yo soy ai
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Blancas Mentiras (Cap.14 pte 2 FINAL)

Blancas Mentiras, FINAL
Traduccion by:Nicko (¡¡¡gracias por todo chico!!!)
Clasificasion:R-0


Podía oír la rápida y dificultosa respiración de los pulmones de Risa, saliendo en pequeños jadeos. Ai sintió su cabeza dándole vueltas, y a sus ojos cerrándose. No podía luchar más, se estaba derrumbando. Ai quedó inconsciente, tumbándose al lado de Risa.
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Ai se encontró andando por la playa con Risa. La templada brisa despeinándola el pelo. Andaban despacio, cogidas de la mano. Ai se dio la vuelta para mirar a Risa. “Te quiero, Risa." Dijo. Risa sonrió cálidamente y sus ojos brillaron. Abrió la boca para responder, pero ninguna palabra le salió. Se atragantó, sus manos rodearon su garganta. Se cayó, tirándose sobre la arena con un sonido sordo. Ai corrió hacia ella, apartándole las manos de la garganta. Risa empezó a convulsionarse incontroladamente y de repente sus ojos se fueron hacia la parte de atrás de su cabeza.

"¡¡Risa!!"

Ai se despertó. Estaba cubierta en sudor. Tomando un momento para calmarse, miró a los desconocidos alrededores de la habitación en la que se encontraba. Estaba tumbada en una pequeña cama, pegada a unos monitores, y a una vía intravenosa. Se sentó. Un dolor agudo apareció en el lado derecho de su cuerpo, originado desde su hombro. Lo tocó, y sintió que todo su hombro derecho había sido vendado, y que su brazo estaba en un cabestrillo. Su primer pensamiento fue Risa, ¿había sobrevivido? Su corazón empezó a palpitar, y el pánico se apoderó de ella. Vio que la puerta se abría y una enfermera entró.

"Oh, está despierta. ¿Cómo se siente?”

"Viviré." Ai dijo, su garganta parecía una lija.

"Necesita algún medicamento para el dolor, o..."

“¿Lo ha conseguido?" Ai interrumpió.

"¿Quién?" La enfermera preguntó.

"Risa, Risa Niigaki."

"Por qué no lo ve usted misma, Srta. Takahashi. Está aquí mismo.” La enfermera sonrió y señaló a la derecha de Ai. Risa estaba durmiendo pacíficamente, y su estómago estaba vendado. "Ha tenido suerte, casi la perdemos unas cuantas veces."

"¿Puedo verla?"

"Claro. Deje que la quite este monitor. Déjeme saber si necesita algo, Srta. Takahashi." La enfermera se fue de la habitación, dejando a Ai sola con Risa.

Ai se sentó despacio. Encontró ligeramente difícil el andar. Anduvo hacia la cama de Risa, y tomó su mano.

"Lo siento tanto, Risa." Susurró, acariciando el pelo de Risa para apartárselo de la cara. Su piel estaba bastante fría. Ai llevó una silla hasta el lado de la cama de Risa, y se sentó. Escuchó el rítmico sonido del monitor de Risa, y miro su calmada y durmiente cara, con sus párpados moviéndose, probablemente por lo que estaba soñando.

Los párpados de Ai empezaron a pesar más, pero luchó por mantenerse despierta. Su cabeza se balanceaba de un lado para otro, mientras se dormía. Finalmente se colocó de manera que su cabeza descansaba en el hombro de Risa. Y rápidamente se durmió.
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Ai había dormido unas horas cuando sintió un apretón en su mano. Risa se movía en la cama y vio a Ai sonriéndola algo adormilada.

"Ai... ¿qué ha pasado?" Tenía la cabeza vagando. No podía concentrarse. Risa intentó sentarse, pero las nauseas se lo impidieron.

"Te han disparado, Risa. ¿Te acuerdas?"

Risa cerró los ojos, recordando lo que había pasado. Su mente estaba compuesta por imágenes variadas.

"Recuerdo haber cerrado los ojos. Vi a Eiko. Estaba feliz y sonriendo. Corrí hacia ella, pero me paró. ‘No estás lista aún. Vuelve con ella.’ me dijo. Vi tu cara. No quería dejarte. Quería vivir. Vivir el resto de mi vida contigo."

Los ojos de Risa se inundaron en lágrimas. Miró a Ai, tenía la cara roja y lloraba.

"Te quiero tanto, Ai. No quiero dejarte." Ai se acercó, para besar suavemente a Risa.

"Yo también te quiero." Susurró.

Epílogo:

Dos semanas pasaron y Ai salió del hospital. Risa se quedó otra semana, para asegurarse de que se recuperaría totalmente. Los periódicos estaban llenos de artículos sobre los hechos que habían ocurrido tres semanas atrás en Japan Publications Inc.

El presidente se retiró de repente. Se lo dejó todo a su hija, Risa Niigaki. Ahora era la presidenta más joven de la historia de una revista. Reina Tanaka fue acusada por intento de asesinato y sentenciada a pasar la vida en prisión, sin oportunidad de libertad condicional. Li Chun fue condecorada con una medalla y un certificado por su coraje y sacrificio propio por el primer ministro de Japón.

Risa y Ai se tomaron tres meses de vacaciones. Ai se había mudado con Risa y compraron un perro, llamándolo JunJun después de que la JunJun original las salvara de una muerte segura. Una vez que todo volvía a la normalidad, se tomaron unas merecidas vacaciones en Grecia.

"Ah, esto es lo que necesitaba." Risa dijo, respirando profundamente. Su estómago fue sanado, pero todavía tenía una pequeña cicatriz justo encima del ombligo. Ai tomó la mano de Risa mientras andaban relajadamente en la playa de la Isla de Milo.

"Lo que AMBAS necesitábamos." Ai añadió.

El sol empezaba a ponerse, y ellas encontraron dos sillas de playa vacías y se sentaron.

"Las puestas de sol aquí son increíbles. Parece que el cielo y el horizonte se vuelven uno." Risa dijo, mirando a lo lejos.

Ai miró a Risa.

"¿Qué?" Risa la miró de reojo.

"Te quiero, ¿sabes?" Ai dijo, dándole al hombro de Risa. Ésta sonrió, y le dio a Ai un pequeño, pero afectuoso, beso en la mejilla. Ambas se tumbaron, mirando la puesta del sol hasta que éste fue tragado por el océano.

Fin.

Blancas mentiras (Cap 14 FINAL pt.1)

Blancas Mentiras, esta por llegar a su final , este es el ultimo capitulo el cual esta dividido en dos partes, la segunda la pondre mañana, quiero agradecer ante todo a nicko quien amablemente nos tradujo este fan fic, gracias por tomarte el tiempo y bueno espero que pronto trabajes con nosotros en algun otro fan fic. Saludos y esperamos sus comentarios.
Traduccion by:Nicko
Clasificasion:R-0


Los ojos de Risa se ensancharon mientras se aferraba al brazo de Reina. Reina se separó de ella, y Risa cayó al suelo. Ai miró en incredulidad, mientras Risa estaba tumbada en el suelo agarrándose el estómago. Intentó correr hacia Risa, pero Reina la paró. "No lo creo, Ai." Empuñó la pistola fijamente, apuntando hacia la cara de Ai.

"¡No puedo ver a Risa morir! ¡Tengo que ayudarla!"

Risa se tumbó en el suelo gimiendo escandalosamente, mientras un charco de sangre la rodeaba. Ai no se podía mover, y la miró desesperada. "Muévete un poco, y acabarás en la misma posición en la que está ella." Ai no dejaría que las palabras de Risa desparecieran. Pasó al lado de Reina, y cayó al suelo. Otro disparo resonó en las paredes de la oficina. Ai sintió un dolor agudo en el hombro derecho tan pronto como cayó al suelo. Se tocó el hombro con la otra mano y sintió algo templado y pegajoso. Ai había sido disparada, la bala había penetrado profundamente su hombro.

Ai presiono inmediatamente el estómago de Risa, para intentar parar la hemorragia.

"te han disparado, Ai."

"No pasa nada. Estaré bien." Ai luchó contra un momento de mareo mientras se concentraba en Risa.

"Ahora parece que las dos estaran muertas." Reina rió, rascándose la cabeza con la parte de atrás de la pistola.

Ai miró a Reina, dándose cuenta de que JunJun estaba tras ella. JunJun abordó a Reina por detrás, tirándose al suelo. A Reina se le cayó la pistola mientra caía. "¡¡Apártate de mí!!" Reina gritó, pero JunJun no se movió. Miró a Ai y a Risa. "He llamado a la policía, estarán aquí pronto.” Reina seguía retorciéndose bajo JunJun.

Risa sonrió. "Parece que nos hemos metido en un buen lío, ¿verdad?" Intentó sonar optimista a pesar del dolor que estaba pasando

"Sí, pero no pasará nada, estaremos bien." Ai dijo, con lágrimas empezando a formarse.

La cara de Risa se había vuelto pálida, Ai entró en pánico. "¡No quiero morir!" Se estaba empezando a agotar. "Sólo mírame, Risa. Estarás bien." Ai cogió su cara, secándola las lágrimas.

Risa se esforzó para mantenerse concentrada en la cara de Ai, sus ojos empezaron a cerrarse. "¡¡Risa!! ¡¡Quédate conmigo!!"

Ai acercó su cara a la de Risa, empezando a llorar. "Por favor no te mueras Risa... Te quiero..."

Blancas Mentiras (Cap.13)

Blancas Mentiras
Capítulo 13 Traduccion by:Nicko n.n
Clasificasion:R-0

A Ai se le calló el maquillaje, tirando todo su contenido por el suelo. "No sé de qué me hablas." Dijo rápidamente, dándose la vuelta para marcharse. JunJun la tomó por la muñeca. Ai la miró perpleja. "¿¡Qué haces?!" Gritó.

"¡Espera!" Ai tiró de su mano para apartarse de la empuñadura de JunJun, y salió corriendo de la habitación. Prácticamente se calló encima de Reina.

"¡Reina!" Gritó. "¡JunJun está diciendo cosas raras! Dice que sabe algo sobre mí y Risa. ¡No hay nada entre nosotras!" Su mente estaba frenética. ¿Había sido capaz de mantener su relación en secreto? La expresión de Reina era ilegible.
"Creo que todo el mundo lo sabe, Ai." Dijo fijándose en la cara de Ai, con sus ojos penetrándola.

"¿Qué?” dijo Ai, en un tono inaudible.

Se dio la vuelta. Reina caminó hacia ella, tenía algo a sus espaldas.

"¿Qué pasa, Reina? ¡Me estás asustando!”

"Mira, te he traído algo. Creo que lo encontrarás muy interesante."

Reina tiró un paquete de fotos al suelo. Se separaron, cayendo por todos los lados. Ai las observó, en lo que parecía cámara lenta. Se agachó, tomando una. Era de ella y Risa en el parque, durmiendo abrazadas.

"¿De dónde las has sacado?" Preguntó, mirando a Reina.

"¿No te has sentido observada, Ai?" Reina preguntó, inclinando su cabeza a un lado.

"¿Tú…? ¿Eras tú?" Ai preguntó débilmente.

"¡Bingo!" Reina levantó un dedo. Ai se dio la vuelta para correr. "¡Ah! ¿A dónde crees que vas?”

Ai paró. Vio en el reflejo de la pantalla del ordenador que Reina había sacado una pequeña pistola que apuntaba directamente a su espalda. "Buena chica, ahora date la vuelta y ven hacia aquí." Ai levantó sus manos, y anduvo hacia ella. Con lágrimas cayéndole por la cara.

"Esto es una locura, Reina. ¿Por qué haces esto?" Reina suspiró dramáticamente.

"Porque, Ai, tu pequeña novia mató a mi hermana. No merece ser feliz."

"Eso fue un accidente. Fue atrop…"

"¡¡No lo digas!! ¡Fue asesinada, Ai! ¡Risa la mató!"

Ai tembló incontrolablemente, preparada para desmayarse en cualquier momento.

"Risa no mató a tu hermana. Nunca lo haría… ella la quería." Reina se mofó. "No conoces mucho a Risa, ¿verdad? Risa usó a mi hermana. Primero se divirtió con ella, y después iba a dejarla."

"Eso no lo sabes." Ai dijo, mirando a Reina a los ojos brevemente.

"Eiko me llamó y me lo dijo. Dijo que Risa apenas la decía que la quería, y que siempre pedía sexo."

"Risa no es así."

Reina se tapó los oídos.

