yo soy ai
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Y yo, que decía nunca Capitulo 16

Clasificación: R-0
- Un acto de salvajismo.
- Riho-chan creo que le estas poniendo demasiado. Decía Eri consolando a Sayumi.
- Y con que otro nombre puedes llamar a lo que Kanon-chan acaba de hacer.
- Kanon-chan no me quiere buaaaa. Lloraba Sayumi
- Qué pasa? Preguntaba Reina que venía recién entrando a la sala de clases.
- Lo que pasa es que Koharu le regaló su entrada a Sayumi, pero Kanon-chan estaba molesta con Sayumi, así que le regaló su entrada a la primera niña que vio y …….
- Yatta es mi día de suerte, con esto puedo invitar a Gaki-san y que ella pague su entrada xD.
- Linlin?
- Si se la regaló a esa chica, así que Michishige-san no podrá ir al parque de diversiones… un verdadero acto de salvajismo.
- Gaki-san te invito al parque de diversiones, claro que cada una debe pagar su entrada. 
- Parque…. De qué hablas?
- Muy bien chicas vuelvan a sus asientos, Sayashi-san creo que esta no es tu clase. El día de hoy quiero presentarles a una nueva alumna su nombre es QianLin ella viene de China, espero que todas puedan ayudarle en lo que necesite.
- Mucho gusto mi nombre es QianLin, pero pueden llamarme Linlin. Es un gusto estar en este instituto.
- Muy bien chicas ya escucharon. Linlin puedes ir a sentarte detrás de Harada-san.
- Mmmmm, sensei disculpe pero me gustaría estar delante de Niigaki-san, veo que hay un lugar libre delante de ella.
- Lo siento Linlin, pero ese asiento ya está ocupado por Takahashi-san.
- Demo sensei, vengo de otro país y mi “novia” es lo único cercano que tengo. ONEGAICHIMASU!!!
- Dijiste novia? Preguntó Eri desde su asiento.
- HaiGaki y yo somos novias. Senseionegai.
- Lo lamento mucho Linlin pero su tu lugar será detrás de Harada-san.

                El día pasaría de forma más lenta que en otras ocasiones, Gaki por un lado, no podía entender como a Lin se le ocurría decirle a todo el mundo que era su novia, es decir, claro que lo era, pero ella con Reina siempre habían mantenido el perfil bajo para no meterse en ningún problema, ni para que las demás se acercaran a hacer preguntas que por lo demás consideraba  enormemente tontas y por otro lado dónde estaría Takahashi?, debía pedirle disculpas? Por qué no se había aparecido durante el resto del día? tan mal estaba?.
                Reina no dejaba de mirar a Eri que desde que había sabido que Lin era la novia de Gaki no atinaba a ninguna pregunta que la profesora le diera – Debe de estar choqueada con la noticia, pero quizás esta sea lo mejor… para mi-.
Sayumi se había pasado todo el día pegada a la ventana, tan difícil era mantener una relación fraternal, ella sólo sabía de fiestas, excesos y otros pero de tener familia o tener hermana nada, menos de tener amigos, - esa chica Eri fue muy amable al tratar de consolarme, aunque ahora pareciera que está en la Luna, y esa otra chica dijo ser la novia de Niigaki-san, en serio puede ser que dos mujeres puedan andar juntas?Mou y esa tonta de la chillona no se apareció en ninguno de los descansos…. Kanon-chan.-

/////////////////

                Sayumi abrió su casillero y entre sus zapatos encontró una entrada con una nota que decía “lo siento, te parece mejor si comenzamos un segundo acto y me dejas decirte hermana”. Sayumi sonrió por lo escrito en la nota y sin si quiera darse cuenta soltó un Hai.

- Yatta, entonces me preparas la cena de hoy que me muero de hambre.
- …..
- …..
- Cri-cri
- Michishigue-san, acaso quieres superarme?

                Sonriendo Sayumi abrazo con cariño a su pequeña hermana dejándole un sonoro beso en la mejilla y antes de que esta comenzara con alguna de extrañas comparaciones la tomó de la mano y le preguntó qué quieres para cenar?

- No me importa mientras lo prepares tú.
- Sabes aprovechando este momento emotivo podríamos llegar a algunos acuerdos como por ejemplo que me dejes de decir Michishige-san y comiences a llamarme por mi nombre.
- HaiSayu-onesan
- Y que me dejes de tirar cosas en la cabeza, además de dejar tus imitaciones de insectos y frases raras.
- Sorry, I don´t speak Japanese
- Kanon-chan
- Really, so sorry
- Kanon-chan
- See you laterxD.
- KANON-CHAN!!!
- Si la atrapo me dejas comer de lo que preparares?
- Eh?
- Koharu-san lo dejo en tus manos.
- Hai……… KOHABOOMERANG

                Michishige Sayumi caminaba de vuelta a su casa acompañada de una niña sumamente kawaii y la chica más extraña que quizás en su vida hubiese conocido, sobre los hombros de esta última su “hermana” aún levantaba un pulgar en señal de total aprobación de la técnica que ella misma hubiese catalogado como “sublime”.

Y yo, que decía nunca Capítulo 15

                                                                    Clasificación: R-0

Risa había nacido en una de las 3000 islas pequeñas de Japón, el nombre en realidad no tiene importancia ya que ni la misma Risa tenía conocimiento exacto de en cual de ellas era que había nacido. No había cumplido los dos meses cuando la robaron del lado de su madre una mañana de verano. 
Vendida por un par de monedas, Risa habría de arribar a la capital de Japón con una temprana y prometedora belleza, belleza que haría que esta apenas llegar a Tokyo fuera comprada por la dueña de uno de los prostíbulos más grandes de Tokyo. Sidonna, como ella misma se había puesto, había pagado 10.000 yen con la convicción de que era una excelente compra.
Bautizada con el nombre de Risa, la pequeña seguía el riguroso entrenamiento y las clases que Sidonna le impartía a ella y 10 niñas más, pero Risa siempre se diferenciaba de las otras, ninguna lloraba con más fuerza, ninguna comía con más ganas, ninguna insultaba más a Sidonna más que ella. Llegando al punto en que Sidonna prefirió venderla; mejor ahora a después cuando no pueda controlarla, se decía mientras esperaba junto a Risa al nuevo comprador.
Una fría mañana de invierno y por tan sólo 5.000 yen Risa sería nuevamente revendida a un traficante quien la subastaría a una nueva alma filantrópica, Ayumi-sama, que entre muchas cosas era además dueña de un burdel.

