose un poco aliviada. Se dió cuenta de que todavía llevaba la misma ropa, y de que su maquillaje se había emborronado. Ai se levantó para mirar al reflejo del espejo que había cerca del sofá.

“¡Dios, parezco un payaso!” Dijo, poniéndose las manos en las mejillas en incredulidad. Risa se levantó y se acercó a ella, poniendo sus brazos alrededor de la cintura de Ai, apoyando su cabeza en su hombro.

“Estás preciosa.”

Las mejillas de Ai se volvieron rojo carmesí, sonriendo tímidamente.

“Um, ¿te parece bien que use tu ducha?”

“Claro, es toda tuya.” Risa sonrió. “Deja que te enseñe dónde está todo.”

Fueron al baño de Risa. “Toma, tenemos casi la misma talla, puedes ponerte esto.” Risa la dio un par de pantalones de deporte blancos, y una sudadera rosa. “También tengo un par de pantuflas de sobra si la quieres.” “Gracias.” Ai sonrió.

“Ok, si necesitas cualquier cosa, tan sólo grita.” Risa dijo mientras cerraba la puerta del baño.

Poco después, Ai volvió a la cocina. Risa estaba sentada en una silla, con las rodillas en la barbilla y leyendo. Ai la miró mientras se acercaba. Las cejas de Risa estaban surcadas en profunda concentración. “Debe de ser un buen libro.” pensó. El ruido de las zapatillas de Ai hizo que Risa la mirara. Ella sonrió brillantemente. “¿Acaso no estás adorable?”

“Estoy encantada de que valieran." Ai tiró ligeramente de la sudadera. “Aprecio que me dejaras esto.”

“Cuando quieras.” Risa dijo mientras cerraba le libro. Se levantó de la silla. “Es sábado, el tiempo está genial. Deberíamos hacer algo.”

Ai inclinó su cabeza dubitativamente. “¿Como qué?”

“Hmm… Estaba pensando en un picnic en el parque, ¿suena bien?” Ai no había ido de picnic desde que era joven.

“¡Sí! ¡Suena genial!”

“Bien, Tengo una cesta de picnic que quiero usar.” La sacó de la despensa. “La compré de rebajas y todavía no la he estrenado....Ok, vamos a ver el qué llevar.” Risa pensó en voz alta.

“Ah, ya sé. ¿Te gusta el soba frío?”
“Me encanta.” Ai dijo con una sonrisa brillante.

“Bien, podemos llevar eso... ¿Qué más?"

Risa estaba agitada en la cocina, abriendo y cerrando armarios, cogiendo cosas de la nevera. Todo estaba preparado en la mesa; muchas verduras, arroz y atún preparado para comer.

Ai se quedó boquiabierta. “¡Wow! Tenemos suficiente para una armada.”

En poco tiempo estaban ocupadas cortando las verduras, e hirviéndolas. Ai se apartó el pelo de la cara.

“Ah, tienes algo…“ Risa se acercó para quitárselo. Su mano se acercó mientras miraba profundamente a los ojos de Ai. Risa se incline despacio. Ai se dio la vuelta para dar cara a Risa, echando el cuchillo en la mesa. Risa cogió a Ai por la espalda y la acercó. Ai incline la cabeza para encontrarse con los labios de Risa. Sintiéndolos cerca, Ai cerró la separación que había entre ellas. Risa cogió la mejillas de Ai y después acarició su pelo. Su respiración haciéndose más irregular mientras Risa se acercaba a la base del cuello de Ai. Ésta sonrió, mientras se moría el labio. De repente, un silbido se escuchó.

Se separaron rápidamente y Risa apagó los fogones. “Supongo que deberíamos prestar más atención a las verduras.” Ai dijo, señalándolos, con la cara sonrojada.

Risa rió. “¡Eres una distracción muy grande, Ai!”
.......

“Ok, hecho.” Risa brilló orgullosamente mientras miraba su producción. Lo metieron todo en la cesta de picnic y se dirigieron hacia la puerta.. “Hay un parque cerca, no necesitamos una taxi esta vez.”