"¡¡Deja de decir eso!! ¡Mi hermana está muerta por culpa de tu querida Risa!" Rápidamente se dirigió hacia Ai, apuntándola a la cabeza. "No puedo dejar que Risa se olvide de mi hermana. Tiene que conocer el dolor y el sufrimiento que he pasado . Y la única manera es apretar este pequeño gatillo, y disparar… tu también morirás." Reina rió como una maníaca. Ai cerró los ojos, y se agachó, poniendo sus brazos alrededor de su cabeza.

"¡No, por favor, no lo hagas, Reina!" Lloró.

"Dios, no puedo soportar cuando la gente llora." Reina bajó su pistola, tirando de Ai para que se levantara.

Se levantó despacio, su cabeza daba vueltas. Ai saboreó la muerte que quería evitar. Justo entonces, percibió un movimiento por el rabillo del ojo. No se atrevió a mirar para no llamar la atención.
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Risa oyó gritos mientras salía del ascensor de la séptima planta. Oyó la alzada voz de Reina, y la vió empuñando una pistola que apuntaba hacia Ai.

"¡Oh, dios mío, Ai!" Susurró en voz alta, y rápidamente se tapó la boca. Se agachó, pasando al lado de los escritorios y las sillas. Risa se colocó en la mesa más cercana a Ai y Reina. Notó a los ojos de Ai clavándose sobre ella mientras Reina andaba tras ella. Risa calculó el momento preciso para abalanzarse sobre ella y desarmarla. Vio el momento perfecto cuando Reina le daba la espalda. Risa se levantó rápidamente y corrió hacia ella.

Ai vio la mirada determinada de Risa mientras se acercaba a Reina. Trató de distraerla hablándola. La última cosa que quería era que se diera la vuelta.

"Esto es una locura, Reina. ¿con Matarme va a resolver algo?"

"Risa no merece la felicidad, nunca lo ha hecho. Siempre ha tenido lo que ha querido. Su padre la consiguió un trabajo aquí. Nunca ha trabajado duro, como yo. Y sobre todo, no te merece."

Ai desvió la vista un momento. Reina se dió cuenta, y miró hacia atrás. Risa se levantó para parar a Reina, pero ésta fue más rápida. Apuntó la pistola hacia la zona central de Risa, apretando el gatillo fácilmente.

Blancas Mentiras (Cap.12)

Blancas Mentiras
Traduccion by:Nicko
Clasificasion:R-0

Risa se separó de Ai, con las lágrimas corriéndole por la cara. "No te imaginas cómo es ver morir a alguien a quien quieres. Me quedé ahí parada. La quería de vuelta, viva, como estaba antes de eso pasara. Me enfadé. Quería encontrar a quien la había matado. Con mis propias manos.”

“La policía llegó, con algunos detectives. Me rodearon, haciéndome todo tipo de preguntas. Mi mente estaba sobrecargada. Sólo pude contestar algún ‘sí’, o ‘no’. Me quedé mirando cómo los detectives rodeaban el cuerpo de Eiko, tomando fotos y pruebas. Todo era surrealista, como si pudiera despertar en cualquier momento. Lo policías me dieron su tarjetas, y me pidieron que les llamara si se me ocurría algo."

"Unas semanas después, recibí una llamada de los detectives. Me dijeron que habían encontrado al que había matado a Eiko, y un juicio se preparó a la siguiente semana. No podía soportar la idea de revivir su muerte, pero no tenía elección, tenía que ir. Un lunes por la mañana, llegué a los juzgados a las 8:00am. Con mi abogado a mi lado. Miré al sospechoso; tenía la cabeza baja, nunca hizo ningún tipo de contacto visual. Parecía tan joven, directamente salido del instituto. El juez me hizo de ir a testificar. Estaba tan asustada, Ai. Juré, y las preguntas comenzaron. Les conté paso a paso lo que había ocurrido. Hice un breve contacto visual con el chico, ¿y sabes qué?, me sonrió. Me sobresalté, preparada para pegarle, patearle, cualquier cosa que pudiera hacer para hacerle sentir el dolor que yo sentía. El alguacil vino y me calmó. No pude concentrarme más, era incapaz de contestar a más preguntas, así que me enviaron de vuelta a mi sitio. Después, el sospechoso fue llamado a declarar. Le mire mientras contaba su versión de la historia, sacando lágrimas falsas. Dijo que Eiko se abalanzó sobre el coche y que no pudo parar a tiempo. Sabía que eso era una completa mentira. Quería escupirle a la cara."

"Después de las deliberaciones, dijeron el veredicto. El chico fue culpado de homicidio involuntario de primer grado y fue sentenciado a ir a la cárcel. Cuando oí lo que decían, empecé a llorar. Enviarle a la cárcel no me devolvería a Eiko. La echaba tanto de menos. No quería seguir viviendo sin ella. Mi abogado me acompañó hasta la puerta de los juzgados y se ofreció a pagarme la vuelta a casa.”

“Estuve de luto por la pérdida de Eiko por un año. Ver a Reina en el trabajo me recordaba a ella todos los días. Era difícil concentrarme. Reina se volvió indiferente hacia a mí tras la muerte de Eiko. Nunca me hablaba. Siempre evitándome. Supongo que es su manera de asumir la pérdida de su hermana."

"Nunca pensé que sería feliz otra vez, hasta que te conocí, Ai. Me haces sentir igual que cuando estaba con Eiko, incluso mejor. No quiero perderte." Ai tomó la cara de Risa, y limpió sus lágrimas. "No lo harás. Te lo prometo." Se inclinó, besando a Risa.

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Después de que Risa le contara su historia, parecía que estaban más enamoradas que nunca. Ni siquiera se separaron un momento durante el resto del fin de semana. "Ah, ¿ya es domingo?” Ai puso mala cara, mientras recogía sus cosas y las metía el una mochila. Risa se colocó tras ella, cogiéndola por la cintura. Ai rió y se dio la vuelta. Se miraron a los ojos un momento, antes de que Risa la besara en la frente. "¿Y eso?" "No tengo una razón. Sólo quería hacerlo." Risa dijo mientras se dirigía al baño para coger las cosas que había traído de casa. Ai sonrió, cerrando la mochila

Se prepararon para irse pronto, y se dirigieron a la entrada. La anciana y los dos masajistas les hicieron una reverencia, a modo de decir adiós. "Gracias por el fin de semana, Risa." Ai dijo. "Estoy encantada de haberlo pasado contigo, Ai." Las chicas cogieron el siguiente tren hacia Tokio, y una vez más, Ai estuve sumida en la miseria durante el viaje. Risa la dió un somnífero para que se relajara, y se durmió. Risa se sintió bien por haberle contado a Ai su pasado. No había nada que les pudiera hacer las cosas difíciles para no poder vivir felices.
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El lunes llegó y Ai tuvo un mal presagio. Llegó al trabajo, cautelosamente mirando por encima de su hombro. Una indicación estaba pegada a su ordenador. “La reunión del lunes con el vicepresidente y el presidente ha sido cancelada." Rompió la nota, tirándola a la basura. Ai esperaba que Risa llegara en cualquier momento, pero no llegaba. "Tal vez esté en un atasco." Ai pensó. Se dirigió al servicio. Sacó el maquillaje del bolso, y JunJun entró en la habitación, Ai la miró a través del espejo. JunJun tenía una cara extraña. Se colocó al lado de Ai.

“Conozco tu secreto.”

Blancas Mentiras (Cap.11)

Blancas mentiras by:Glasseyelashes
Traduccion by:Nicko
Clasificasion:R-0




Ai sintió cómo se le volvían débiles las piernas y se dejó caer en el cojín del suelo.





"¿Tu ex? ¿Cómo es que no me has hablado nunca de ella?"





"Quería hacerlo, pero no sabía cómo." Risa dijo, todavía mirando la foto.

"¿La querías?"

"Sí, pero no duramos mucho. Murió mientras estábamos juntas."

Ai se tapó la boca. "¡Oh dios mío! ¿Cómo?”

Risa suspiró profundamente, sus ojos se volvieron distantes. "Te contaré las historia."





Ai cruzó las piernas y colocó sus codos sobre sus rodillas.





"Reina me presentó a Eiko el año pasado, en una fiesta de la oficina. Sentí una atracción por ella instantáneamente. Ella también la sintió. No dudamos en empezar una relación, incluso se mudó conmigo dos semanas después de que empezáramos a salir. Estar con ella me hizo de lo más feliz. Nunca quise que acabara. Una noche de verano fuimos a comer. Anduvimos de la mano, perdidas en nuestro propio mundo. Paré en un paso de peatones, esperé un momento a que el tráfico parara. Anduve un poco por delante de Eiko, pero ella no andaba muy detrás. De repente, un coche apareció, no se paró, y le golpeó en la cabeza."





La voz de Risa comenzó a temblar, sus ojos llenándose de lágrimas. Ai sintió el mundo entero en sus hombros.





"N-no tienes que continuar, Risa." Dijo cuidadosamente.





“No se lo había contado a nadie. Creo que es el momento para hacerlo."

Risa tomó un momento antes de continuar. "La cabeza de Eiko se golpeó contra el cristal, su cuerpo cayó detrás del coche, pero éste siguió adelante, nunca se paró. No pude hacer nada más que contemplarlo... verla volar por los aires como una muñeca. Eiko estaba tumbada allí, sola, en la carretera. La gente empezó a pararse, unos la señalaban, otros llamaron a la policía.





"Corrí hacia ella, y cogí su mano. Me miró y sonrió. La sangre rodeaba su cabeza. ‘¡Dios! ¡Eiko!’ entré en pánico. Ni siquiera podía llamar al 110. Eiko negó con la cabeza, cogiéndome la mano. Estaba frenética. Necesitaba llamar a la policía, pero no me dejaba. Ella susurró ‘No pasa nada, Risa. Estaré bien.’ Sus ojos empezaron a cerrarse, pero la cogí la cabeza, mirándola a los ojos. ‘¡No puedes dejarme, Eiko!’ Dije. Quería mantenerla despierta. ‘Estarás bien. La ambulancia llegará pronto.’ Tenía que mantener la calma por ella."

"Oí las sirenas acercándose y la gente empezó a separarse para dejar pasar a la ambulancia. Eiko empezó a temblar, y sus ojos empezaron a blanquearse. Los de la ambulancia se acercaron. Me dijeron que me marchara de dentro, pero no podía dejarla. Me quedé cerca mientras la acercaban al monitor. De repente, murió. Intentaron revivirla. Varias veces, pero sus corazón dejó de latir."

Risa se paró, y empezó a llorar incontrolablemente. Ai se le acercó, y la abrazó. Ella lloró en el hombro de Ai.





"Nunca pude decirle adiós."





"Ella lo entiende. Seguro que sí." Ai acarició la cabeza de Risa, pasándole los dedos por el pelo. Ai se emocionó también, y empezó a llorar. "Lo siento, me enfadé contigo. No debí de ser tan egoísta."





"No importa…” Dijo Risa débilmente.

Blancas Mentiras (Cap. 10)

Blancas Mentiras, Capítulo 10 (dioosh cada vez mejor, enserio amo este fic, intrigas intrigas lol)
Traduccion by:Nicko
Clasificasion:R-0

Risa abrazó a Ai, dándola un último beso antes de sentarse a su lado. "Gracias." Risa sacudió la cabeza. "No hace falta que me des las gracias. Quería hacer esto porque te quiero."

"Yo también te quiero." Ai respiró profundamente y exhaló despacio. Se sentía feliz, más feliz de lo que se había sentido en años. Quería saborear este momento para siempre.
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Después de pasar un rato en el onsen, las chicas fueron interrumpidas por el sonido de la puerta de atrás abriéndose. La señora mayor se asomó. "¿Están listas para sus masajes?" Risa y Ai se miraron, y rápidamente salieron, metiéndose en sus albornoces. La habitación estaba preparada con dos camas de masajes y dos terapeutas esperando en sus respectivos lados de las camas. Colocaron a Ai y a Risa en las camas y empezaron a hacer su trabajo.
"Oh wow...¡qué gusto!"-Ai gimió. Risa tenía los ojos cerrados y una sonrisa en la cara. Ai rió al ver su expresión. Risa abrió los ojos.

-"¿Qué es tan divertido?"

-"Mmm, nada." Ai sonrió maliciosamente. Risa estaba demasiado hundida en el placer como para protestar. Volvió A cerrar los ojos, y otra sonrisa apareció en su cara.
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Ai se había dormido y fue despertada por un suave codazo.