-Ayumi es una puta- Gritaba la niña mientras corría por los pasillos del burdel-puta puta y recontra-puta.

                El espíritu de Risa se tornaba cada vez más ingobernable, más áspero, más peligroso. Por esto mismo y con tan sólo 6 años Ayumi-sama determinó que si la niña se consideraba lo suficientemente adulta para insultarla y hacer lo que quisiera, tenía la edad suficiente para ganarse la comida. 

-Mañana tendrás tu primer trabajo.
- Trabajo?
- No es necesario que lo entiendas, pero si quieres comer algo más te vale tratar bien a Riota-san.

                Riota-san un hombre viejo, lastimoso y rico que tenía dos debilidades: el juego y los niños.

- Supongo que no tengo que repetirle que la niña sólo tiene 6 años, así que disfrute pero cuide de lastimarla.  

Ayumi-san le había recibido y hecho pasar por un largo pasillo que conducía a una pieza, donde suponía se encontraba la niña.

- Pierda cuidado, la entregaré completa.

En el centro de la habitación se encontraba una cama y sobre ella la pequeña Risa completamente desnuda. A los ojos de Riota, Risa era un verdadero sueño allí tendida sobre su pequeño vientre, lo primero que hizo fue darle unas pequeñas nalgadas y pasear sus decrépitos dedos por los muslos de esta. Dejó caer un hilo de saliva espeso por la pequeña espalda y lo esparció con la palma de la mano. Risa no mostraba ninguna resistencia y hasta le sonrió tiernamente cuando el anciano, completamente extasiado, la sentó sobre sus piernas y lo acomodó justo sobre su verga. Hacía mucho tiempo que no se excitaba tanto.
Risa por su lado, cuando descubrió la protuberancia sobre la cual estaba sentada, se refregó como lo haría un gato, cosa que enardeció todavía más al anciano que de manera impaciente bajo su cremallera y sacó su palpitante verga exhibiéndola a los ojos de la niña.    

- No vas a darle un beso a mi amigo?

                Al hacer la pregunta Risa sonrió, pues le parecía gracioso el nombre con que llamaba el anciano aquella cosa. Risa obedeció al anciano, así que de forma lenta acercó su boca al miembro ahora totalmente erecto que sostenía entre sus manos y lo besó con los labios.  El viejo tenía los ojos en blanco y temblaba como una hoja. Risa ya no sólo besaba, ahora tal como lo hiciera una mujer grande, Risa comenzaba a pasar los labios alrededor del glande. Riota no podía creerlo, como si no bastara la obediencia de Risa, esta además ahora comenzaba a engullirse el glande entero.

- Pequeña puta. Exclamaba el anciano. Hija de puta.

                Risa seguía con el trabajo cuando pudo sentir una convulsión dentro del tronco que tenía en su boca. En ese momento, justo en ese preciso momento Risa mordió con toda la fuerza que tenía  para luego dejarse caer desde la cama al suelo.

- El tiempo se acabó Riota-san- de dentro de la habitación sólo respondió el silencio- espero que la pequeña no se encuentre lastimada.

                Ayumi-sama tropezó con el cadáver de Riota-san, Risa se encontraba en una esquina de la habitación sonriendo, satisfecha con su primer trabajo.

- Es así como debo ganarme la comida?

                Esa misma tarde Risa fue a dar con la horma de su zapato.  Ayumi-san presa del pánico hizo desaparecer el cadáver y a Risa la regaló al peor animal de todo Japón, Kouta.
Kouta era un tipo adinerado que gustaba de hacerse de cuanta mujer y niña encontrara en la calle, alguna de ellas las tenía como préstamo en alguno que otro prostíbulo pero a las más pequeñas las tenía para su diversión, simplemente el más ruin de los pederastas de Japón. 

-Esta niña está muy buena, estás segura de que quieres regalármela.
- Esta niña es un demonio, así que haz lo que quieras con ella, mátala si incluso es preciso.

                La suerte estaba echada, esa misma noche Kouta invitó a varios de sus amigos y entre medio de apuestas y tragos, uno de sus particulares tradiciones dio rienda suelta. Pasó un tiempo antes de que Risa entendiera en su totalidad que fue lo que pasó aquella noche, y que fue lo que pasó durante muchas noches más. Ahora ya mayor sólo recordaba como esa noche fue arrastrada entre los matorrales al igual que otras dos niñas y como en el centro de un círculo de varios hombres fue penetrada una y otra vez… Risa aún recordaba como entre todo su dolor trataba de levantarse para ser tirada nuevamente al piso y seguir siendo violada, aún recordaba la risa de aquellos hombres, aún despertaba en las noches  recordando las miradas de horror de las otras dos niñas cuando a mordidas les arrancaban los pezones, aún retenía en la memoria como las otras niñas aún seguían siendo violadas cuando ya estaban muertas…

- Simplemente no puede ser- suspiraba Gaki mientras caminaba a la sala de clases.

                Risa cumplía los 7 años sin entender porque su cuerpo seguía resistiendo tanta flagelación y dolor, Risa cumplía los 7 años sin entender porque su cuerpo no se encontraba entre aquellos que todos los días después de echarle bencina iluminaban su frágil figura. Risa cumplía los 7 años cuando conoció a Yuko-onesan. Risa cumplió los 7 años y finalmente pudo entender porque su cuerpo resistía y porque su cuerpo no iluminaba como esos que ardían, Risa pasaba ya los 8 años y pudo comprender que era porque ella tenía que seguir viviendo para salvar a otras como ella. 

–Takahashi es simplemente…. Imposible.