“Bien, el día está estupendo; No me gustaría desperdiciarlo por coger un coche.” Ai dijo, cogiendo del brazo a Risa.

Llegaron al parque, un parquet muy abarrotado, pero consiguieron encontrar un pequeño rincón dónde no había nadie alrededor. Risa extendió la manta en el suelo y Ai puso la cesta encima, y la abrió. Risa dio a Ai una pequeña caja, que tenía salmón crudo, arroz y verduras cocidas. Pronto, se lo habían comido todo.

Risa se apoyó en los brazos de Ai. “Ah, somos un grupo genial de cocina, ¿verdad, Ai?”

“Mientras no haya muchas “distracciones” entonces sí, lo somos ciertamente.” Ai sonrió.

Risa limpió todo y apartó la cesta, entonces se tumbó. Dio una palmada en el hueco que había a su lado; Ai hizo lo mismo y se acurrucó contra el cuerpo de Risa. Ai apoyó la cabeza en el brazo de Risa mientras ella le acariciaba el pelo. Ai se sintió relajada, sintió a sus párpados volverse más pesada. Se quedó dormida.

Pronto, el sonido de niños riendo despertó a Ai. Giró la cabeza, dándose cuenta de que Risa se había dormido también. Ai estudió la cara dormida de Risa, pasando sus dedos por encima de su nariz y de su boca, haciendo a Risa sonreír.

“Hey, dormilona.” Ai dijo mientras Risa abría los ojos despacio.

“Hey, tú.” Risa dijo adormilada.

“¿Lista para irnos?” Ai se sentó, cogiendo la cesta de picnic mientras Risa se estrechaba. Lo recogieron todo, y anduvieron cogidas del brazo hacia la salida del parque.

Las chicas anduvieron despacio pos la acera. “Oye, nunca me has dicho cuántos años tienes, Risa.” Ai sabía que tenían casi la misma edad, pero estando en su posición, tenía que ser mayor que ella.”

“Veintiuno.” Risa contestó.

“¿¡¿Veintiuno?!? ¿Y eres directora de la oficina?” Ai se quedó boquiabierta en shock.

“Mi padre es vicepresidente de Fruits Magazine. Quería que trabajara allí, así que me consiguió un trabajo de limpiadora nada más salir del colegio.” Risa dijo, mirando a su alrededor.

“Oh, wow, qué suerte. Ya un trabajo preparado y esperando.” Ai dijo mirando a Risa, sus ojos cerrándose por la luz del sol.

“En realidad no, no es lo que quería hacer en un principio, quería encontrar un trabajo yo sola, hacerme mi propio camino, pero bueno, estoy encantada de tenerlo.” Risa dijo, girando su cabeza, encontrándose con la cara de Ai. De repente, Ai escuchó un ruido que provenía de detrás de un árbol; una cabeza se asomó, tomándolas fotos. Ai tiró del brazo de Risa. “Risa, mira… ¿está alguien mirándonos?”

Risa se paró, y miró. “Nah, probablemente sean niños jugando al escondite.” Dijo, encogiéndose de hombros.

Ai, dudosa, miró otra vez, no había nadie allí. “¿Crees que es salvo que nos vean en público? Qué pasa si nos ven, podríamos perder nuestros trabajos. “Ai dijo cruzando los brazos, sintiendo frío.

“¿Quién va a saber que estamos aquí, Ai? ¿Crees que mi padre mandaría espías para controlarnos?” Risa dijo riendo, poniendo un brazo sobre los hombros de Ai. “No pasa nada, Ai, no te preocupes.” Dijo, mirando hacia atrás.

2 comentarios:

Lovely ♥ dijo...

DEBE SER JUNJUN!!!! quiere arruinar el bello takagaki e.e quiero kariente *0*!!! me encanta x3 ♥

Tami dijo...

Uhy!!!! ciertooo arruinando grrrr
pero Takagaki!!!!! lo aMooooooooooooo *3*
e.e esta bueno................xD

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