-"¿Disfrutaste el masaje?" Risa estaba de cuclillas, mirando a Ai directamente a los ojos.

-"Sí, mucho."-Se sentó, bostezando en el proceso.

-“Estabas roncando sabes."-Risa dijo levantándose.

-"¡No lo estaba! ¿Verdad?"

-"Sí, ha sido embarazoso. Todos se reían de ti."-Risa sonrió. Ai empujó a Risa juguetonamente. Pero Risa la abrazó, besándola en la frente.

-"¡Ah! ¡Tengo hambre! A ver si llega la comida."-Ai gimió.

-"Llegará pronto."-Risa se levantó, se acercó a la puerta trasera y se sentó. Ai se unió a ella, poniendo un brazo alrededor de su cintura. Vieron algunas nubes construyéndose hacia el horizonte. Un lento rugido de rayos se oyó.

-"Parece que se acerca una tormenta."-Risa dijo, señalando hacia las nubes. Una lluvia con una fría brisa apareció, filtrándose y causando a las campanas de las ventanas chocar entre ellas. Ai cerró los ojos, saboreando el frío viento. Pero pronto los abrió, cuando la anciana entró en la habitación. Llevaba una bandeja con dos cuencos hasta arriba de comida.

-"¡Oh! ¡La comida está aquí!"-Ai se levantó y anduvo hasta ella, cogiéndole la bandeja. Dio las gracias a la señora cuando se iba, dejándolas solas. -"Risa, ¡ven aquí o me como tu comida!"-Ai la llamó. Risa estaba sentada aún, parecía que estaba soñando despierta.

-"¡No!,Me muero de hambre."-Hizo su camino hasta Ai, tomando uno de los cuencos. Se sentaron frente a frente en unos cojines en el suelo. Ai miraba a su comida como si pudiera volar en cualquier momento. Risa rió al ver a Ai tan concentrada, con las cejas juntadas.
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Comieron en silencio. Risa fue la primera en acabar.

-"Voy a tomar un baño, ¿ok?"-Se levantó y se dirigió al cuarto de baño.

-"Claro, ok"-Ai no había acabado, pero le quedaba poco. De repente sonó su teléfono, asustándola, era un mensaje.

-"Hola, Ai. ¿Disfrutando de tu fin de semana?"-decía. Ai no reconoció el número y no sabía si contestar.

-"¿Quién es?"-Respondió.

-"¿Ya te has olvidado?"-el mensaje preguntó. El corazón de Ai empezó a palpitar rápido.

-"¿Cómo sabías que estoy aquí?" Ai escribió, sus manos se habían vuelto pegajosas.

-"Tengo mis maneras, señorita Ai. Pensé que te gustarían esta fotos."-Le mandaron dos fotos de Risa y de una mujer desconocida, riendo juntas en la playa. La segunda era de Risa y la otra mujer, pero esta vez estaban apoyadas frente a frente, mirándose amorosamente. Ai observó las fotos; pensó que había reconocido a la otra mujer. Tenía la misma sonrisa y los mismos ojos oscuros de Reina. Ai dio un grito ahogado y dejó caer el teléfono. Lo recogió, sólo para cerrarlo.

Sintió lágrimas en sus ojos.

-"Risa no me engañaría."-Ai pensó.-"Son falsas. Tienen que serlo."-Murmuró entre dientes. Ai se calmó un poco cuando Risa entró en la habitación.

-"Hola, cariño."-Risa dijo, sonriendo. Ai la ignoró, dándole la espalda.-"¿Qué pasa?"-Risa se abrazó a la cintura de Ai, apoyando la barbilla en su hombro. Las manos de Ai temblaron mientras sostenía su teléfono.

-"¿Qué es esto, Risa?"-Le enseñó el teléfono a Risa. Risa lo cogió.

-"¿De dónde has sacado esta foto?"

-"Eso no importa. ¡¿Quién es, Risa?!"-Ai se enfadó. Su cara se puso roja. Risa se sentó en silencio, se había quedado muda. Ai se cruzó de brazos, esperando una respuesta. Risa suspiró, y se sentó en una de los cojines. Ai lentamente se sentó con ella. Risa tomo el teléfono, mirando la foto.

"Esta... es mi ex-novia, Eiko Tanaka, la hermana de Reina Tanaka."

Blancas Mentiras (Cap.9)

Blancas Mentiras, Capítulo 9
Traduccion por: Nicko
Clasificacion: R-18


El viaje en tren revolvió el estómago de Ai, el constante retumbe era una tortura. Ai gimió mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Risa. Risa le acarició la cabeza, pasando sus dedos por su pelo. "Se acabará pronto, estamos cerca." Risa dijo amablemente. "Eso espero. No se cuánto más podré aguantar." Cerró los ojos, esperando que eso calmara a su dolorido estómago.

El tren fue ralentizando su paso, hasta que paró finalmente, con un silbido del vapor que salía del motor. En el momento en el que el retumbe paró, Ai se sintió mejor instantáneamente y se levantó. Salieron lentamente del tren. Ai respiró el frío aire de montaña.

"Ah, el aire está tan limpio aquí. Me encanta."

"Es genial, ¿verdad?"

Risa entrelazó los dedos con los de Ai, y caminaron colina arriba hacia el Onsen. Una señora mayor y baja les dio la bienvenida, amablemente tomó sus mochilas y las dirigió a su habitación. La habitación era grande, con un futón en el medio. La puerta de atrás estaba abierta, dejando ver las aguas termales.

"¡No puedo esperar a meterme dentro!" Ai ya estaba agarrando su albornoz y sus zapatillas. La señora mayor abrió la puerta, llevando una bandeja con dos tazas y una tetera. Hizo té delante de ellas, y les dio las tazas. Ai y Risa la dieron la gracias e hicieron una pequeña reverencia. La mujer salió de la habitación, hacienda una reverencia también, mientras pasaba por la puerta corredera.

Risa miró a Ai desnudarse. Ai, sintiendo su mirada, se ruborizó. "¿No te vas a quitar la ropa?"

"Mirarte es mucho más divertido." Risa sonrió maliciosamente.

Ai sonrió. "Bueno, si no te das prisa, te vas a perder toda la diversión."

Risa obedeció, quitándose la ropa despacio y dejándola a un lado. Cogieron un paño en el borde de las aguas, y se metieron dentro.

"¡Ah! ¡Está caliente!" Risa metió un dedo del pie en el agua, y lo sacó rápidamente. Ai, por su parte, se fue hundiendo despacio, quitándose el albornoz mientras tanto. Risa dudó, pero finalmente se unió a Ai. Se apoyaron contra una roca que estaba en el medio Onsen. Ai colocó su paño en sus ojos. El agua calentándola completamente. Un momento después, Ai sintió la mano de Risa moverse desde su rodilla hasta su muslo. Risa se movió despacio. El paño de Ai seguía en su sitio. "Ai, te quiero hacer el amor." Risa susurró, con los labios en la oreja de Ai. Su cuerpo tembló. Exhaló despacio, quitándose el paño.

Ai pudo su mano en la cabeza de Risa, acercándosela, y la besó. Risa se acercó más y se sentó a horcajadas encima de Ai. Movió los dedos, recorriendo los brazos de Ai. Su piel se estremeció por las caricias de Risa. Los dientes de Ai brillaron cuando Risa tocó el centro de su pecho derecho con las puntas de los dedos. Las manos de Ai bajaron, acercándose las caderas de Risa, enviando electricidad a una zona que ya estaba sensible. Gimió ligeramente cuando la mano de Risa se metió bajo el agua. Su cabeza cayó atrás, sus ojos cerrados mientras Risa metió sus dedos dentro. Risa mandó olas de placer al cuerpo de Ai con cada movimiento de su mano. La respiración de Ai se volvió rápida, sus músculos se tensaron cuando su clímax se acercó. Risa se acercó, su boca estaba cerca de la oreja de Ai. Podía oír la respiración estresada de Risa mientras aceleraba el ritmo.

Ai suprimió un gemido cuando el éxtasis llegó. Su cuerpo se relajó, y su respiración deceleró. Risa abrazó a Ai, dándola un último beso antes de sentarse a su lado.

"Gracias."

Risa sacudió la cabeza. "No hace falta que me des las gracias. Quería hacer esto porque te quiero."

"Yo también te quiero"

Ai respiró profundamente y exhaló despacio. Se sentía feliz, más feliz de lo que se había sentido en años. Quería saborear este momento para siempre.

Blancas Mentiras (Cap.8)

Blancas Mentiras
Capítulo 8 traducido por: Nicko
Clasificacion:R-0

Ai se despertó a causa del sonido de los rayos, le dolía el cuello de dormir en el sofá. Se sentó, frotándose el cuello. Una mirada rápida por la ventana la hizo ver que iba a ser otro día lluvioso. Ai suspiró, haciéndose camino hacia la ducha.

Después de una rápida ducha, salió. Pensó en decirle a Risa lo que había pasado, ¿pero cómo afectaría eso a las cosas? ¿Sería el fin de su relación? ¿Pero si no se lo dijera se iría el problema? No sabía lo que hacer. Ai finalmente decidió contarle a Risa lo que estaba pasando, pero esperaría al momento adecuado.

Ai terminó de prepararse para ir al trabajo, cogió un paraguas y salió del apartamento. Abrió el paraguas nada más poner un pie en la calle. Los peatones se movían rápido, esquivando la lluvia de la mejor manera posible. Ai esperó un rato hasta ver un taxi. Rápidamente llamó su atención, se metió en él y pronto estaba de camino al trabajo.

Entró en la oficina, era la primera en llegar. Mientras rodeaba la esquina de su escritorio, vio un pequeño jarrón amarillo con una solitaria margarita blanca en su interior. El corazón de Ai estaba dando saltos, no pudo parar la sonrisa que se formaba en su cara. Se sentó y llamó a Risa.

-"Oficina de Risa Niigaki. Risa al aparato."

-"Hey, tú..."

-"Hey, tú. ¿Va todo bien?"

-"Tengo tu flor. Me encanta."

-"¿De verdad? Habría enviado una docena de rosas, pero eso sería demasiado." Risa rió.

-"Esto es perfecto. Me encanta de la manera que es."

-"Estoy encantada. Tal vez la próxima vez, serán…"

-"Oh, mi línea esta pitando. Es Mejor que conteste. Hablamos luego." Ai pulsó en la otra línea.

-"¿Hola?"

-"¿No es esta pequeña conversación adorable? ¡Me está poniendo de malas!" La voz era distorsionada, la línea era completamente estática. Ai no podía decir si era una hombre o una mujer.

-"¡¿Quién eres?!"

La voz rió hasta consumirse, dejando a Ai helada.

-"Nunca te lo diría..."

-"¿Qué quieres?" Ai luchó para mantener firme su voz, que estaba temblando.

-"Quiero que acabes con esto antes de que la gente se entere de tu pequeño secreto."

-"No sé de que me hablas."

-“Tienes una semana. Si no terminas con esto, algo malo puede ocurrir."

La línea se puso en silencio. Ai colgó despacio su teléfono, cubriendo su boca con la mano. Se sentó inmóvil en su silla. Reina asustó a Ai. "¡Buuu!" Ai casi se muere, gritó escandalosamente, haciendo a los demás trabajadores mirar en su dirección, y a otros asomarse desde sus cubículos.

Ai se agarró el pecho, su corazón palpitando muchísimo.





-"Oh, dios, lo siento. No pensé que reaccionarías así."





-"No, no pasa nada. Soy fácil de asustar." Ai dijo luchando para controlar a su temblorosa voz. Reina dio un momento a Ai para calmarse.





-"Aww, ¿quién te ha regalado esa flor?"





-"La he traído de casa." Ai mintió.

-“Ya veo. Estoy encantada de que finalmente estés introduciendo color a este sitio." Reina sonrió.





-"Bueno, voy a trabajar. ¡No vemos, vecina!" Reina se despidió, mientras se iba hacia su lado del cubículo.

JunJun entró, mirando hacia Ai, después se sentó en su escritorio. Ai tenía que decir a Risa lo que había pasado. Justo cuando iba a descolgar el auricular, el teléfono sonó. Lo contestó.

-"¿Va todo bien? ¿Quién era?"

-"S-sí, toda va bien. Escucha Risa, tenemos que…”

-"Estaba pensando en ir a un onsen este fin de semana. Un fin de semana de relax. ¿Cómo suena eso?"

Ai estaba derrotada. "Suena bien. Me gustaría ir..."

-"¿Qué pasa Ai? Suenas disgustada."

-"Una mala noche, eso es todo. Estoy bien.”