Y yo, que decía nunca Capítulo 14

Clasificación: R-0


- Porque la vida era tan injusta con ella, que acaso no había sido suficiente dolor durante su infancia. Su primer amor asesinada por un ladrón de poca monta y ahora que por fin encontraba a alguien resulta que a penas sabia de su existencia. Y la otra que tiene la mala costumbre de pintar a cuanta mujer bonita se le cruce por el camino, tsk. -Los ojos hinchados de Reina ya no podían soltar más lágrimas – y lo peor de todo es que no pude contestarle a Gaki porque ni siquiera yo se, si realmente estoy enamorada de Eri o si me intereso en Jun.

- Así que, si puedes enamorarte eh?
- Lin que haces tu acá y cómo me encontraste.
- Mou, es que ya me cansé y he decidido no separarme nunca más de mi querida Risa, por eso me matriculé esta mañana. Y de encontrarte…. En realidad no pensaba encontrarte, te vi sólo de casualidad, es que ando buscando a Risa, la has visto?
- No tengo idea de donde pueda estar.
- Ya veo, ^^ bueno si no nos apuramos no la encontraremos nunca.
- Nos? No somos muchas personas ¬¬
- Sólo dos, venga si me ayudas a encontrar a Risa, te daré consejos para conquistar a quien quieras… me se unos hechizos chinos muy buenos, nunca fallan. Lin decía esto casi en susurro.
- Segura de que nunca fallan? O.O
- Pero por supuesto, cómo crees que conquiste a Gaki?
-  A golpes.
- no toda la gente piensa como tu sabes ¬¬ Por eso no consigues una pareja estable.
- U.U está bien, sólo te ayudaré para que veas que soy una buena persona…. Pero después quiero todos los pasos al detalle, oíste.
- Hai.
- Bueno, dónde has buscado.
- En casi todos lados >.<
- eso no me ayuda mucho ¬¬, pero…emmm buscaste en la azotea.
- No allí no.
-Pues vamos entonces.

////////////////////////

                Pensé que me empujaría, el corazón se me escapaba del pecho y ella no decía nada. No tenía el valor de mirarla a los ojos y sin embargo con el mismo impulso estúpido que hizo que la besará levanté la cabeza y la contemple en silencio unos instantes.                               
Pensé, pensé en lo mucho que deseaba refugiarme en aquella mirada que desde hace poco comenzaba a temerse vacía. Pero no alcance a articular palabra alguna, la puerta que unía  las escaleras con la azotea chirrió y luego….. juró por Dios que me supe muerta.

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                No había elegido la azotea para que estemos solas, ni siquiera era por que Takahashi me interesara. La idea de la azotea había sido más bien una forma de alojarnos de tanto ruido, y alejarnos de Eri y Reina. No quería que ninguna de ellas se diera por enterado de lo que tenía planeado. Planes…. nunca tuve el plan de besar a Takahashi y demás está decir que nunca tuve tampoco la intensión de seguir el beso y no alejarla o decirle estoy saliendo con otra persona.

                Yo lo sabía, sabía muy bien que Lin era lo mejor que me había pasado en la vida, sabía también todo el sufrimiento que llevábamos las dos juntas, sabía como Lin me había levantado y como codo a codo seguía irguiéndome para que no volviera a caer. Sabía de todo el amor que su pequeño cuerpo me propinaba por casi nada a cambio. Sabía que sabía…. Pero entonces por qué, por qué la duda. Qué tenía la mujer en frente mio que me hacia dudar, porque… estaba dudando, verdad? Es decir, de pronto la mujer en frente mio me supo a gloria y hasta me pareció por unos instantes que podría llegar a ser una de mis cosas favoritas, como ese juguete que tenías de niño y que a pesar de estar todo raído y viejo igual te parecía el caballero perfecto para protegerte en sueños y viajes turbulentos.

                Mi mente divaga todo esto a la mirada profunda que Takahashi me daba, sé que ambas esperábamos una respuesta pero eso no sucedió, la única respuesta que encontramos fue la del chirrido de la puerta.

- GAKIIIIIII, por fin te encontramos, Reina tenía razón estabas en la azotea.
- A solas con Takahashi-san. O.O

                No podía ser… simplemente no se podía, mi vida y mi pasado eran mucho para alguien tan normal como Takahashi, Lin me amaba con todos mis defectos, ella siempre me esperaba, ella siempre me animaba, ella procuraba curarme en cada encuentro. Lin nunca me había soltado la mano… la duda solo había sido eso, una duda… todos dudamos, porque yo no.

- Qué pasa, solo porque esté a solas con una chica ya deberías tener motivos para enojarte.
- …….
- Venga, sabes que te amo y que eres mi querida novia…..

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                Su novia, eso era lo que ella había dicho …su novia… junto a Tanaka-san estaba otra chica que hasta ese momento no había visto nunca… su novia… quizás sonará egoísta pero hasta ese momento quería creer que Niigaki no era tan radiante como yo pensaba… su novia…. Quería creer, quería suponer… que no lucía siempre radiante porque le faltaba yo.

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- ¬¬ Niigaki Risa creo que tenemos que tener una seria conversación nosotras dos.
- ^^ las que quieras, a propósito por qué estás acá?
- ¬¬
- Oh vamos, sabes cómo soy, me conoces mejor que nadie.
- ¬¬ por eso mismo, ne ne dime Gaki te hizo algo malo, porque si no lo arreglamos al tiro. 
- O.O uso, yo jamás le haría nada malo a Takahashi-san.
- …………… discúlpenme tengo que retirarme la siguiente clase comienza luego yo… permiso.
- Se fue, Gaki seguro que le dijiste algo malo, mou hasta cuando tengo que decirte que no debes jugar con las pobres e inocentes chicas que se te acercan…. Además recuerda que eras MI novia, y la verdad es que no me gusta compartirte mucho sabes. 
- Tú no me compartes con nadie, quédate tranquila que yo solo soy de tu pertenencia, y aún no me has respondido porque estás aquí.
- Ahora soy alumna de este instituto.
- USO
- ¬¬ que pasa preferirías tener más tiempo libre con chicas como Takahashi-san?
- Por supuesto que no, y ya quítate esa tonta idea de la cabeza sabes que te amo sólo a ti.
- Tienes razón, bueno será mejor que vayamos a clases, en mi primer día espero conocer a mucha gente, la última es llegar es peor que el “el Joto”.
- Risa
- Tranquila Reina, que aunque halla pasado algo, no volverá a pasar nunca más. 