-"Ok, bueno llámame si necesitas algo. Te quiero."

-"Y yo a ti Risa. Adiós."

Ai pensó en ir a la oficina de Risa y contárselo todo, pero a solas, cara a cara sería lo mejor. Pero por ahora, esperaría.

____________________

Ai se fue del trabajo puntualmente, a las 5:00. Reina la alcanzó, cogiéndola del brazo.





-"Así que, ¿qué hay? ¿El trabajo te está dando mareos?"

-"Nah, es que he estado muy cansada últimamente."

-"Bueno, mejor que descanses este fin de semana. El lunes, el presidente y el vice presidente de la compañía vienen a visitarnos."

-"Oh, ¿en serio? No había oído nada de eso."

-"Sí, así que descansa niña. ¡Te veo el lunes!" Con eso, Reina dejó su brazo y prácticamente huyó. Ai no pudo evitar reírse al verla.

Ai se prepare para la lluvia cuando salía del edificio, pero para su sorpresa, el sol había salido, haciendo brillar a las cosas. Mientras Ai cerraba su paraguas, sintió a dos brazos abrazarse a su cintura.





-"No me has esperado. Te he echado de menos." Risa dijo mientras acariciaba el cuello de Ai con la cara.





-"Lo siento." Ai se dio la vuelta para darla un breve beso.

-"Estaba pensando en que podría pasar la noche en tu casa, así podríamos irnos juntas hacia el onsen mañana."

-"Sí, es una Buena idea." Ai accedió.

Cogieron taxis separados para hacer las maletas. Ai entró corriendo en su apartamento, para examinarlo. Tiró los objetos desordenados en su armario, y metió los platos sucios en el fregadero. Después de la inspección se quedó satisfecha. Ahora solo tenía que esperar a la llegada de Risa.

Treinta minutos después, Ai oyó un a alguien llamando a su puerta. Miró por la mirilla, contenta de ver a la cara de Risa. Ai abrió la puerta rápidamente, levantando una ligera brisa. Ai se acercó y abrazó a Risa apretadamente. Risa devolvió el abrazo con la misma fuerza.





-"¿Lista para el fin de semana?"-Risa preguntó dejando sus bolsas a una lado, y quitándose los zapatos.





-"Sí, no he ido a una onsen desde hace mucho. Será estupendo ir."





-"Miré por internet anoche y parece que el tren sale a las 7am."





-"Hmm. Bueno. Supongo que hay que acostarse pronto, ¿no?" Risa cogió de la mano a Ai.





-"Sólo si tú quieres." Risa dijo con una sonrisa astuta.





-"Ya lo veremos." Ai sonrió. -"¿Tienes hambre? Puedo hacer una cena rápida."





-"Tengo algo, pero no es hambre."-Risa se acercó, tomando a Ai, y acercándosela aún más. Ai chilló, arrugando la nariz. Abrazó a Risa por el cuello, besándola apasionadamente. Ai llevó a Risa hasta el sofá, tirándola en los cojines. Risa sonrió mientras se dejaba caer. Ai se inclino, al lado de la oreja de Risa; su aliento haciéndola cerrar los ojos involuntariamente.





-"Te tengo...-Susurró, y corrió hacia la cocina antes de que Risa pudiera reaccionar.





-"Hey, ¡eso no es justo!"-Risa gritó desde el salón.





-"Tenemos todo el fin de semana para hacer eso. Puedes esperar."-Ai contestó abriendo la puerta de la nevera.





-"Sí, ¿pero puedes tú?"-De repente Risa apareció detrás de Ai, moviendo las manos por su cintura. Ai exhaló, su cuerpo se volvió flácido.





-"Si tengo que hacerlo… puedo.”-Dijo, sin aliento.

Ai se compuso, y volvió a su tarea, buscando algo para cenar. Se decidió por oyako donburi para ambas.-"¿Te parece bien?"





-"Claro, eres tú la cocinera."-Risa dijo, tomando una silla y sentándose en la mesa de la cocina.

Ai selecciono los ingredientes y empezó a cocinar.

-"¿Puedo ayudar?"

-"No, eres la invitada. Y puedo hacerlo."

Un rato después, Ai puso dos cuencos en la mesa.





-"¡Gracias, cariño! Parece que está bueno."





-"Eh, bueno ya sabes. Soy la mejor." Ai dijo bromeando.





-"Bueno ya veremos." Risa mordió un poco y se contrajo.

Los ojos de Ai se ensancharon. -"¡¿Está malo?!"

-"¡Está delicioso!-Me encanta.-" Risa sonrió, rápidamente mordiendo otra vez.

-"No te lo estarás comiendo para hacerte la amable, ¿verdad?"

Risa se frotó el estómago.-"Oh no, ¡está genial!"-Ai la empujó, tomó un poco, y lo escupió.-"Sí, está malo."

______________

Tan pronto como la cena se acabó, Ai limpió la mesa, después se dirigió al sofá. Risa estaba tras ella, agarrándola por la cintura. Ai se tomó un momento para buscar el control de la tele, y lo encontró entre los cojines. Encendió la tv y Risa puso uno de sus brazos sobre sus hombros, acercándosela.





-"Mmm, esto es genial."-Risa dijo perezosamente.





-"Sí..."-Ai bostezó. Podía oír la respiración lenta de Risa, era calmante. Sintió sus ojos cerrándose lentamente. Pronto, estaba dormida.

_____________

Un apretón en el brazo de Ai la despertó.





-"¿Qué hora es?"-Sus ojos todavía estaban cerrados.





-"Pronto, las 5:30."-Risa no se había movido; su brazo seguía rodeando a Ai. Lentamente se estiró y se levantó. Ai se sentía refrescada, había dormido mejor en el abrazo de Risa que en toda la semana. Después de una rápida ducha, se vistieron. Ai cogió su mochila del gimnasio y su bolso, y los puso con las cosas de Risa. Ai vio que la mochila de Risa estaba abierta y una cámara se podía ver.





-"¿Has traído una cámara?"





-"Oh, sí, pensé que podríamos tomar algunas fotos allí."-Rápidamente, Risa cogió la cámara y la metió en la mochila, cerrándola. Ai no pensaba que Risa era de las que sacaban fotos, pero ahora tenía dudas.





-"Oh, ok..."





-"Tal vez te haga algunas a ti, ¿cómo suena eso?"-Risa dijo mientras hacía gestos cómo si tuviera una cámara imaginaria. Ai rió, hacienda poses. Risa dio una palmada en el trasero de Ai. "Vamos, reina del glamour."

Blancas mentiras (Cap.6-7)

Traduccion by:Nicko
Clasificacion:R-16
Este capitulo por despiste del autor lo numero como el 7° capitulo cuando en realidad era el 6° asi que se tomara como 6-7 ya que el proximo sera el 8° oki?

Ai estuvo en una nube todo el día, pensando en Risa todo el tiempo, lo que traía una sonrisa a su cara. Reina se asomó al cubículo.

-“Hey, ¿quieres algo de beber?”

-“ok, tomaré agua.”-Ai contestó con una sonrisa.

-“¿Por qué sonríes tanto? Es molesto.”-Reina gimoteó.

-“¿No puedo sonreír?”

-“No en el trabajo, no lo permiten. Una vez vi a una chica sonriendo, y la echaron. Yo lo vi. Si te pillan, no te podré ayudar.”-Ai frunció el ceño dramáticamente, haciendo a Reina reír. -“¡Ah! ¡Te estás riendo!”-Reina se puso una mano en la boca.





-“No has visto nada.”-Se fue un momento, y le dio a Ai una botella de agua.-“No digas que nunca te doy nada.”





-“No lo haré” Ai dijo, abriendo la botella, y echando un trago. Ai se levantó para imprimir unas copias. Pasando al lado de la mesa de JunJun, la vio mirándola intencionadamente. Ai sonrió, pero JunJun lo ignoró, dándole la espalda a su ordenador. Ai preparó la fotocopiadora, pero se dio cuenta de que no tenía papel. Suspirando, fue al armario de suministro. Las luces se encendieron automáticamente cuando pasó el umbral.

Cuando Ai estaba agachada, cogiendo papel, la puerta se abrió silenciosamente. No miró en un principio. De repente, un dedo la dio en la espalda. Ai se levantó, pero antes de que se diera la vuelta, su boca se encontró con otra. -“¿Qué estás…?”

Risa apretó sus labios contra los de Ai, poniéndola contra la pared. Risa colocó la mano en la pared. -“Te he echado de menos”-Susurró en la oreja de Ai. Su mano se metió bajo la falda de Ai, frotando y apretando su muslo.





-“Qué pasa si… ah…”-Ai no pudo mantener su concentración cuando Risa acarició su cuello con la cara, mordiendo su lóbulo de la oreja, enviando ondas por su espinazo. Ai sintió cómo sus rodillas se vencían, y se esforzó por mantenerse de pie. El momento se cortó cuando sintieron a alguien girar el pomo de la puerta. Ai entró en pánico, y empujó a Risa. Un trabajador de la oficina entró, haciendo una ligera reverencia. Rápidamente cogió una caja de grapas y se marchó, cerrando la puerta.

-“Ha estado cerca, Risa. Nos podían haber pillado.”-Ai dijo, con la cara seria, pero no por mucho tiempo.

-“Lo siento, Ai, vi la oportunidad de estar contigo a solas y lo intenté.”

-“No importa, pero deberíamos hacer esto fuera del trabajo, ¿ok?”-Ai dijo, estrujando el brazo de Risa.

Cuando Ai se dio la vuelta para marcharse, Risa la cogió de la mano. -“Te quiero.”





-“Yo también te quiero, Risa”-y salió por la puerta. Ai se dirigió al baño de señoras. Usó el servicio y fue a lavarse las manos. La puerta se abrió, JunJun entró. Ai la miró a través del espejo. Dijo hola, pero JunJun la contestó en chino. -“Lo siento, no te entiendo.” -JunJun no dijo nada más y entró en el último servicio. Ai se quedó ahí un momento, tratando de comprender lo que acababa de pasar. Se encogió de hombros, y salió por la puerta.

Ai se asomó a la parte del cubículo de Reina.





-“Hey, no me dijiste que JunJun era china.”





Reina la miró. -“¿No? Oh bueno, Ai, JunJun es china. ¿Así está mejor?”





Ai sonrió.-“Estaba en el baño y JunJun entró. La saludé, pero me contestó en chino.”





-“No sé qué decirte. Es rara.”-Ai miró al escritorio de JunJun, todavía no había vuelto. La mente de Ai estaba corriendo. '¿Qué pasa si es la que nos espía? ¿Qué pasa si se lo dice a alguien?' Estuvo entre chinchetas y clavos el resto del día, observando a JunJun.

Ai cogió el teléfono, para mirar la hora, quedaban tres minutos para que dieran las cinco en punto. Cuando iba a apagar el ordenador, un mensaje la llegó.

'¿No es esto interesante?' Decía.

Se puso una mano en la boca, sus ojos se ensancharon. 'Está pasando otra vez.' Su pensamiento estaba frenético. Fotos de ella y Risa en el parque, y en el dormitorio llenaron la pantalla.

-“Ay dios mío.”-Susurró.

De repente Reina se asomó. Asustó a Ai. -“¿Qué pasa? Vamos, es hora de irse.”-Ai apagó el monitor con la mano temblorosa.

-“Oh…ok.”





-“¿Qué pasa? ¿Por qué estás tan pálida?”

-“N-nada. No me encuentro bien, eso es todo.”

-“Ok, pero no vomites en mis botas nuevas, ¿ok?”

Ai asintió débilmente, cogiendo el bolso. Reina y Ai salieron del edificio juntas.





-“¿Quieres ir a algún sitio para comer algo?”





-“Uh, tal vez otro día. Me voy a ir a casa directamente. Lo siento.”





Reina se encogió de hombros. -“No importa. Te veo mañana.”-Se dio la vuelta y se dirigió en la otra dirección.

Ai anduvo un poco antes de volver a casa; hacia buen tiempo, las nubes se movían, juntándose unas con otras y haciéndose más grandes. Cerró los ojos, saboreando la temperatura. Su mente estaba replete de pensamientos de Risa, pero desaparecieron al pensar en lo que había pasado. La idea de estar siendo espiadas la asustaba, y ser cogidas significaría la pérdida de sus trabajos. No podría soportar la idea de una Risa despedida por su culpa. Un rayo la despertó de sus pensamientos. Ai cogió un taxi y se dirigió a casa.