Y yo, que decía nunca Capítulo 10

Clasificación: R-16

Desde muy niña Reina había sido una niña frágil, pálida y liviana. Nunca tuvo padres, o mejor dicho si los tuvo, pero los había escondido en lo más profundo de sus recuerdos… su padre un bebedor y apostador, había matado a su madre, siendo ella muy niña. Su madre… lo único que recordaba de su madre era todas las veces que llegaba llorando y con látigo en mano, la maniataba golpeando una y otra vez su morado cuerpo.
                Al morir su madre Reina había pensado que las cosas irían mejor, pero no. Su padre ya no tenía dinero y con la muerte de su madre, ya no tenía que apostar…. Excepto ella.

- Reina, tu sabes cual mi preocupación.
- .......
- Las cosas han ido bien Reina, pero no quiero que vuelva a suceder lo de años atrás.

                Lo de años atrás… al llegar al Manhattan bajo la protección de Yuko-nesan Reina fue recibida por las que se convertirían en sus hermanas y amigas, sus nombres eran Risa y Mei la primera tenía una sonrisa divina y un compromiso con la amistad de hierro, la segunda parecía una flor rodeada de invierno. Mei era una niña muy enfermiza que se encontraba postrada en silla de ruedas, y a Reina se le parecía que debía de cuidarla con el máximo de los cuidados. Por eso todo su tiempo era para Mei leía para ella, la acompañaba a todas partes, la bañaba , la vestía, la desnudaba, la peinaba, la sacaba a pasear, la acostaba y la despertaba.

- No quiero que vuelva a suceder …… Mei, ya no está y lo sabes.

El pasó del tiempo sólo acrecentó esta unión. Para los ojos enamorados de Reina Mei era luz…. era su luz, pero pronto habría de perder esa luz. Reina había decidido un día salir con su amiga a dar vueltas por un parque cercano a la zona. Risa le había dicho que no era el momento, que justo días antes había ocurrido un problema de bandas y que era mejor procurar y estarce un tiempo dentro del Manhattan o salir bajo resguardo. Reina no quiso pensarlo, ese día era el cumpleaños de Mei y lejos de todo problema ella quería disfrutar el día completo en las afueras y no encerrada en cuatro paredes.

- Reina, por qué aceptaste que Jun te pintara?

                Ese día fue magnifico, todo el día había sido completo, o por lo menos así lo pensaba Reina hasta antes de doblar la esquina que las llevaría de regreso al Manhattan. La bala no discriminó entre quienes fuesen de la banda o no, la piel blanquecina y suave de Mei fue perforada justo en aquello que más apreciaba Reina … su corazón.

- No lo sé, no sé porque quise que Jun me pintara. Pero no pasará nada malo, no pienso hacerle daño a Jun ni a nadie.

                Los ojos de Reina se llenaban de lágrimas mientras era consolada por su ahora única hermana, - juro que mataré al que disparó- decía entre sollozos – y yo juro que te ayudaré-  le respondía una decidida Gaki.  Palabras que nunca llegaron a cumplirse ya que la muerte del tipo llego con otra balacera acrecentando el odio en el corazón de Reina. Tanto así, que cuando uno de los tantos novios que Reina había tenido había hecho una mala broma acerca de los problemas de un tipo en muletas ésta no paro de golpearlo hasta que Gaki llegó y salvo al tipo. Y así con la mayoría de las parejas que había tenido, ya fuesen hombres o mujeres, de alguna forma Reina disfrutaba el golpearlos y humillarlos.

- Reina….
- No volverá  a pasar One-san.
- y yo te creo. Yuko abrazaba con todas sus fuerzas a su “hija”, quería en demasía a sus dos “hijas”, y por sobre todo a Reina, pero desconfiaba de los continuos cambios de ánimo que sufría la púber.
- Arigato. Reina no hacia nada más que llorar en los brazos de lo único en la vida que ella podía considerar una madre.

///////////////////////////

Era un poco tarde y Ai-chan sabía que tenía que bajar a tomar su desayuno y saludar a la madre de Eri y por supuesto a Eri. El día anterior y a pesar de llegar con todo el positivismo del grupo de la querida Yui-san sólo atinó a saludar en el aire, decir no tengo hambre y me voy a la cama.

- Como lo hago ahora, bueno no puedo esconderme todo el día.

Ai-chan bajo las escaleras y saludo a Eri que se encontraba sola en la mesa.

- Mamá, salió más temprano… te estaba esperando. Dijo Eri mirando al piso a punto de llorar.
- Arigato.
- …………..
- ………….
- Quieres que caliente tu desayuno, ya debe de estar un poco frio. Volvía a decir Eri mirando al suelo y esta vez su boca soltaba unos pucheritos.
- Sí, por favor.

Eri se acercó y en un momento antes de tomar el plato abrazó a Ai-chan y se puso a llorar de forma desconsolada. Ai-chan que estaba entre sorprendida y asustada por la reacción de esta sólo reaccionó a devolver el abrazo.

- Yo no sé que hice, pero por favor discúlpame. Decía entre sollozos
- Ehhh???
- ayer después de que se fueran Gaki y Reina tu te pusiste así, lo siento, si hice algo malo o si dije algo malo. Yo soy una tortuga lenta y tonta no me doy cuenta de las cosas, pero si alguien me las explica de seguro que las entiendo. Así que si no entendí algo que hice explícamelo y dame alguna penitencia… pero no dejes de ser mi hermana.

Ai-chan que había estado horas en su pieza pensando como pedir disculpas o como enfrentarse a su “rival” nunca se detuvo en pensar en la nobleza y cariño del corazón de Eri, ahora si que había sido completamente derrotada, Niigaki solo le correspondería a Eri.

Y yo, que decía nunca Capítulo 11

Clasificación: R-0
- Los delfines???

                La niña mostraba sus blanquecinos dientes mientras miraba a la mayor. Junto a ella iba una anciana, otra niña  y una chica, a la que Ai-chan calculó una edad parecida a la de ella.

- Si los delfin…. Itai…. Nande nande… riho-chan porque siempre me pegas, a cierto las lob.
- URUSEI!!!!!!!!!!

                Ai-chan estaba muy confundida, primero esa chica que de la nada le preguntó como le quedaba la ropa y que finalmente ella le termino arreglando. Y ahora esta niña que le había dado un abrazo también de la nada.

- Disculpa la impertinencia de mi nieta.
- Si ella ya es así, y no puede cambiarse ¬¬.
- Mou Riho-chan porque tanto agravio, yo solo intentaba ayudar a Takahashi-san, se veía que estaba triste U.U.

                Ai-chan quedó con los ojos abiertos completamente. Quién era esa niña? Y cómo sabía su nombre?, pero antes de que articulara alguna palabra la chica mayor le preguntó a la más pequeña.

- La conoces?
- Sólo de nombre.
- Pero cómo? Ai-chan no recordaba la cara de la niña, además que de que recién llevaba un par de días en esa ciudad y un solo día en el instituto.
- Eres nueva verdad, esta mañana te presentaste en la oficina de la directora y te presentaste como Takahashi Ai , ibas con una amiga también …..mmmmm…. Kamei-san creo.
- Sugoi. Exclamó Ai-chan.
- Como mi One-san, también iba a presentarse porque es nueva, te vi.
- Y si ella fue a la oficina de la directora, como es que yo no la recuerdo. Preguntó Sayu.
- Es que en el momento en que Takahashi-san salía de la oficina, tú te metiste por enésima vez al tocador para recordarte de que eres la más Kawaii del mundo ¬¬
- Chotto, a que se debe esa falta de respeto.
- Ustedes comenzaron U.U, para empezar Riho-chan no me deja comer ningún Candy… ni una gomita, nada. Oba-chan prepara puras tartas para enfermos, o sea nada de dulce, y tú mi querida one-san saltas cada 5 minutos con tus agravios. Lo lamento mucho estimada familia pero si las circunstancias perduran por mucho más tiempo, me tendré que ver en la obligación de…. Cambiar de familia U.U

Ojos sorprendidos miraban como una chica corría a través de las calles con una bolsa en una de sus manos. La madre de koharu había pagado las cosas que traía puesta su hija, sin embargo nunca pensó que ésta, a penas deshacerse de las prendas y esperar a que la dependienta las pusiera en una bolsa, saldría corriendo a toda velocidad detrás de donde se supone ella había visto que había partido Takahashi-san.    

- vas a dejar que ne-san se marche así como así
- la verdad no tengo ninguna intensión  de  correr tras tu hermana, te parece seguir con las compras.

Donde podía estar, ella estaba segura de que la había visto partir por ese lado. Tenía que encontrarla, además quería conocer mejor a la chica, quizás hasta podría invitarla a que salieran juntas de compras.

- Mou dond….. allí está!!!. Koharu dobló una esquina y entonces la vio, por alguna razón se encontraba detenida, sin embargo ella no sabía cuanto tiempo se mantendría así y entre tanta carrera empezaba a sentir sus piernas flaquear.
- solo tengo esta bolsa con las cosas que compre…. Yoshi…. solo tengo crédito para un buen tiro.

- QUEEEE, todas menos Ai-chan gritaron al unísono.
- Kanon-chan definitivamente se te soltó un tornillo. Soltó Riho.
- Sabes que por tu situación de salud, no puedes consumir nada que contenga azúcar. Replico Yui-san.
- Por mi parte, yo jam ……………… 
- TT_TT fallé.

La bolsa, de donde caían varias prendas de vestir, había llegado de pleno a la cara de Sayumi. 

- que tiro O.O… senpai , desde ahora creeré en cada uno de tus pasos, por favor se mi sensei. Kanon-chan decía esto mientras se arrodillaba a los pies de la que había aventado la bolsa.
- Mi querida discípula U.U
- Chottoo. -Una furiosa Sayu había tomado del cuello a la recién llegada.- pero si tú, tú eres la chica de la mañana.
- Mañana ¿?? Nos conocemos?????
- Tú pensé que lo de la mañana podía tomarse como algo momentáneo, pero veo que estás loca de remate, cómo se te ocurre lanzarme esa bolsa a la cara.
- Falla de cálculos es todo.
- Que cálculos ni que nada, a no pero esto no se queda así, acaso sabes quién soy tu so….
- Tu eres ….. eres la chica… bueno, eres una chica U.U
-Michishigue-san por favor suelte a la joven que se está poniendo azul. Decía preocupada Yui-san.
- Pues por mi que se ponga de todos colores, no la suelto hasta que me pida disculpas.

//////////////////////////////////////

En un pequeño restaurant, se veía un grupo de tres chicas una de ella se encontraba con una mirada de terror puesto que la chica de uno de sus lados tenía la cara de querer matar a la de su otro lado. Una anciana y dos niñas se encontraban también en la mesa una de las niñas intentaba suplicantemente que una de las chicas le enseñara la técnica a la que esta última había catalogado como “Koha-boomerang” . La otra no paraba de esconder la azucarera y los dulces que habían traído a la mesa.