Ai llegó a su apartamento. El hombre de la puerta se la abrió. -“Parece una tormenta.”-Dijo señalando al cielo. Ai le dio la razón, entrando dentro. Abrió con llave y se metió en el apartamento. La lluvia empezó a caer; hacía ruido contra las ventanas. Su teléfono sonó; la id decía Niigaki Risa, y debajo estaba escrito su número. -“¡Hey nena!”-Ai podía sentir la sonrisa de Risa en la otra línea.

-“Hola...”

-“¿Qué pasa? ¿Ha ocurrido algo? Voy para allá.”

-“No, nada. Estoy cansada.”

Ai no pudo contarle lo de los mensajes y las fotos que había recibido.

-“¿Estás segura? Puedo ir y hacerte la cena.”

-“Estoy bien. De todas formas no tengo hambre. Me meteré en la cama directamente.”

Risa estuvo de acuerdo. -“Bueno, ok. Descansa, Ai. Te quiero.”

-“Y yo a ti, Risa.”

Ai colgó el teléfono despacio. Cerró los ojos, pellizcándose la punta de la nariz. Finalmente con un profundo suspiro, se decidió dares un baño. Ai se desvistió y se metió en el agua, intentando calmarse. Inclinó la cabeza hacia atrás, y puso ropa sobre sus ojos. Pronto, se durmió. De repente la luz del exterior la despertó. Maldiciendo a la tormenta, Ai salió de la bañera. Cogió su albornoz y se lo puso. Ai se metió en su habitación. Encontró el borde de la cama y se dejó caer de espaldas, estrechando los brazos. El sonido de la lluvia chocando contra la ventana la calmó. Pronto se quedó dormida.

El sonido de la electricidad de la tormenta la volvió a despertar. Cogió su teléfono, eran las 2:30. Ai se dejó caer sobre la cama con un gruñido. Más tarde se levantó y encendió la tele. El sonido la relajaba, pero no estaba prestándola atención. Se tumbó en el sofá y cerró los ojos, deseando poder aprovechar lo que le quedaba de noche.

Blancas Mentiras (Cap.5)

Blancas Mentiras, Capítulo 5 traducido por Nicko n.n arigatou!!
Clasificacion:R-16



Llegaron al apartamento. Risa dejó la cesta de picnic y la manta en la puerta, y se quitó los zapatos. Entonces se dirigió al sofá y se tiró encima de los cojines. Ai sonrió y se tumbó junto a Risa, dándola con el codo juguetonamente.

“¿Ai? ¿Puedo hacerte una pregunta?”

“Claro, ¿qué pasa?”

Risa se agitó, pasando sus manos por su pelo, y dejándolo tras sus orejas. Suspiró rápidamente, mirando a Ai y después mirando a su regazo. “¿Qué piensas de… el amor? ¿Crees que puedes sentirlo en el momento de conocer a alguien?”

Ai pensó profundamente. Ella nunca había salido con nadie, ni había estado enamorada en el pasado.

“Eso es duro de responder. El amor es una sensación muy fuerte. ¿Por qué lo preguntas?” Risa, que seguía nerviosa, miró hacia arriba encontrándose con los ojos de Ai. “Sé que esto puede ser muy repentino Ai, pero… creo… que te quiero.” Al decirlo, la cara de Risa se puso roja. Ai se quedó sin habla.

“Oh, ¡no debería haberte dicho eso! Estoy tan avergonzada.” Risa sacudía la cabeza, sus ojos llenándose de lágrimas.

Ai tomó la cabeza de Risa. Sus ojos mirando a los de la otra chica. “Desde el momento en que te ví, Risa, llenaste mi mete. No he podido sacarte de mis pensamientos. Me pongo nerviosa cada vez que te veo, y me cuesta hablarte. Eres la persona más guapa que jamás he conocido. Casi me da miedo.” Risa rió un poco, apartando la vista un momento. “Risa… Yo también te quiero. Te he querido desde que nos conocimos”

“¿De verdad?” Risa dijo con lágrimas bajando por su cara, Ai sonrió cálidamente, con sus ojos también en lágrimas, se inclinó, y besó a Risa. Risa envolvió con sus brazos a Ai, basándola afectuosamente. Ai se separó para abrazarla y puso su cabeza en el hombro de Risa, ella susurró. “Te quiero, Risa.”

~~~

Se quedaron dormidas en el sofá, la cabeza de Ai descansando en el hombro de Risa. Unas horas después, Risa se despertó, sonriendo al ver a Ai durmiendo profundamente, con cara infantil y somnolienta.

“Ai, es hora de levantarse.” Susurró en su oído. Ai abrió sus ojos despacio, y miró hacia la cara sonriente de Risa. “Hey, tú.” Dijo sonriendo adormilada.

“Hey, tú.” Risa dijo mientras besaba a Ai en la frente y se levantó de sofá. Risa miró al reloj de la pared; eran la 5:30.

“¿Tienes hambre?”

Ai se frotó el estómago.

“Sí, bastante.”

“¿Qué te parece una cena esta noche?” Risa preguntó. “Podríamos pedir para llevar.”

“Claro, me suena bien.”

Risa abrió una cajón, sacó un menú y le echó una hojeada. “Hmm… el nigiri suena bien.”

“Sí, eso me gustaría.”

“Ok, pues ya está. Voy a llamar.” Risa cogió el teléfono, y ordenó rápidamente.

“Dicen que treinta minutos” Dijo poniendo su mano sobre el recibidor. “¿Te importa esperar?”

Ai se sentó en la mesa de la cocina. “No, está bien.”

“Ok, muchas gracias.” Risa dijo a la persona de la otra línea.

Risa volvió y agitó el pelo de Ai. “¿Te importa que me eche una ducha rápida?”

“¡Me estaba pregunta de dónde venía ese olor!” Ai bromeó.

Risa rápidamente se olio un poco. “¿Tan malo es?” Dijo sonriendo, y después rió mientras se abría paso hacia el baño.

Ai apoyó la cabeza en la mesa. “¿Está bien esto? ¿Puedo querer de verdad a alguien a quien solo conozco desde hace una semana?” Pensó. Entonces, oyó un sonido familiar, su teléfono sonaba desde el interior de su bolso. Ella se apresuró y lo cogió.

“Ai, ¿dónde has estado? No he podido contactar contigo en tu apartamento.”

“Está bien, mamá. Estoy bien. Estoy en casa de una amiga.”

“Oh ok, bueno diviértete y ten cuidado. “

“Vale mama, hablamos luego. Te quiero.”


Risa Apareció detrás de Ai, justo cuando estaba colgando el teléfono, y pasó sus dedos por su espalda, entre sus hombro. “¿Tu madre?” Preguntó.

“Sí, siempre me está controlando, asegurándose de que estoy bien. Es molesto, pero supongo que lo comprendo.”

Risa se sentó en la mesa, delante de Ai.

“Mi madre tiene su propia empresa de catering. Parece que siempre está muy ocupada para hablar conmigo, así que siempre acabo hablando con mi padre.”

“Así que estás muy cercana a tu padre, ¿huh?”

“Sí, pero a veces solo quiere hablar de negocios y es bastante duro. ¿Qué hay de ti? ¿Hablas con tu padre?”

Ai no había visto a su padre en diez años. Se fue y ella y su madre no volvieron a oír nada sobre él.

“Um, no. Se fue cuando tenía doce años. Se fue y se llevo el poco dinero que teníamos ahorrado. Mi madre tuvo que trabajar en una tienda de conveniencia, pero se ha vuelto a casar ahora y es mucho más feliz.”

Risa tomó un momento antes de volver a hablar. “Oh, wow. Siento oír eso.”

“Nah, esas cosas pasan. Tan solo estoy contenta de que mi madre sea feliz ahora.” El timbre de la puerta sonó y Risa fue a abrirla.

“La cena está aquí.” Dijo con dos bolsas de plástico en la mano.

“Hay una tele en mi habitación. Vamos a comer allí.” Risa dijo andando hacia su habitación.

“Suena como un plan.” Ai dijo andando tras ella.

Risa cogió el mando de su Mesilla de noche. La tele se encendió mostrando una show de debates antes de que lo cambiara. “Tengo películas. ¿Qué te gusta? ¿Romance, terror, acción?”

“Um, romance” Ai dijo, levantándose para ver la colección de DVDs de Risa.

Risa escogió una. “¿Qué te parece esta?” Cogió una copia de “Closed Note”.

“Oh, no la he visto. He oído que es muy buena.” Risa abrió el DVD y se sentó con las piernas cruzadas en el borde de la cama. “Ven.” Dijo mientras gesticulaba con la mano para que Ai se acercara. Se sentaron juntas, compartiendo el nigiri, y riendo, prestando poca atención a la película.

Hacia el final de la película, Risa miraba en la dirección de Ai. Ésta lo notó y giro la cabeza para dar cara a Risa.

“¿Qué?”

“Oh, nada.” Risa sonrió.

“¿Tengo algo en la cara?”

Ai se tocó cerca de la boca, no tenía nada. En un momento, Risa cogió una almohada y dio a Ai en la cara. Ai, atontada momentáneamente, cogió una segunda almohada, y golpeó a Risa en un lado de la cabeza. Ai rió escandalosamente cuando Risa se levantó sobre sus rodillas encima de la cama.

“Oh, ¡se ha levantado!” Ai sonrió maliciosamente.

Risa volvió a atacar y Ai tomó ventaja tirándose sobre Risa, dándola con la almohada una última vez. Risa cogió la almohada y la puso bajo su cabeza.

La risa de Au desapareció mientras se arrastró por la cama, sentándose al lado de Risa.

“¿Qué voy a hacer contigo?” Risa preguntó.

Ai sonrió “Esto.” Y despacio se incline para besarla.

Risa movió su cabeza, encontrando los labios de Ai. Ésta empujó a Risa, sentándose a horcajadas sobre ella. Risa sonrió mientras acariciaba la cintura y los muslos de Ai. Ai se incline para besar a Risa otra vez, partiendo sus labios con la lengua. Risa se sentó para acercarse más, sin romper el beso. Metió la mano debajo de la camisa de Ai, pasando los dedos por su espalda. Ai tembló. Risa se apartó.

“¿Dedos fríos?”

“No importa, Risa” Ai dijo con la voz entrecortada.

Risa acaricio las costillas de Ai hacia abajo tirando de sus sudadera. Ai levantó los brazos, permitiendo a Risa que se la quitara. Risa jadeó, mirando a la piel suave y blanquecina de Ai. Besó su clavícula, y luego la parte superior de sus senos. Ai cerró los ojos, tragándose un gemido.

Ai se acercó, quitando la parte de arriba de Risa también y titándola al lado de la cama. Ai empujó a Risa, presionando sus manos contra las de Risa y manteniéndolas sobre la almohada. Ai se paró mirando a los ojos de Risa. “Estás preciosa, Risa” Dijo mientras se inclinaba para recibir más besos. Ai mordió en los lóbulos de la oreja de Risa, y su aliento la hizo gemir ligeramente. Se movió hacia la base de su cuello, dando pequeños besos antes de cambiar de lado y repetir el proceso.

“Mmmm, Ai, eso está tan bien.” Risa dijo, mientras blanqueaba los ojos, llevándoselos hacia la parte posterior de la cabeza.

Ai sonrió. “Es bueno saber que estoy hacienda mi trabajo.” Dijo plantando besos mientras se acercaba al ombligo de Risa.

Risa la observaba, su respiración entrecortada. Cogió del pelo a Ai mientras ella misma bajaba, sonriendo maliciosamente. Risa sintió la felicidad como no la había sentido nunca. Las manos habilidosas de Ai parecían saber todos los puntos concretos que la hacían gemir. Sintió cómo se estaba calentando cada vez más, su cabeza cayendo sobre la almohada- Risa agarró las sábanas, sintiéndose cerco. Puso su mano sobre su boca, camuflando un grito. Risa volvió a caer sobre la cama, con dificultad para respirar.

“Ai… ha estado genial. Ahora es mi turno.” Se lamió los labios, tumbando a Ai sobre su espalda.

Risa se inclinó, besando a Ai ferozmente, sus dedos corriendo por encima del sostén de Ai. El cuerpo de ésta se sacudió al sentir el repentino contacto. Risa se acercó, tumbándose al lado de Ai, acariciando sus curvas. Ella sonrió, desabrochando lentamente su ropa interior. Ai, de repente avergonzada, se tapó con sus brazos.

Risa arrugó la frente en preocupación. “¿Estás bien? No voy demasiado rápido, ¿verdad?”

Ai se relajó, bajando los brazos. “No, estoy bien.” Ligeramente besó a Risa.

Se inclinó, besando el cuello de Ai con cuidado, y despacio se abrió camino hacio los pechos de Ai. Un gemido salió de su garganta, y puso su brazo sobre su boca, tratando de camuflarlo.

Las uñas de Risa empezaron a dibujar círculos el la parte media de Ai, hasta llegar a sus caderas. Ai cerró lo ojos, su cuerpo reaccionaba involuntariamente ante las caricias de Risa. Risa acarició los muslos de Ai, partiéndolos ligeramente. La mano de Risa llegó al punto más sensible de Ai, haciéndola gemir. Risa observó cómo se movía el cuerpo de Ai, sus caderas moviéndose simultáneamente con la mano de Risa. La respiración de Ai se volvió más rápida, su cara estaba fruncida, profundamente en concentración.

“¡Risa!” gritó sin aliento, agarrándola por el cuello, y acercándola. Las uñas de Ai se clavaron en la espalda de Risa mientras su orgasmo se acercaba. Arqueó su espalda, mordiéndose el labio, abrazada a Risa mientras gemía escandalosamente al lado de su oído. Ambas cayeron sobre la cama, mirándose a los ojos. Risa sonrió mientras acariciaba el pelo de Ai, poniéndolo tras su oreja

Pronto, estaban enredadas entre las sábanas y las mantas. Ai secó el sudor que se había acumulado en su frente. Risa la agarró por la cintura, haciéndola acercarse.

Ella sonrió. “Gracias, Risa.”

“Para ti, lo que sea.” Dijo, besando a Ai.

Se acurrucaron bajo las sábanas. Ai y Risa se tumbaron sobre sus costados, mirándose afectuosamente. Ai bostezó. Risa se le acercó, besándola en la mejilla. “Te quiero.” El corazón de Ai se hinchó cuando oyó esas palabras. “Yo también te quiero.”


El sol de la mañana brilló en la habitación de Risa. Ai abrió los ojos, estirando los brazos. “Buenos di…” Se dio cuenta de que Risa no estaba.

Risa, somnolienta, arrastró los pies saliendo del baño, bostezando. “Buenos días.” Dijo vagamente. Ai se sentó en la cama, y envolvió la cintura de Risa con los brazos. “Hey, tú” Dijo, dándola un pequeño beso en los labios.

Ai cogió la mano de Risa. “Hora de ducharse.” Dijo mientras metía a Risa en el baño. Sin protestar, la siguió el juego. Pronto después entraron en la cocina, riendo, no podían quitarse las manos de encima.

“Así que, ¿que hay de desayuno?” Ai preguntó con alegría. Risa rebuscó en su despensa. “¿Um… cereales?”

“Cereales, vale.” Ai dijo sonriendo, con los ojos brillando.

Sentándose para comer, Ai habló. “Sabes, tengo que volver a casa hoy. Mi apartamento me echa de menos.”

Risa puso mala cara. “Pero entonces yo también te voy a echar de menos.”

“Nos veremos mañana en el trabajo.” Ai dijo apretando el brazo de Risa. Risa infló las mejillas y cruzó los brazos. “Tonta.” Ai rió. Se levantó, besó a Risa en la cabeza y dejó sus platos en el fregadero. Risa la siguió no mucho después.

Se vistieron juntas, Ai mirando a la piel bronceada de Risa. Ai puso su vestido y sus tacones en una pequeña bolsa de plástico.

“Bueno, me tengo que ir.”

“Aww, ¿tienes que hacerlo?” Risa hizo un puchero.

“Sí cariño, me tengo que ir.” Risa se acercó a Ai para abrazarla fuertemente y para darla un rápido, pero dulce beso.

“Llámame cuando llegues, así sabre que has llegado a casa bien.”

“Lo haré, te quiero.”

Risa sonrió cálidamente, sus ojos se iluminaron. “Yo también te quiero.”Se despidió de Ai, viéndola marcharse. Ai anduvo de espaldas un poco, sonriendo y despidiéndose de Risa con la mano hasta que no podía ver más a Risa. El sol era brillante. Gente y familias andaban por la calle. Ai sonrió al verles. De repente vio un taxi y lo tomó.


Ai abrió la puerta, su apartamento casi la parecía extraño. Fue hacia su contestador, 15 mensajes, todos de su madre.

“Ai, ¿dónde estás? Bueno, llámame en cuanto puedas.”

“No contestas al teléfono, me estoy preocupando.” Etc. Ai borró los mensajes y marcó el teléfono de Risa. “He llegado a casa salva.”

“Me alegro. Entonces te veo mañana. Sigue siendo mucha espera.” Risa estaba poniendo mala cara otra vez.

“Adiós, Risa.” Ai sonrió.

Risa suspiró. “Vale, hablamos luego.”


Después de un fin de semana maravilloso, el lunes apareció enseñando su horrible cara. Ai entró en la oficina, iba con prisa.

“Bueno, ¡mírate! ¿Qué has estado haciendo el fin de semana?” Reina preguntó. Su escritorio estaba cubierto por snacks y golosinas. También tenía un pequeño frigorífico lleno de refrescos, té y agua embotellada.

“¡Mira a mi nueva adicción!” Reina señaló a su mini nevera.

“Ahora no tendrás que abandonar tu pequeño cubículo jamás.” Ai rió.

“Lo sé, ¿verdad?” Dijo inclinando la cabeza ligeramente.

Ai se sentó en su escritorio y Reina se asomó. “No me has dicho cómo te ha ido el fin de semana.”

“Yo… bueno… vamos a decir que estuvo genial.” Ai dijo sonriendo.

“Ajá.” Reina dijo levantando una ceja. “¿Quieres saber lo que hice?”

“¿El qué?”

“Nada en absoluto. Efectivamente, la famosa Reina Tanaka no hizo nada en todo el fin de semana.”

Ai empezó a protestar, pero Reina la cortó. “Oh no, no te preocupes por mi, soy una chica fuerte. Puedo…” Y rompió a llorar fingidamente.

“Te hubieras divertido tanto mirando cómo crece la hierba, lo que hubieras hecho si hubieras estado conmigo.” Ai dijo golpeando a Reina ligeramente.

“Probablemente.” Reina sacó la lengua y rápidamente volvió a su parte del cubículo. Ai abrió el cajón de su escritorio para sacar un bolígrafo, y vió un pequeño sobre. Lo sacó y lo abrió. “Pensando en ti. -R” era lo que estaba escrito. Besó ligeramente la nota y la metió en su bolso.

Blancas mentiras (Cap.4)

Muchisimas gracias a Nicko por ofrecerse a traducir Blancas Mentiras,ahora si podemos proseguir XD por que realmente amo este fan fic!!
Clasificacion:R-0

La primera semana de Ai pasó rápido, y bastante pronto eran las 5:00 del viernes.