- Cortesía de la casa. Decía una joven.
- Mttsy, cuanto tiempo, no sabía que trabajabas aquí. Koharu devoraba de tres o más los dulces sobre la mesa.
- Jajaja de una persona tan volada como tú, no esperaría menos. Bueno, cualquier cosa solo tienen que llamarme. La chica se alejaba a la siguiente mesa para atender nuevos pedidos.
- Así que te llamas Koharu-san y estabas tratando de alcanzar a Takahashi-san. Decía con calma Yui-san.
- Así es, lo que pasa es que Takahashi-san es un genio para elegir la ropa, de seguro algún día será una gran diseñadora o algo por el estilo.
- Y por eso tienes que andar hiriendo a la gente que se te cruza por el camino. ¬¬ Decía Sayu.
- Lo lamento mucho Michishigue-san, no volverá a ocurrir.
- Mou yo quiero que ocurra de nuevo, sino no seré capaz de mejorar la técnica TT_TT.
- Etto…. Emmmm… Ai-chan no podía articular una sola palabra, no sabía si sentirse feliz por los comentarios de la más alta o sentir pena y unirse a la chica a la que le había llegado la bolsa.
- Sin embargo si es verdad que Takahashi es una genio en vestir a la gente podría invitarte a salir conmigo de compras, siempre me cuesta mucho vestirme. Sayu colocaba su mirada más complaciente a la chica del medio.
- Chotto yo la quería invitar primero, por eso venía corriendo tras ella.
- Etto… sumimasen… pero tengo que irme. Les agradezco a todas pero ya es muy tarde. Emm….
- Takahashi tiene razón, ya es tarde y mañana a todas les espera un largo día en el instituto. Dijo Yui-san.
- Pssss y pensar que tengo que encontrarme de nuevo con la chillona esta, capaz que mañana le de por lanzarme algún cuaderno o algo. ¬¬
- O.O si le lanzas algo me podrías avisar????
- Disculpa Mitsui-san verdad. Sobraron todos estos dulces. Riho había hecho de su falda una improvisada bolsa y había puesto en ella todos los dulces que Koharu no se había devorado.
- Bueno, bueno creo que es hora de que cada una vuelva a su hogar, verdad Takahashi-san.
- Hai, Yui-san.

La tarde avanzaba lenta en las calles junto con toda su gente gris de tanto trabajo, pero Ai-chan que en un principio había salido tan gris como los durmientes en las calles, ya reflejaba un nuevo color. Y hasta se había olvidado del problema con Niigaki. -Si me hecho a morir no conseguiré nada, si quiero lograr algo debo de perseverar- algo en Takahashi había cambiado con ese grupo extraño de chicas, pero sobre todo con Yui-san, ella de alguna forma le hacia recordar a su madre.



Y yo, que decía nunca Capítulo 10

Clasificación: R-16

- Nada mal Gaki, quizás a la próxima hasta te haga mi novia.
- ¬¬ soy tu novia.
- Kawaiii, me encanta cuando te enojas, tus cachetitos se inflan más.

Dos jóvenes completamente desnudas se encontraban tendidas sobre una cama que se encontraba en lo que parecía ser una bodega.

- Y a mí me encanta que te encante. La chica japonesa rodeaba la cintura de la otra acercándola lo máximo que podía hacia su cuerpo, para después besarla de forma lenta en la boca.
- Porque siempre me matas de ese modo, sabes que después no puedo hacer nada.
- Esa es la idea.
- Mou, no me gusta como te quedó ese ojo, esa Tanaka, como se atreve a marcar tu hermoso cuerpo… a todo esto que era todo ese caos antes de venirnos?.
- Es que One-san encontró unas pinturas.
- Y todo ese alboroto por unas pinturas???
- Es que no era cualquier pintura… era un cuadro que Jun pintó de Reina.
- Ya, pero aun así no entiendo.
- Es que en el cuadro salía Reina desnuda.
- Esa chica pintó a Reina desnuda??? O.O y que tiene de malo????
- Supongo que One-san se preocupa por Jun.
- Por Jun.
- Sí, no te lo he contado pero…. Reina no tiene muy buen pasado en cuanto a parejas, ella…. ella incluso… ella dejó a un tipo en silla de ruedas por patearla.
- O.O quéééé´??
- Sí, lo que pasa es que Reina tiene un pasado muy malo y… supongo que eso no le permite tener una buena relación. Ella si no se aburre y se va, los golpea hasta que los otros se alejen, supongo que por eso one-san está preocupada.
- Reina no es de esas que se enamore verdad?
- …………………
- Que pasa???
- Nada, solo que creí esta tarde que…. en realidad no importa…. Lin.
- Dime
- Si no dejas esa mano tranquila, no responderé de mí.
- Esa es la idea.
- …………………….

//////////////////////////////////

Una chica de mediana contextura caminaba sin rumbo fijo por las calles. -Tengo que salir a hacer unas compras- le había dicho a la chica que vivía con ella. Ni siquiera escuchó cuando la otra le había dicho que quería acompañarla…. En realidad si la escuchó pero no quería. Que culpa tenía ella de que la otra chica fuera más alta…. un poco más delgada, de que no utilizará esas enormes gafotas que siempre traía puestas.

- Además tiene una bonita sonrisa, no como yo que parezco mono.   

La chica en su andar sin darse cuenta se había metido a un local;
 - Supongo que Niigaki-san nunca me mirará más que como una de las tantas chicas del instituto.
- Oye disculpa.
- Sí????

Una chica alta que llevaba puesto el uniforme del instituto se le acercaba con una enorme sonrisa. Se había presentado y luego preguntado si la ropa que llevaba le quedaba bien. En realidad cuanto se trata de uniforme escolar, no hay donde elegir mucho, desgraciadamente te ves con la obligada necesidad de ponerte la ropa que pide el reglamento. Por eso Ai-chan no entendía la pregunta, aunque los portes no estaban bien en ella…. 

- Quizás si……
- ¿???

Ai-chan comprobando la figura de la chica. Se había puesto a buscar prendas del instituto y luego decorando con diversos accesorios, más algunos dobleces por acá y por allá, como si fuera una gran diseñadora dejó a la chica irreconocible. Ai-chan había aprendido muy bien de su difunta madre. 

- SUGOOOIIIII, ne ne ne eres estilista o algo.
- Mi madre era una gran diseñadora….. ella me enseñó.

Su madre…. Su difunta madre…

- USO USO USO… mamá porque no eres una mamá como la de ella.
- ¬¬  no tienes para que gritar tanto…. Gracias ettoo….
- Takahashi Ai
- Gracias Takahashi-san
- De nada … yo con su permiso.