~~~

Ai estaba saliendo por la puerta del edificio cuando su teléfono sonó.

“¿Hola?”

“Hey, Ai, nos encontraremos a las 7:30, ¿te parece bien?”

“Me parece perfecto, te veo entonces, Risa.”

Ai estaba aturdida, deseando volver a casa. Después de de refrescarse, Ai abrió su armario, ya había elegido un conjunto en su cabeza; un vestido rojo de seda, y un chal de punto. Se recogió el pelo en un moño apretado, se puso un par de pendientes negros, se metió en los zapatos y rápidamente se apresuró a salir por la puerta. Cogió su teléfono móvil del bolso y miró la hora, eran las 6:45. Ai tomó un taxi, le dio la dirección y se fueron, metiéndose dentro y fuera del tráfico. Llegó en menos de veinte minutos.

Ai abrió la puerta del restaurante; la atmósfera era cálida y acogedora. Las luces estaban casi apagadas, y Ai encontró un problema para buscar a Risa. Después de buscarla un momento, la encontró riendo con otros tres hombres que iban en trajes de negocios. Ai respiró hondo y despacio se acercó a la mesa, se corazón palpitando fuera de su pecho. Risa, en el medio de la conversación, miró hacia Ai, quedándose con la boca abierta, y sus ojos abriéndose hasta el tamaño de unos platillos. Sintió mariposas mientras Risa la miraba lascivamente. Ai se ruborizó cuando Risa la presentó a los hombres que estaban alrededor de la mesa. Risa hizo un gesto a Ai para que se sentara a su lado, y lo hizo. “Risa no nos dijo que había contratado a una editora tan bonita.” El hombre más mayor del centro dijo. Ai sacudió la cabeza en desacuerdo.

“No, no, no lo soy, pero gracias.”

“Tuvimos suerte en encontrarla, es la mayor editora que Fruits Magazine ha tenido nunca, y sólo ha estado allí una semana.” Risa dijo mientras suavemente apretaba el brazo de Ai.

Entonces uno de los hombres de dio cuenta de que la camarera se acercaba a la mesa, y sacudió la mano para captar su atención.

“¡Sake para todos, por favor!” Dijo con una voz jovial.

“¿Estás intentando emborracharnos?” Risa estrechó los ojos, pero con una sonrisa. Ai susurró, inclinándose hacia Risa.

“No puedo beber mucho esta noche.”

“No te preocupes, estos tipos se acabarán bebiendo la mayor parte del sake de todas formas.” Risa dijo en voz baja. Un de los hombres derramó el sake para todos y alzó su vaso para brindar.

“¡Por Ai Takahashi, La nueva editora de Fruits Magazine!” Ai, Risa y el resto alzaron sus vasos e hicieron el brindis.

~~~

Dos horas, y cuatro botellas de sake después, Ai se sentía mareada. Los hombres habían bebido sin parar, y estaban tirados encima de la mesa. Risa era la que mejor estaba.

“¿Estás bien?” Sus palabras parecían lejanas.

“S-sí…no.” Ai dijo mientras asentía y después sacudía la cabeza en de cualquier manera.

“Ok, vámonos a casa.” Risa la ayudó a levantarse de su silla, poniendo el brazo de Ai sobre su hombro mientras ella se aferraba a su cintura.

“Lo siento; no soy muy buena bebiendo.” Ai dijo, casi hablando en la oreja de Risa.

“No, no, no pasa nada.” Risa dijo sentando a Ai en un banco y colocándose a su lado. Risa sacó su teléfono y llamó a un taxi para que las recogiera.

“El taxi estará aquí en un rato.” Ai tembló ligeramente. Risa puso su brazo a su alrededor, restregando el brazo de Ai para calentarla. Sintiendo sueño, Ai apoyó la cabeza en el hombro de Risa, murmurando incoherentemente. “Me gustas Risa. Eres tan guapa.” Dijo mirando al perfil Risa, y después dejando caer su cabeza otra vez en su hombro. Risa tan solo sonrió, abrazando a Ai.

Risa no estaba segura de dónde Ai vivía, así que dijo al conductor que las llevara a su casa en lugar de eso. Ai estaba roncando en el asiento de atrás, con la boca completamente abierta. El conductor llegó a su destino y paró. Risa sacó a Ai de su asiento y pagó al conductor, dándole una propina. “Que tenga una buena noche, señora.” El conductor dijo y se marchó. Después de un poco de esfuerzo, Risa metió a Ai en el apartamento y la dejó en el sofá.

“¿Dónde estoy?” De repente Ai estaba completamente despierta.

“Estamos en mi casa. No sabía dónde vivías y no quería molestarte.”

“Oh, ok. ¿Tienes agua? Tengo la garganta seca.” Ai preguntó mientras se frotaba la garganta.

“Claro, ahora mismo la traigo.” Ai se agachó, para quitarse los tacones. El apartamento de Risa era enorme. El suelo de Madera clara cubría todo el sitio. Las paredes eran blancas con poca decoración. En la esquina de la sala de estar había un gran jarrón con forma de tubo que tenía tres barras de bambú.

Los únicos muebles que había eran un gran sofá blanco, y una larga mesa de café con tres velas en su superficie.

“Tu agua.” Risa dijo mientras ponía el vaso en la mano de Ai.

“Gracias.” Ai rápidamente se bebió todo el contenido del vaso. “Mucho mejor, gracias.” Ella sonrió.

“Tu apartamento está muy bien.” Ai dijo mirando a su alrededor.

“Gracias, compré este lugar hace un mes.” Risa dijo pasando sus dedos sobre la mesa de café.

Un silencio incómodo creció entre ellas. “No dije nada antes… ¿verdad?” Ai dijo, recordando sus palabras cuando estaba borracha.

“No, nada en absoluto.” Risa dijo, sacudiendo la cabeza. “Escucha Ai, quería decirte lo maravillosa que estabas esta noche.”

“Gracias, igualmente.” Ai dijo, mirando a Risa rápidamente, tocando el tejido de sus vestido con los dedos.

Risa se acercó a ella para acariciar un trozo de pelo que se había caído, y lo colocó tras la oreja de Ai. Su mano se movió, acariciando ligeramente la mejilla de Ai . “De verdad que estás preciosa, Ai.” Ella susurró, mientras se inclinaba para recibir un beso.

Ai se quedó paralizada por un momento, pero se relajó rápidamente, empujando a Risa para que cayera sobre el sofá. Risa sonrió astutamente. “Uh, uh” y, en lugar de eso, fue ella la que empujó a Ai, sentándose sobre su cintura. Ai se levantó un poco, pasando ligeramente sus dedos por el pelo de Risa, y acercándola. Risa pasó los dedos sobre la clavícula de Ai, tirando del tirante de su vestido.

De repente Ai se apartó, con la respiración irregular. “Um, no me encuentro muy bien.” Se empezó a sentir mareada, su cabeza dando vueltas.

Risa frunció el ceño en un pequeño momento de decepción. “Ok, será mejor que descanses.” Risa se sentó, cogió una manta del sofá y tapó a Ai. “Buenas noches.” Susurró, besando a Ai ligeramente en la frente. Ai ya se había dormido.

La mañana llegó. Ai se estiró lentamente, sonriendo. Ella abrió los ojos sin reconozer dónde estaba.

Ai se sentó rápidamente. “¿Dónde estoy?” Dijo entrando en pánico.

“No te preocupes, estás bien.” Risa gritó desde la cocina, ella estaba bebiendo café de una taza enorme y leyendo un libro.

Ai se levantó, echándose las manos a la cabeza. “¿Qué pasó anoche? No hicimos…”

“Oh, no, no pasó nada.” Risa dijo sacudiendo la cabeza. Ai asintió, sintiéndose un poco aliviada. Se dió cuenta de que todavía llevaba la misma ropa, y de que su maquillaje se había emborronado. Ai se levantó para mirar al reflejo del espejo que había cerca del sofá.

“¡Dios, parezco un payaso!” Dijo, poniéndose las manos en las mejillas en incredulidad. Risa se levantó y se acercó a ella, poniendo sus brazos alrededor de la cintura de Ai, apoyando su cabeza en su hombro.

“Estás preciosa.”

Las mejillas de Ai se volvieron rojo carmesí, sonriendo tímidamente.

“Um, ¿te parece bien que use tu ducha?”

“Claro, es toda tuya.” Risa sonrió. “Deja que te enseñe dónde está todo.”

Fueron al baño de Risa. “Toma, tenemos casi la misma talla, puedes ponerte esto.” Risa la dio un par de pantalones de deporte blancos, y una sudadera rosa. “También tengo un par de pantuflas de sobra si la quieres.” “Gracias.” Ai sonrió.

“Ok, si necesitas cualquier cosa, tan sólo grita.” Risa dijo mientras cerraba la puerta del baño.

Poco después, Ai volvió a la cocina. Risa estaba sentada en una silla, con las rodillas en la barbilla y leyendo. Ai la miró mientras se acercaba. Las cejas de Risa estaban surcadas en profunda concentración. “Debe de ser un buen libro.” pensó. El ruido de las zapatillas de Ai hizo que Risa la mirara. Ella sonrió brillantemente. “¿Acaso no estás adorable?”

“Estoy encantada de que valieran." Ai tiró ligeramente de la sudadera. “Aprecio que me dejaras esto.”

“Cuando quieras.” Risa dijo mientras cerraba le libro. Se levantó de la silla. “Es sábado, el tiempo está genial. Deberíamos hacer algo.”

Ai inclinó su cabeza dubitativamente. “¿Como qué?”

“Hmm… Estaba pensando en un picnic en el parque, ¿suena bien?” Ai no había ido de picnic desde que era joven.

“¡Sí! ¡Suena genial!”

“Bien, Tengo una cesta de picnic que quiero usar.” La sacó de la despensa. “La compré de rebajas y todavía no la he estrenado....Ok, vamos a ver el qué llevar.” Risa pensó en voz alta.

“Ah, ya sé. ¿Te gusta el soba frío?”
“Me encanta.” Ai dijo con una sonrisa brillante.

“Bien, podemos llevar eso... ¿Qué más?"

Risa estaba agitada en la cocina, abriendo y cerrando armarios, cogiendo cosas de la nevera. Todo estaba preparado en la mesa; muchas verduras, arroz y atún preparado para comer.

Ai se quedó boquiabierta. “¡Wow! Tenemos suficiente para una armada.”

En poco tiempo estaban ocupadas cortando las verduras, e hirviéndolas. Ai se apartó el pelo de la cara.

“Ah, tienes algo…“ Risa se acercó para quitárselo. Su mano se acercó mientras miraba profundamente a los ojos de Ai. Risa se incline despacio. Ai se dio la vuelta para dar cara a Risa, echando el cuchillo en la mesa. Risa cogió a Ai por la espalda y la acercó. Ai incline la cabeza para encontrarse con los labios de Risa. Sintiéndolos cerca, Ai cerró la separación que había entre ellas. Risa cogió la mejillas de Ai y después acarició su pelo. Su respiración haciéndose más irregular mientras Risa se acercaba a la base del cuello de Ai. Ésta sonrió, mientras se moría el labio. De repente, un silbido se escuchó.

Se separaron rápidamente y Risa apagó los fogones. “Supongo que deberíamos prestar más atención a las verduras.” Ai dijo, señalándolos, con la cara sonrojada.

Risa rió. “¡Eres una distracción muy grande, Ai!”
.......

“Ok, hecho.” Risa brilló orgullosamente mientras miraba su producción. Lo metieron todo en la cesta de picnic y se dirigieron hacia la puerta.. “Hay un parque cerca, no necesitamos una taxi esta vez.”

“Bien, el día está estupendo; No me gustaría desperdiciarlo por coger un coche.” Ai dijo, cogiendo del brazo a Risa.

Llegaron al parque, un parquet muy abarrotado, pero consiguieron encontrar un pequeño rincón dónde no había nadie alrededor. Risa extendió la manta en el suelo y Ai puso la cesta encima, y la abrió. Risa dio a Ai una pequeña caja, que tenía salmón crudo, arroz y verduras cocidas. Pronto, se lo habían comido todo.

Risa se apoyó en los brazos de Ai. “Ah, somos un grupo genial de cocina, ¿verdad, Ai?”

“Mientras no haya muchas “distracciones” entonces sí, lo somos ciertamente.” Ai sonrió.

Risa limpió todo y apartó la cesta, entonces se tumbó. Dio una palmada en el hueco que había a su lado; Ai hizo lo mismo y se acurrucó contra el cuerpo de Risa. Ai apoyó la cabeza en el brazo de Risa mientras ella le acariciaba el pelo. Ai se sintió relajada, sintió a sus párpados volverse más pesada. Se quedó dormida.

Pronto, el sonido de niños riendo despertó a Ai. Giró la cabeza, dándose cuenta de que Risa se había dormido también. Ai estudió la cara dormida de Risa, pasando sus dedos por encima de su nariz y de su boca, haciendo a Risa sonreír.

“Hey, dormilona.” Ai dijo mientras Risa abría los ojos despacio.

“Hey, tú.” Risa dijo adormilada.

“¿Lista para irnos?” Ai se sentó, cogiendo la cesta de picnic mientras Risa se estrechaba. Lo recogieron todo, y anduvieron cogidas del brazo hacia la salida del parque.

Las chicas anduvieron despacio pos la acera. “Oye, nunca me has dicho cuántos años tienes, Risa.” Ai sabía que tenían casi la misma edad, pero estando en su posición, tenía que ser mayor que ella.”

“Veintiuno.” Risa contestó.

“¿¡¿Veintiuno?!? ¿Y eres directora de la oficina?” Ai se quedó boquiabierta en shock.

“Mi padre es vicepresidente de Fruits Magazine. Quería que trabajara allí, así que me consiguió un trabajo de limpiadora nada más salir del colegio.” Risa dijo, mirando a su alrededor.

“Oh, wow, qué suerte. Ya un trabajo preparado y esperando.” Ai dijo mirando a Risa, sus ojos cerrándose por la luz del sol.

“En realidad no, no es lo que quería hacer en un principio, quería encontrar un trabajo yo sola, hacerme mi propio camino, pero bueno, estoy encantada de tenerlo.” Risa dijo, girando su cabeza, encontrándose con la cara de Ai. De repente, Ai escuchó un ruido que provenía de detrás de un árbol; una cabeza se asomó, tomándolas fotos. Ai tiró del brazo de Risa. “Risa, mira… ¿está alguien mirándonos?”

Risa se paró, y miró. “Nah, probablemente sean niños jugando al escondite.” Dijo, encogiéndose de hombros.

Ai, dudosa, miró otra vez, no había nadie allí. “¿Crees que es salvo que nos vean en público? Qué pasa si nos ven, podríamos perder nuestros trabajos. “Ai dijo cruzando los brazos, sintiendo frío.

“¿Quién va a saber que estamos aquí, Ai? ¿Crees que mi padre mandaría espías para controlarnos?” Risa dijo riendo, poniendo un brazo sobre los hombros de Ai. “No pasa nada, Ai, no te preocupes.” Dijo, mirando hacia atrás.

Blancas Mentiras (Cap.3)

Algo atrasado pero bueno, que fic!! jaja si este me gusta mucho, y poco a poco se pone mas interesante, este capi es

Clasificacion R-0

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Eran las 4:59. Reina asomo la cabeza por encima del cubículo. "Sup, es hora de irnos"

Ai se alejó de la pantalla de su computadora para mirar hacia arriba. ¿Lo es? Déjame terminar esto y luego estare lista".

Reina suspiró. "Vas a ser una de" esas" personas ¿no es asi?"

"¿Qué personas?" Ai-preguntó mirando a la pantalla. "tu sabes... adictas al trabajo. No soporto que a la gente le guste, me hacen quedar mal."

Reina dijo que mientras arrastraba su silla hacia el escritorio de Ai. "¡Guau, tu cubiculo es tan blanco. Necesita un poco de color ... malo. "

"Minimalista es lo mejor" Ai dijo señalando con el dedo.

"Uh huh, no puedo salir contigo si vas a ser muy aburrida." Ai termino hasta el último pedazo de trabajo.

"¡Listo!"





"Está bien, pero no te vuelvas nerd mientras estamos fuera"

"Lo tengo." Ai respondió con una sonrisa.

El sol se ponía, y comenzó a enfriarse rápidamente. Ai se estremeció ligeramente. "¿Tienes frío?" Preguntó Reina, volviéndose hacia Ai. "No te preocupes, sé de un lugar donde entraras en calor. Tienes veintiuno, ¿verdad? "

"Veintidós" Ai dijo rápidamente.

"Bien, porque no quería tener que entrar a escondidas "