Ai-chan no había podido contenerlo más, si tan sólo su madre estuviera con ella. Ella sabría que consejos darle… aceptaría incluso que fuese una chica la que la atrajera y no un chico como es lo “normal”. Pero no, se encontraba sola en una casa en donde de un día para otro su amiga se había transformado en su rival, aunque esta última no lo supiese… Ai-chan corría y corría, mientras lloraba y gritaba….

- SOY UNA TONTA, UNA TONT…..          
   
Ai-chan no había podido terminar la frase. Alguien se había abrazado a ella, una niña en realidad.  La niña acariciaba la espalda de Ai-chan, mientras le decía.

- Sabías que los delfines son animales que se caracterizan por su altruismo, ellos siempre estarán a disposición del otro, siempre procurando ayudar al otro, sin esperar nada a cambio. 

//////////////////////////

- Me pueden explicar esto. Una mujer dejaba sobre una mesa una pintura, en ella se veía una chica completamente desnuda.
- Etto yo puedo explicarl…
- No necesito explicaciones de ti Jun, por lo menos no de momento. Reina que significa esto.
- Es un cuadro que hizo Jun de mi.
- Eso es evidente lo que yo quiero preguntarte es, qué pretendes con que Jun te pinte.

                La chica yanqui, buscaba las palabras precisas, puesto que ni siquiera ella sabía muy bien el porque del capricho. Quizás porque esa estúpida tortuga sólo se fijó en la existencia de su amiga, o bien porque algo en la chica china la atraía de sobremanera.

- Yo le pedí a Tanaka-san que pose para mi. Ella sólo accedió amablemente…. Bueno, casi amablemente.
- Y cuál es el motivo de que quieras pintarla, así de la nada? Porque motivos tendrás, verdad?
- Bueno, quizás el principal motivo que tengo sólo sea el cuerpo menudo y pequeño de Tanaka-san me pareció perfecto para una buena pintura, nada más.
-  Nada más???
- O.O Nada más….. por qué lo pregunta?
- Reina que tienes que decir al respecto.
- Sólo cumplí con el capricho de Jun, no hay otro motivo más que ese.
- Jun, puedes retirarte si te necesito te llamaré.
- Con su permiso.
- Tu no Reina, tenemos que hablar.     

La chica preveía lo que venía, había pasado ya un tiempo desde la última vez en que Yuko-nesan había querido hablar seriamente con ella, sabía de antemano que ella querría repasar todos aquellos incidentes pasados, sabía que la angustiosa verdad sería puesta nuevamente delante de ella y mientras esperaba que rodara la película en boca de la que fuera su superiora, la chica soltó una carcajada al recordar algo…. Gaki, ahora entiendo porque trataste así a Eri…. Nos estabas protegiendo.

Y yo, que decía nunca Capítulo 9

Clasificación: R-0

-  TADAIMA!!!!
- Okairii. Oh! Qué le pasó a Eripon???
- Sufrió un ataque de histeria y yo le ayude.
- Okasaaaaa!!! Koharu me dio con su bolso.
- Oh, despertaste querida hermana.
- Koharu, cómo que le diste con el bolso?
- Lo arrojó contra mi cabeza y me noqueó.
- El fin justifica los medios, no podía dejar que te pasara algo.
- ¬¬
- Además si hubieses tomado tus pastillas, no habrías comenzado con tus fobias.
- Esas pastillas me dan sueño, y para poder trabajar bien con el bastón en el grupo de porristas, necesito estar completamente despierta.
- Eso es cierto, la última vez vi como le arrojaste tu bastón a Aika-chan.
- Mou, ese fue un error que no volveré a cometer contra Mitsui-san.
- Las dos calladas y castigadas. En primer lugar Erina sabes que debes de tomar tus pastillas… porque aún no logras superar lo de la última vez y en segundo lugar Koharu no está bien que estés golpeando a tu hermana. 
- Pero si tenía que ayudarla de alguna forma.
- Si pero esa no es la forma.
- Pero igual no puedes hacernos esto, porque hoy quedamos en ir a comprar las cosas atrasadas para el instituto.
- ………, porque cada vez que intento ser una madre correctiva las dos se unen y termino siendo la madre sumisa.
- Yeiii Eripon arrasemos con esas tiendas.
- Crees que podemos salir por alguna ventana???

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- Mochi-mochi, si lo siento no puedo ir a por ti esta vez. Que bienes para acá. Bueno no sé si a ella le guste la idea. Está bien te estaré esperando.

Las calles circundantes al Manhattan eran tan peligrosas que ni siquiera fuerzas especiales se atrevían a pasar para allá. Pero claro, todos aquellos que tuvieran alguna relación directa con la cabeza del Manhattan o con alguna de las protegidas de esta misma no tenían problema alguno. Desde aquel borracho que nunca faltaba en algunas de las esquinas hasta los narcotraficantes de más renombre, pasando con los contrabandistas de personas; todos ellos temían a la dueña del Manhattan, la respetaban y porque no decirlo la querían más muerta que viva. Sin embargo la persona que llegaría era tan temida como la dueña del Manhattan, no porque ella fuera una mala persona, o porque estuviera unida a algún grupo; más bien el temor que la gente sentía por esta persona se debía por dos cosas la primera era que ella era la novia de una de las protegidas de la dueña del Manhattan y el segundo motivo era su pasado.
Siendo muy niña, los padres de Quian Lin se habían visto vinculados con la principal banda de mafia china, “Sun Yee On”. En donde habían encontrado su lamentable muerte, la pequeña Lin había quedado sola, sin embargo uno de los de la familia principal de esta mafia, muy amigo de la madre de Lin, se había hecho cargo o mejor dicho se había preocupado de que a la distancia y sin que muchos lo supieran, a Lin no le faltara nada y por supuesto que nada ni nadie le hiciera daño alguno; cosa que bien lo supieron los tipos que intentaron violarla cuando ésta recién, y pese a los constantes reclamos de su novia, piso el barrio más temido de Tokyo para intentar llegar al Manhattan.