"¿a dónde vamos exactamente ?"

"¡Ah, espera un poco, ya verás. "dijo Reina con una sonrisa socarrona.

Despues de un corta distancia, llegaron a un pequeño bar-Karaoke con la música a todo volumen.
"Un bar karaoke?"

"Vengo aquí a menudo, te van a tratar bien."

Ai tuvo la idea errónea de que los bares de karaoke siempre se llenaban de borrachos y estaban cargados de humo de cigarrillo. En el momento en que entró, fue diferente. El lugar estaba animado, con un pequeño grupo de hombres que cantaban "She Bangs" lo mejor que pudieron en el diminuto escenario. Un colectivo "Reina!" Se escucho desde detrás de la barra.

"!¿que hay?¡" Reina gritó, agitando los brazos en señal de burla. Cuando se sentaron, el camarero se acercó.

"¿Qué les doy señoritas?"

Ai ordeno en primer lugar. "un Appletini por favor".

"Uno ligero, ¿eh?" Preguntó Reina, con la frente arrugada.

"Pedire lo mismo." murmuró en voz baja, volviéndose hacia el camarero.

Ai miró a Reina a la cara conteniendo una carcajada.

"¿Qué? Tienen un buen Appletini en este lugar. "Reina dijo colocando sus manos a la defensiva.

Ambos se dieron la vuelta en sus asientos viendo el siguiente grupo de seleccionando una canción. Se había elegido "happy summer wedding"

Reina se encogió. "hombre, ¿Morning Musume? ¿En serio? "Pronto, el bar estaba lleno de notas y la audiencia mirando.

Ai y Reina tenian sus bebidas, la que Reina dejo en cuestión de segundos.

"Vamos, vamos allá arriba." dijo tomando la mano de Ai.

"¿Qué? Oooh no, yo no voy. "dijo Ai firmemente en su asiento.

"Ok, entonces ¿vez eso? "Reina de repente señaló.

"¿Qué? ¿Dónde? "Ai miró hacia la zona donde Reina señalaba.

"¡Ja! te tengo! "Reina aprovechó la oportunidad de distracción de Ai para empujarla fuera de la silla.

"Aww, Reina!" Ai hizo un mohín.

Caminaron hasta el escenario cuando de repente oyeron gritos , y silbidos del público. Ai sonrió ampliamente y se sonrojó mientras que Reina aprovechó y lanzó besos.

Reina tomó un micrófono y le dio uno a Ai. "Ok, ¿qué canción quieres cantar?"

"Um, elige tu ." Ai dijo mientras examinaba la pantalla táctil buscando una cancion que conociera.

"Ok, entiendo." Reina tocó la pantalla y los altavoces volvieron a la vida. Se escucho "Bad" de Michael Jackson , y el público gritó y gritó. Ai nunca había escuchado la canción, pero Reina parecía conocer la letra, y su Inglés era bastante bueno.

La canción terminó, y el público grito más fuerte que nunca. Reina le susurró algo al oído de Ai.

Colocaron su espalda contra la otra juntando sus dedos formando una pistola y al unísono gritaron "Whos 'Bad!" Los aplausos fueron ensordecedores y Ai se echó a reír más fuerte de lo que jamas lo habia hecho.

Ai se sentó primero, seguía riendo. Reina la siguió lentamente detrás, lanzando besos y guiñando un ojo.

"¿Qué te dije? fue divertido, ¿verdad? ", Preguntó Reina, con el rostro resplandeciente.

"Sí, la estoy pasando muy bien." Ai asintió.

"dos Appletini más" Reina gritó.

"enseguida". El camarero grito.

"Así que, Ai, ¿que te trajo a frutas?" Reina pregunto sentandose, volviendo la cabeza para hacer frente a Ai.

"Bueno, no quería que mi título universitario se perdiera, y que mi mamá me molestara en que consiguiera un trabajo, así que aquí estoy, editora de la Revista frutas." Ai respondió.

"¡Ah, las mamas, hay que amarlas" Reina dijo a sabiendas.

"¿Y tú? ¿Qué te hizo decidir trabajar allí? "Ai preguntó, elevando su voz sobre la música.

"Bueno, soy la mejor diseñadora gráfico en el negocio, así que no tuvieron más remedio que contratarme." Reina dijo restregando las uñas en su camisa.

"Ya veo." dijo Ai con una sonrisa.

Cuatro Appletini's más tarde, y Ai se sentía mareada. "Creo que será mejor dejarlo."

"Aww, en serio? estaba a punto de pedir uno más. "

"Yo, nosotras, tenemos que trabajar mañana." dijo Ai tratando de levantarse de su asiento.

"Creo que fue todo por esta noche"

Reina miró a su muñeca. "Pero sólo son las 8".

"debe irme." dijo Ai tratando de parecer sobria.

"Ok, te acompaño, para asegurarme de que no caigas." Reina tomó el brazo de Ai y la acompaño a la puerta.

"Gracias, Reina!" Ai dijo apoyando su cabeza sobre el hombro de Reina.

"No hay problema déjame pedir un taxi." Reina le hizo señas a un taxi y ayudó a Ai a entar.

"Hasta mañana, peso ligero." Reina dijo cerrando la puerta. Ai se despidio despectivamente mientras apoyó la cabeza en el asiento trasero. Apenas pudo balbucear dónde vivía, pero el conductor de alguna manera le entiendio en su dificultad para hablar.

Sosteniendo la mano en la frente, Ai cerró los ojos. Se habia dormido, pero ya había llegado a su departamento. Buscó a su alrededor su cartera, agarro un poco de dinero y se lo dio al conductor.
"quedese con el cambio" dijo Ai al salir. Tropezó con la puerta del edificio del apartamento mientras el portero la abria. "Bienvenida, señorita Takahashi" dijo mientras se inclinó.

"Sí", fue todo lo que podía decir.

Después de varios intentos para abrir la puerta, se encontraba dentro. Ai miró su pequeña sala de estar y su dormitorio. No quería nada más, solo dormir, y fue lentamente, con cuidado para evitar que la cabeza se girara y se derrumbó sobre la cama. Ai estaba dormida a los pocos minutos.

Ai fue sacudido por su reloj de alarma. Sono demasiado fuerte y de inmediato lo apago.

"Nunca más voy a ir a beber un lunes por la noche" pensó para sí misma.

Ai cuidadosamente se sentó y fue al baño, preparo la ducha. Con la esperanza de que el agua caliente dejara en claro su cabeza; Ai estaba bajo la ducha y cerró los ojos. En cuestión de minutos, empezó a sentirse mejor y salió. Ai envolvió una toalla alrededor de su cuerpo y se dirigió a la cocina por el desayuno. Comio rapidamente de su cereal, Ai lanzó su plato y la cuchara en el fregadero con un ruido fuerte. Dio un respingo, y el sonido retumbó en su cabeza. Se dirigió hacia su habitación, rápidamente se preparó para el trabajo, y estuvo fuera de la puerta en menos de 15 minutos.

"lo hiciste" dijo Reina, sentada en la parte superior de su escritorio.

Eran unas de las primeras en llegar. Ai se rió. "Sí, pero nunca mas saldre una noche entre semana. "

"¡Ah, cobarde." dijo Reina empujando a Ai con ligereza.

"No puedo controlar el alcohol como tú ...." Su vov se fue apagando. Ai se dio cuenta rápidamente de que Risa se acercaba, sin embargo no había notado a Ai todavía. Risa busco en la oficina, saludando a los pocos que ya habian llegado. Sus ojos de pronto se fijaron en Ai, y luego sonrió con alegría. Ai instantáneamente se enrojecio.

Reina dio un codazo a Ai en las costillas. "¿es la causa de tus nerviosos?" Susurró. Ai sonrió tímidamente.

"Ai, Reina, ustedes dos están aquí tan temprano".

Reina dio un saludo. "Sí, señora, listas para trabajar!"

Risa sonrió dando un saludo burlón y se volvió hacia Ai. "Ai, te ves muy mal, ¿estás bien?" Su cara estaba llena de preocupación.

"Sí, estoy bien. Tuve demasiada "diversion" la noche anterior." dijo frunciendo el ceño ante Reina. Reina lo unico que hizo fue encogerse de hombros.

"Bueno, las veo a las dos más tarde." dijo Risa, pero sólo mirando a Ai.

Reina reía como una niña de la escuela mientras se sentaba. "Ai tiene enamorada a nuestra manager!" Dijo como si cantara una canción.

"¿Podrías parar con eso?" dijo Ai asomando la cabeza por el cubículo. Reina sólo encogió los hombros. Ai sonrió mientras se sentaba, sorprendida por una llamada repentina en su celular.

"Habla Ai Takahashi" dijo con su voz más profesional.

"Ah, ya te has adaptado." La otra voz dijo.

"¿Risa?" dijo Ai en voz baja.

"¿Qué haras para el almuerzo? Tal vez podríamos ir a algún sitio, yo invito." En la prisa por salir de su casa, Ai había olvidado su almuerzo en el mostrador de la cocina.

"Oh, no, tu pagaste la última vez. Debeo ser yo la que pague en esta ocasion".

Risa dio una pausa. "me convenciste. ¿En el Mismo lugar de la última vez? "

"Suena bien" dijo Ai sonriendo.

"Bueno, hasta luego."

"Ok, bye" Ai colgó el teléfono, el corazón le latía en el interior de sus orejas.

La cabeza de Reina apareció. "¿cita de almuerzo?"

"Más bien encuentro de almuerzo, no es una cita." dijo Ai, mirando por encima del escritorio de jun jun. Estaba mirando fijamente hacia Ai, como si estuviera escuchando en su conversación.

Reina inclina la cabeza hacia jun jun "Creo que alguien tiene celos".

"¿De qué? No pasa nada".

"ciertooo" dijo Reina bajando la cabeza.

Jun Jun parecía haber estado observando a Ai todo el día y la hacía sentirse incómoda. Ai se aseguró de que hubiera mucho que hacer para que no se distrajera por la mirada de jun jun. En el momento en que el reloj marco el medio dia, todo el mundo inmediatamente corrió hacia el comedor. Reina se quedó sentada en su escritorio. Ai se puso de pie, con su cartera colgada del hombro.

"¿No comeras?"

Reina abrió el cajón de la mesa, señalando el gran botín de caramelos y refrigerios. "Almuerzo de las Campeonas." dijo sacando una pequeña bolsa de galletas de queso.

"Diviértanse en su cita".

"No es una cita!" dijo Ai mientras se alejaba.

Ai prácticamente corrio hacia Risa mientras salía de la oficina. El contacto ligero cosquilleo en todo el cuerpo de Ai.

"¿Lista?" Risa preguntó.

"Yup!" dijo Ai esbozando una sonrisa.

Habían llegado a la tienda de ramen a la hora pico del almuerzo-, y se sentaron en la mesa que acostumbraba Risa. Parecía que el personal había anticipado la llegada de Risa y tenía dos ramen shoyu listos.

Risa tomó su primera mordida. "¡Ah, perfecto como siempre." dijo con una sonrisa de satisfacción.

Ai espero a que se enfriara un poco fríe antes de comer. "¿Está bien que comamos juntas? ¿la gente no comenzara a preguntarse? "Ai preguntó de repente sentiendose paranoica.

Risa tomó un momento para pensar. "Piensa en esto como un almuerzo de negocios." le guiñó el ojo. Ai rápidamente miró hacia abajo, y tomo un bocado. Risa la hizo sentirse tan nerviosa, que no pudo terminar su almuerzo y en su lugar observaba atentamente la boca de Risa , sus labios carnosos en movimiento mientras comía lentamente, al parecer disfrutando de cada bocado pasado.

Risa miró su reloj. "¡Ah, 10 minutos, es mejor que volvamos." Se levantaron, acomodando sus sillas debajo de la mesa, Risa dejo su pago y la propina en la mesa. Los meseros, y los cocineros las despidieron con un unánime "¡Gracias!", una vez que salieron.

En su camino de regreso, Risa se detuvo un momento. "¿Tienes algún plan para la noche del viernes?"

"No, ¿por qué?" Ai preguntó, de repente curiosa.

"Me reunire con algunos colegas en Buri después del trabajo, y me preguntaba si te gustaría venir ... cena de negocios solamente."

"Claro, suena bien!"

"Bueno, ¿te importa si tengo tu número? Ya sabes, en caso de que haya algun cambio de ahora. "Risa preguntó tapándose la cara del sol.

Ai le dio el número de Risa programadolo en su teléfono celular. "Bien, de vuelta al trabajo."

~ ~ ~
"Hay vas, ruborizándote de nuevo." Reina dijo cuando Ai se acercó a su escritorio. "Debe de hacer algo para que te ruborices asi"

"Ella es mi jefe, eso es todo." dijo Ai sonriendo.

"como sea, Ai. Estás enamorada , admitelo. "dijo Reina en su lado del cubículo.

De repente, la pantalla del ordenador se lleno de fotos de ellas durante el almuerzo, junto con el mensaje

"¿Tuvieron un buen momento durante el almuerzo?"



Rápidamente apago su monitor. El pánico surgió a través del cuerpo Ai mientras buscaba frenéticamente en la oficina a cualquier persona que parecíera sospechosa. Inmediatamente miró en dirección a junjun, Quien estaba ocupada hablando por teléfono.

"Reina, creo que alguien vio me vio a mi y a Risa durante el almuerzo de hoy." Ai susurró sobre la pared.

"Gran cosa, no era una cita, ¿recuerdas?", Dijo Reina, escribiendo, ni siquiera mirando hacia arriba.

"Tienes razón, no lo fue, pero si alguien nos vio, entonces toda clase de rumores pueden empezar. Podríamos perder nuestro trabajo ".

"Eh, no pasó nada, así que no te preocupes."

"Sí, supongo." Ai dijo mientras se escabulló hacia abajo en la silla. Ai espero otro mensaje, pero su pantalla siguio normal. El resto del día, Ai saltó en cada timbre del teléfono y cada vez que alguien pasaba por su escritorio.

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