- Hola buenas, se encontrará Gaki
- Niigaki-san???.
- Que acaso eres sorda, por supuesto que ella, quien más si no.
- Lo siento ella es nueva, si ella debe estar por bajar. Cuanto tiempo sin verte Lin.
- Tanaka-san nihao, cierto mucho tiempo.          
- Supongo que el único milagro que hizo que te aparecieras por estos lados es que Gaki no puede salir del Manhattan.
- Mou, tanto ella como tú me deben una explicación. Como es posible que cada vez que ustedes cometen alguna falta la mayor perjudicada sea yo.
- Bueno en realidad, sólo se perjudican tus noch… ITAIIIII
- Lin, mil disculpas por la poca delicadeza de aquella que considero mi hermana, y a propósito Jun, Reina… Ne-san las llamo a las dos. Creo que descubrió algo que no quería descubrir.    
- Cómo? Jun no te dije que lo escondieras.
- Es que tenía que dejarlo secar primero.
- Y donde lo dejaste secar.
- En la azotea, fue el mejor lugar que pude encontrar.  
- La azotea, la azotea es …..
- El lugar preferido de descanso de Yuko-nesan, lin me acompañas.

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-TADAIMAAAAAAAAAAAAAAA
- Kanon no es necesario gritar, no hay nadie en la casa a parte de nosotras dos.
- No te preocupes, es que estaba comparándome con la cigarra.
- La cigarra???
- Sí, sabías que puede ser escuchada hasta 400m de distancia, imagínate yo. Podría estar todo el día comunicada con Riho-chan y ni siquiera tendría que estar preocupándome del costo de la llamada.
- Si, y todo Japón se enteraría de lo que están hablando.
- O.O
- Que quieres para comer.
- Cualquier cosa estaría bien, no te preocupes no tengo mucha hambre. Dijo Riho detrás de Kanon.
- Riho-chan desde cuando estás aquí?
- Desde que Kanon quería pasársela todo el día gritándome.
- No quería pasármela todo el día gritándote.
- Ah no?
- No, sólo quería estar más tiempo charlando contigo, las llamadas salen caras, por esta razón no podemos estar todo el día hablando. Así que pensé que si podía hacer algo al estilo de la cigarra quizás podría disfrutar más tiempo contigo, en lo personal me encanta estar a tu lado, no sólo porque tu compañía es grata sino porque además aprendo mucho, y no hablo sólo de cosas cotidianas sino además de ti Riho-chan, realmente eres todo un misterio…. No sería genial entonces compartir más momentos juntas   ^-^
- (/////)
- (/////)
- O.O dije algo malo.
- Kanon-chan no será que…. Acaso tú?.... de Riho…. Emmmm
- De Riho qué? O.O
- NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO….. Kanon-chan sólo habla (//////) por hablar…. Mou Baka… La pequeña Riho no paraba de golpear a la otra niña, mientras esta en su infinita estupidez no comprendía el inmenso repertorio de golpes que la otra le aventaba. 
- Por qué me golpeas….. ya sé… pero no entiendo porq….
- Hago esto porque eres una niña muy tonta.
- ….. ue haces esto Riho-chan, es decir…
- Aunque me siento muy feliz con lo que dijiste (///////)
- Solo las hembras de lobo marino durante la copula golpean a las machos….. 
- …………………
- …………………
- ^-^

//////////////////////////////////////////

-Ne Okaza, crees que Ne-san se demore mucho???
- Bueno tú sabes que es por culpa de ella que tuvimos que dejar hasta estas fechas los últimos detalles.
- Sí, pero si se sigue demorando tendremos que venir como cinco veces más.
- Mou, porque ninguna tienda tiene las cosas que yo quiero. Gritaba de entre un lote de ropa una molesta Koharu.
- Koharu-chan querida hija, no quiero que te lo tomes como una amenaza más bien esto va como una advertencia, no no no mejor dicho es un consejo, digamos que de todo el cariño de esta madre a su estimada hijita.
- ^-^
- Si en la próxima tienda que entremos no elijes nada, juro que aunque la ropa sean cinco tallas más chicas  o más grandes te lo llevas igual, me oíste.
- Muy bien Okaza así se habla ………………..   
- ¬¬ es que nada me queda bien, es lo que hace rato les estoy diciendo.
- Hija mía, creo que no escuchaste muy bien lo que acabo de decir, verdad.
- Pero es que… mira a puesto que si le preguntamos a cualquiera de las chicas que están por acá les responderán lo mismo…. Oye disculpa.
- Sí????
- Mucho gusto, mi nombre es Koharu.
- Encantada, supongo.
- Puedo hacerte una pregunta?

La chica que apenas acababa de entrar a la tienda en donde se encontraba el trio familiar, no entendía porque aquella chica alta se le había acercado y presentado, sin embargo había notado lo mal que le quedaba la ropa que llevaba puesta, que era nada más y nada menos que el uniforme del colegio al que ella acababa de ingresar.

- Sí claro dime.
- Crees que esta ropa me quede bien.
- ………………..
- No seas tímida, cualquier cosa es aceptable.
- Bueno no es que te quede del todo mal pero….
- Vieron les dije.
- Quizás si……
- ¿???

La menuda niña colgaba y descolgaba ropa hasta encontrar las tallas justas, en cuestión de minutos tenía el uniforme listo, agregándoles accesorios que ella recordaba eran permitidos en el establecimiento, y doblando aquí y allá hasta dar con el estilo adecuado.

- Listo!!!
- O.O Sugoiii. La ropa le queda perfecta.
- Era solo cuestión de algunos detalles.
- SUGOOOIIIII, ne ne ne eres estilista o algo.
- Mi madre era una gran diseñadora….. ella me enseñó.
- USO USO USO… mamá porque no eres una mamá como la de ella.
- ¬¬  no tienes para que gritar tanto…. Gracias ettoo….
- Takahashi Ai
- Gracias Takahashi-san
- De nada … yo con su permiso
- He.. chotto matte…. Se fue..
- Claro que se fue ¬¬ que esperabas, eres la hermana más chillona del mundo.
- ……… Sabías que al salir tenemos que atravesar una PUERTA.